La oposición boicoteará las elecciones bielorrusas (revista de prensa)

Bielorrusia: La coalición democrática de la Unión de Fuerzas por la Democracia (UDF) ha decidido retirar sus candidatos de las elecciones legislativas del próximo 28 de septiembre, al término de la campaña electoral el próximo día 23, y ha convocado una manifestación en la Plaza de Octubre en Minsk para el día de las elecciones a las ocho de la tarde. Aducen que el Gobierno ha ignorado su demanda para obtener más representantes en las mesas y comisiones electorales. Sólo les ha sido asignado el 0,07% de los delegados. Se espera que la decisión sea ratificada el día 21 por el consejo político de la coalición.

– El Banco Mundial ha incluido a Bielorrusia en su lista de los diez mejores reformadores del sistema económico. Premia así la mejora del país en seis de diez indicadores relacionados con la agilización de su sistema burocrático, de sus sistema de aduanas y del clima inversor.

– Un estudiante universitario de primer año ha sido expulsado de la Facultad de Lenguas Extranjeras en Mohilev, al este del país. La universidad aduce que ha suspendido sus exámenes de inglés. Rastsislau Pankratau afirma haber estado cinco veces en Inglaterra y haber estudiado inglés desde pequeño. Agentes del KGB (la policía secreta bielorrusa) le habían visitado varias veces y amenazado con expulsarle de la universidad si no abandonaba la organización opositora en que militaba, el Frente Juvenil.

– La policía de tráfico bielorrusa ha indemnizado por orden judicial a los afectados por el caso de los coches barrera que nuestro analista Aleg Pershanka mencionaba en su columna de ayer. Los 22 millones de rublos bielorrusos (7.387 euros) de indemnización serán distribuidos entre los siete afectados.

– Bielorrusia ocupa la tercera posición en la clasificación mundial de suicidios, según informó el jefe del departamento de Psicología de la Alta Academia de Medicina Bielorrusa, con motivo de la celebración ayer del Día Internacional para la Prevención del Suicidio. Con 35 suicidios por cada 100.000 personas, sólo Lituania y Rusia le aventajan, dijo el médico. La Organización Mundial de la Salud sitúa al país en segundo lugar, por delante de Rusia y detrás de Lituania.

Ucrania: El diario Kyiv Post denunció ayer en primera página las violaciones de Derechos Humanos que la policía ucraniana comete regularmente. La policía ucraniana tiene una cuota de resolución de crímenes cercana al 70%, aunque el editorial destaca que cuando el caso tiene conexiones políticas, la tasa baja a cero.

Tortura policial en un 80% de los casos presentados, legitimidad en los tribunales de confesiones obtenidas bajo tortura, inocentes encarcelados, palizas a los detenidos y malos tratos en prisión son denunciados por organizaciones de Derechos Humanos ucranianas. Describen un sistema que defiende la impunidad de sus agentes mal pagados (con sueldos de menos de 3 euros al día) y con una abogacía pública con sueldos de poco más de 200 euros al mes.

El Departamento de Estado de EE.UU. ya denunció la situación en su informe anual sobre  Derechos Humanos en el mundo.

Georgia: El ministerio del Interior georgiano ha informado de la muerte ayer de un policía por disparos en una aldea con presencia militar rusa en la frontera con Osetia del Sur. El puesto de policía recibió disparos desde otro puesto militar ruso cercano. 

– Rusia presentará el borrador de una propuesta de embargo de armas a Georgia en Naciones Unidas, según informó en ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergéi Lavrov, en una rueda de prensa. Por otra parte, la agencia AP citó a una fuente anónima del ministerio de Defensa israelí relatando una nueva directiva instando a todos los empresarios israelíes implicados en comercio de armas en Georgia a volver a Israel.

– Las cuatro fragatas de la OTAN desplegadas en el Mar Negro, entre ellas, la española Almirante Juan de Borbón, han concluido su misión y navegan ya hacia el Mediterráneo. 

– El Gobierno georgiano ha levantado el bloqueo por Internet a los dominios rusos. Si embargo, continúa siendo imposible acceder desde el país a los medios de comunicación y a algunos ministerios rusos. La señal de las televisiones rusas continúa bloqueada. La medida fue tomada durante la guerra que ambos países libraron el mes pasado.

Polonia: El primer ministro, Donald Tusk, ha afirmado que quiere introducir la castración química en la legislación polaca como castigo para los pedófilos reincidentes en Polonia. “Sé que las asociaciones de Derecho Humanos me criticarán por esto, pero no creo que pueda llamarse “humanos” a estas criaturas”, afirmó el primer ministro. El diario Gazeta Wyborcza recuerda que tal medida resulta inconstitucional, a no ser que los condenados acepten la medida como tratamiento voluntario dirigido a incrementar su bienestar.

Armenia: Los ministros de Exteriores armenio y turco se reunirán en Nueva York el próximo día 16 durante la Asamblea de la ONU, según afirmó el ministro turco, Alí Babacan. La reunión significa un paso importante en las relaciones entre ambos países que no mantienen relaciones diplomáticas debido al conflicto sobre Nagorno-Karabaj con Azerbayán. Turquía mantiene un embargo comercial sobre Armenia.

Rusia: Un primo del presidente de la república de Ingusetia, Murat Zyazikov, fue asesinado ayer en la capital, Nazrán, según informó el ministerio del interior Ingús. El Mercedes en que viajaba Beján Zyazikov recibió varios disparos. Zyazikov murió de las heridas recibidas. Los familiares del periodista asesinado, Magomed Yavloyev, habían jurado vengar su muerte acaecida el pasado 3 de septiembre a manos de la policía estatal.

Letonia: La policía arrestó a un grupo de cuatro traficantes de personas el pasado lunes en una ciudad cercana a la frontera rusa. Fueron sorprendidos mientras transportaban a un grupo de chinos sin papeles que había viajado a través de Rusia. También fueron encontradas municiones en casa de uno de los criminales.

Lituania: El Fiscal General del Estado recibió una paliza de tres borrachos al salir de su oficina en Vilnius en la tarde de ayer. Los agresores ya han sido detenidos.

 

P.V.                    

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¡Hasta siempre, Magomed!- Por Andrei Babitsky

(Especial para el Prague Watchdog, organización dedicada a documentar e informar sobre los abusos de los derechos humanos en el Cáucaso Norte. Traducido con autorización de la organización)

(Contexto para el lector de habla española: Magomed Yevloyev fue asesinado el domingo pasado al aterrizar en Nazrán. La república soberana de Ingusetia está integrada en la Federación Rusa. Limita con Chechenia al Oeste y con Osetia del Norte al Este. Mantiene con esta última un conflicto territorial derivado de la deportación estalinista que el pueblo ingús padeció durante la URSS y que en 1992 desembocó en un conflicto entre las dos regiones que se saldó con el intercambio forzado de población entre ambas, resultando entre 60.000 y 90.000 inguses expulsados de Osetia del Norte y 9.000 osetios expulsados de Ingusetia. 

Al término del conflicto, Ruslán Aúshev fue elegido presidente y logró calmar la situación prolongando su mandato hasta que perdió las elecciones en circunstancias poco claras frente a Murat Zyazikov, antiguo general del KGB. Desde entonces la situación en la república ha empeorado hasta el punto de que la organización de Derechos Humanos Humans Right’s Watch publicó el pasado agosto un informe sobre los abusos, secuestros y desapariciones en ésta república norcaucásica)

 

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Por alguna razón, cuando supe de la muerte de Magomed Yevloyev, fui inmediatamente a la lista de contactos de mi teléfono móvil y miré a ver si su nombre estaba ahí. La entrada con su nombre apareció en la pantalla como si nada hubiera pasado y como si todavía pudiera llamarle y estuviera vivo. Por un segundo, llegué a dudar si al apretar la tecla de llamada, escucharía su voz al instante. Pero no hice esa llamada, porque a mi edad ya sé que hacer una llamada no trae a nadie de vuelta a la vida.

Nos conocimos por primera vez hace unos meses en un foro de Derechos Humanos en Helsinki, aunque ya solíamos hablar por teléfono a menudo desde antes. Recuerdo que, antes de conocerle, lo había imaginado como un luchador infatigable, bravo e incondicional, uno de los que son absoluta y desinteresadamente leales a una sola verdad y que no pueden concebir su existencia sin ella. La página Ingushetiya.ru, de la que Magomed era dueño y director de hecho, no era precisamente un modelo de tolerancia y ecuanimidad, especialmente en el terreno de las relaciones internacionales. Así que pensaba que los foros inflamados y las críticas feroces y llenas de ira a las autoridades inguses que caracterizaban a la página eran la creación de un temperamento concreto, análogo al que había visto en la persona del luchador revolucionario Eduard Limonov, del Partido Nacional Bolchevique.

Pero todo fue muy diferente. Del avión que aterrizó en el aeropuerto de Praga, donde le conocí, bajó un hombre que ya no era joven. Parecía algo confundido y extremadamente inteligente. Con su traje y su corbata y el maletín que llevaba, me recordaba más a un tipo de funcionario ya medio olvidado que uno podía encontrar en tiempos soviéticos: paciente, delicado y preocupado por no crearle problemas a los que le rodean. O a un ingeniero de un instituto de investigación de provincias o al capataz de una fábrica en decadencia.

Pero aquella primera impresión también era errónea. Bajo el modesto aspecto de antiguo empleado en la oficina del fiscal se escondían una inmensa vitalidad y una increíble tenacidad. Durante los pocos días que pasamos en la habitación de un hotel, me explicó las circunstancias de su carrera política paralela, él mismo sorprendido por cómo había sido todo. Pero más aún, su destino como líder de oposición no deseado ni buscado nunca. Una vez dejó la oficina del fiscal para meterse en el mundo de los negocios, jamás imaginó que su vida iría en esa dirección. Le fue bien en los negocios y, en un momento dado, decidió crear una página web para dar a conocer la historia, la cultura y las costumbres del pueblo ingús. Eso era todo.

Pero los acontecimientos siguieron su propio curso. Rápidamente, la página tomó un cariz político, sobre todo los foros, después de que los conflictos recientes tornaran cualquier asunto de historia, e incluso cultura, en temas de máximo interés en medio de un contexto político explosivo ¿De qué iban las discusiones? Una cosa estaba clara: Ingushetia.ru se convirtió, sobre todo, en un foro para las quejas inacabables contra los osetios y para debatir las consecuencias del conflicto osetio-ingús. Pero habría más: rápidamente, el tema principal de discusión fue la operación anti-terrorista que Rusia llevaba a cabo, durante la que los agentes de los servicios especiales y los policías locales secuestraron y mataron a docenas de personas. Información acerca de torturas, “batidas”, arrestos de líderes de la oposición y las muertes accidentales de personas durante las operaciones especiales: todo estaba disponible al instante entre las noticias de la página.

Ingushetia.ru se convirtió rápidamente en la página más visitada de todo el Cáucaso Norte. Mientras tanto, las autoridades comenzaron a pelear con la página, tratando de cerrarla con cualquier pretexto. Magomed y su creación se enfrentaron a un torrente de acusaciones, fue puesto en la lista de buscados, había una auténtica cacería contra él en Ingusetia. Y aún así, sin mucho esfuerzo por esconderse, siguió volando a casa a ver a sus padres. Su padre le hizo prometer que dejaría sus actividades opositoras, y él prometió hacerlo porque, según la tradición ingús, uno no puede ir contra los deseos de sus padres. Pero sólo mantuvo su palabra en apariencia. De hecho, su activismo político ya se ahogaba confinado en los límites de su página de Internet. Magomed tomó parte en una campaña llamada “¡Yo no voté!” y se implicó personalmente en la recogida de datos de gente que no había votado en las elecciones parlamentarias. Organizó y financió la recogida de firmas para pedir la dimisión del presidente de la República de Ingusetia, Murad Zyazikov y por el regreso de Ruslán Aushev para reemplazarle. La última campaña de la oposición (la recogida de firmas para separar Ingusetia de Rusia) no fue un acto de provocación política o un coletazo de radicalismo rampante. Era la forma en que Magomed Yevloyev veía las cosas: pensaba que la única forma de detener la matanza del pueblo ingús por parte de Zyazikov y de las fuerzas especiales era llamar a la independencia nacional.

El presidente ingús odiaba a Magomed con una mezcla de histeria y esquizofrenia. No logró cerrar la página a través de medios legales, por lo que su gobierno ofreció comprarla  por un millón y medio de dólares, y estaban dispuestos a subir el precio. Recientemente, Zyazikov había amonestado en público a sus subordinados de los cuerpos de seguridad. Durante las reuniones del gobierno, les acusó de no tener “hombres de verdad” en sus filas capaces de detener a Yevloyev. Y, finalmente, encontró a esos hombres, que no dudaron en descerrajar dos tiros a bocajarro en la cabeza de un hombre desarmado.

Magomed no era un luchador por naturaleza, un caballero sin miedo ni tacha. La política le agarró por casualidad y no le soltó hasta su muerte. Siempre me pareció muy curioso que la principal figura de la oposición en Ingusetia fuera un hombre paciente con el desorden en su página web y entre sus seguidores. Solía ser tolerante con las debilidades de su equipo editorial. Incluso con los que, por varias razones, a menudo frívolas, no iban a trabajar por días y a veces semanas. Sólo se le ocurría hacer el trabajo desatendido en su lugar. Carraspeaba, se llevaba las manos a la cabeza, pero nunca echaba la bronca o castigaba a nadie. Le dije que la lectura de los foros de su página, sobre todo los dedicados al conflicto oseto-ingús era deprimente por el nacionalismo desatado que albergaban. Estaba de acuerdo, pero no podía hacer nada. Carecía de las habilidades de un director de prensa y era incapaz de manejar a la gente ¿Cómo podía un hombre así ser la peor pesadilla de Murad Zyazikov? La respuesta es simple: a pesar de su naturaleza tranquila y amable se negó a convivir con lo que creía que era el genocidio del pueblo ingús, por muy discutible que tal categoría legal fuera.

Ahora, todos sus problemas pertenecen al pasado. Magomed ha sido asesinado. Docenas de personas fueron enviadas a arrestar a un hombre cuya única arma era un maletín lleno de documentos. Y le dispararon a plena luz del día, delante de toda Ingusetia. Sin embargo, los problemas de las autoridades inguses y rusas no sólo no se han resuelto, sino que se han multiplicado por varias docenas de veces. Las iniciativas de Magomed Yevloyev, incluyendo la independencia de la república, se han cobrado un precio en sangre y han dejado de ser un proyecto político abstracto para convertirse en una causa por la que ha sido arrebatada una vida. Ahora, estas iniciativas se han encarnado y tienen un futuro lejano y sombrío. 

En cuanto a Zyazikov, no sobrevivirá, ni como político ni como ingús, a la muerte de Yevloyev. Aún para los estándares sin ley de hoy en día, disparar contra tus rivales políticos sin tratar de ocultarte es un asunto excepcional. Ni siquiera el Kremlin se imagina asumiendo la responsabilidad de la muerte violenta de los que considera sus enemigos y aquí tenemos, abierta y desvergonzadamente, uno de los asesinatos más cobardes. O reconocen este comportamiento como norma o tienen que hacer algo con la persona que ocupa el cargo de Presidente de Ingusetia.

El pueblo ingús no perdonará, simplemente porque no entra en sus costumbres perdonar tales cosas, aunque las haga un conductor de tractores o el funcionario protegido por el ejército y los cuerpos de seguridad del estado. 

¡Hasta la vista, Magomed! Siento tanto que ya no estés aquí.

¡Hasta la vista, Murad Zyazikov! A quien lleva ese nombre no le aguarda un buen futuro. 


Andrei Babitsky es periodista ruso

Traducción: Pablo Veyrat

 

(Foto: Magomed Yevloyev, blog en inglés de Ingushetiya.ru, la página original resulta inaccesible)

Otro compañero ruso asesinado

Muere de un disparo en la cabeza y bajo custodia policial un editor ruso crítico con las autoridades

(ELPAÍS.com / AGENCIAS)

El dueño de una página de noticias de Internet crítica con las autoridades de la República de Ingusetia, en el Cáucaso Norte, en Rusia, ha muerto tras ingresar en el hospital con una bala en la cabeza poco después de ser arrestado por la policía en el aeropuerto en la tarde de ayer.

Según su abogado, los agentes detuvieron a Magomed Yevloyev al pie del avión en el que acababa de regresar a Nazrán, capital de la región, y lo metió en un coche. “Mientras conducían, recibió un disparo en la sien… le arrojaron fuera del coche junto al hospital”, ha explicado el abogado. “Fue descubierto ahí y rápidamente lo llevaron a la mesa de operaciones, que es donde ha muerto”, ha añadido.

La policía ha dado versiones distintas sobre el incidente. Un portavoz de la oficina del Fiscal General ruso, Vladimir Markin, declaró que los agentes buscaban al editor para interrogarle y que se produjo un incidente que culminó con el disparo que éste recibió en la cabeza. “Se está llevando a cabo una investigación preliminar en el incidente que ha desembocado en la muerte de M. Yevloyev”, explicó el portavoz.

La BBC cita fuentes policiales que aseguran que Yevloyev trató de agarrar la pistola de uno de los policías mientras era conducido al coche y que recibió el disparo en el forcejeo. La agencia rusa Interfax citó una fuente anónima que afirmaba que el editor recibió el disparo por accidente y que se había abierto una investigación criminal por falta de ciudado.

El periodismo en Rusia

Ingushetiya.ru, el medio digital propiedad de Yevloyev, ya había sido objeto de varios intentos de cierre por su cobertura crítica y exhaustiva de la brutalidad policial con que el presidente ingús, Murat Zyazikov, ex general del antiguo KGB, dirige la república caucásica.

Ingusetia es una república pobre, de mayoría musulmana y fronteriza con Chechenia en la que una guerrilla de baja intensidad ha provocado que las autoridades desaten una campaña de acoso a los jóvenes musulmanes que precisamente Ingushetiya.ru había venido denunciando en los últimos meses. El medio dispone de un blog en lengua inglesa donde es posible consultar la cobertura realizada en los últimos meses.

Rusia está en el puesto 144 en el índice de libertad de prensa de Reporteros sin fronteras, por detrás de países como Sudán, Singapur y Afganistán y seguida de Túnez, Egipto y Ruanda. Es el noveno país en el índice de impunidad para asesinar periodistas elaborado por el Comité para la Protección de los periodistas. Precisamente el sábado pasado, un grupo de personas se reunía en Moscú para conmemorar el 50 cumpleaños de la periodista Anna Politkovskaya, asesinada a tiros en la puerta de su casa el 6 de octubre de 2006. Plitkovskaya había denunciado las atrocidades del ejército ruso en Chechenia y la corrupción de las fuerzas de seguridad y de las autoridades rusas.