El régimen bielorruso muestra un gran ingenio en su trato a la oposición- Por Aleg Pershanka (Minsk)

 

Emblema del Ministerio de Defensa de BielorrusiaEn octubre de 2008, a pesar de el fraude en las elecciones recientes había sido evidente, la Unión Europea levantó las sanciones contra funcionarios bielorrusos, incluido Lukashenko. La Comisaria de Relaciones Exteriores y Política Europea de Vecindad, Benita Ferrero-Waldner, destacó la ausencia de prisioneros políticos como un paso adelante por la parte bielorrusa. Sin embargo, existen.

Nueve personas han sido sentenciadas a dos años, otra a uno y un menor a año y medio de libertad restringida sin ser enviados a centros penitenciarios por participar en protestas pacíficas de empresarios. Los condenados a esta pena no pueden salir del país o ser candidatos en elecciones. Tampoco pueden cambiar de lugar de residencia sin autorización de la Policía o participar en la vida pública. Están obligados a permitir la entrada de la Policía a sus domicilios en cualquier momento. Podemos hablar de arresto domiciliario, ya que sólo pueden estar en su casa y en el trabajo. Pueden ser objeto de un proceso criminal por infringir el régimen de cualquier manera.

Recientemente, la dictadura ha comenzado a poner en marcha otras tácticas. Los médicos son forzados a reescribir sus informes sobre activistas políticos jóvenes después de ser reclutados forzosamente para el Ejército. En 28 enero, agentes de policía y oficiales de reclutamiento llevaron a cabo auténticas redadas contra líderes juveniles por toda Bielorrusia. Trataron de llevarse al Ejército por la fuerza al líder del Frente Juvenil Iván Shyla, al de Moladz BNF Franak Vyachorka y al joven activista Zmitser Fedaruk. Franak Vyachorka fue localizado y arrestado en plena calle antes de ser trasladado a una unidad militar. Z. Zhaleznichenka y A. Kalita ya habían caído en manos de la leva.

El 16 de enero, Franak Vyachorka fue atrapado por la fuerza en el consultorio de un hospital al que habia acudido a hacerse un chequeo y confinado en la oficina de reclutamiento. Le dijeron que le transferirían a una unidad militar en cuestión de horas. Franak tenía una dispensa debido a una operación en el ojo y algunas enfermedades cónicas que padece. Tuvo que comparecer ante otra comisión médica en el hospital militar republicano. El 17, Vyachorka apeló su recluta y las acciones de los militares y el personal médico durante la leva. El militante juvenil exigía que las comisiones militares respetasen el principio de igualdad entre todos los reclutas.

“Organización no-registrada”

El tribunal del distrito de Savetski de Minsk avisó a los oficiales de reclutamiento que Vyachorka no podía ser llamado a filas hasta que su recurso no fuera considerado. Sin embargo, su caso fue juzgado en ausencia del interesado y a puerta cerrada. A pesar de sus problema de salud, Franak Vyachorka fue declarado apto para el servicio militar.

Ivan Shyla fue encontrado culpable hace año y medio de participar en una “organización no registrada”. Hace seis meses, fue expulsado del instituto antes de pasar su último examen de la secundaria. Bielorrusia es el único país europeo y uno de los pocos del mundo en que participar en una iniciativa u organización no registradas es delito. El código penal considera una violación de la ley cualquier asociación ciudadana, sin importar la finalidad.

Así que, aunque no existen prisioneros políticos como tales, virtualmente los hay. La dictadura priva a sus opositores de libertad con otras medidas, como arresto domiciliario o reclutamiento forzoso. Hace unos días, el secretario general del Comité de Helsinki sueco, Robert Hårdh, señaló acertadamente que el regimen bielorruso muestra un gran ingenio a la hora de perseguir a la oposición.

Yo preferiría que mostrara más ingenio en superar la crisis económica que arrecia a lo largo y ancho del país, más que en privar a la gente de libertad por sus opiniones polítcas o ejercer sus derechos básicos.

Imagen: Emblema del Ministerio de Defensa de Bielorrusia.

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La mirada desde Minsk- Por Aleg Pershanka

El dictador y sus fieles seguidores son bienvenidos; los demócratas no

 

El 13 de octubre, los ministros de Exteriores de la Unión Europea levantaron la prohibición de entrada a los países de la Unión a Alexander Lukashenka y a 35 altos cargos del Gobierno bielorruso por medio año. Sólo cinco personas se han quedado en la lista de vetados: la presidenta de la Comisión Electoral Central, Lidia Yarmoshyna y otros cuatro sospechosos de haber participado en los secuestros violentos de políticos de la oposición en los años 1999 y 2000. Estos son: el actual ministro del Interior Uladzimir Navumau; el ex secretario de Estado de Seguridad, Viktar Sheiman; el ex ministro Asuntos Internos, Yury Sivakou y el ex comandante de la brigada de tropas especiales de las tropas del Ministerio del Interior, Dimitrij Paulichenka.

La prohibición de viajar a la UE volverá a entrar en vigor en abril de 2009, a menos que que los 27 estados decidan lo contrario. La reimposición de la medida estará condicionada a las reformas que Bielorrusia realice en los campos de “la ley electoral (…) libertad de expresión y de prensa, así como en la libertad de reunión y asociación política”, según ha explicado la UE en un comunicado.

La decisión ha provocado contradicciones dentro de la sociedad. Por un lado, puede existir cierta impresión de que Bielorrusia se aleja de la influencia rusa de esta manera. Pero, por el otro, ahora Lukashenka y aquellos más leales a él pueden solicitar visados Schengen para viajar por toda Europa, mientras los activistas democráticos están en una lista negra especial de Interior que les impide salir del país por las razones más nimias. Y los bielorrusos corrientes tienen que pagar 60 euros por un visado Schengen, una tercera parte del sueldo medio mensual.

“El comportamiento de los europeos tiene una definición precisa y analogías claras en la historia. Se llama apaciguar al dictador”, afirmó Andrei Sannikau, ex viceministro bielorruso de Exteriores entre 1995 y 1996, hoy coordinador de la campaña Bielorrusia Europea. Asegura que la decisión de levantar la prohibición tiene todas las probabilidades de no dar los resultados que algunos europeos esperan. Sannikau está seguro de que el régimen autoritario no tomará la decisión como un gesto de buena voluntad, sino como una muestra de debilidad europea y de reconocimiento del actual desprecio por la ley e irresponsabilidad de los funcionarios actuales.

Durante la Cumbre Europea del 13 de octubre, el ministro de Exteriores bielorruso, Segéi Martinov habló de economía y ecología, pero no pronunció una sola palabra acerca de los Derechos Humanos y la libertad de prensa, que son las condiciones principales que pone la UE para levantar las sanciones contra Bielorrusia. “Bielorrusia espera profundizar sus relaciones con Europa”, afirmó después de reunirse con el Alto Comisionado para la Política Exterior de la UE, Javier Solana. Estas relaciones “son en interés de ambas partes: comenzando por la economía y terminando por la lucha contra el contrabando, la inmigración ilegal y la protección al tránsito de mercancías y al medio ambiente”, añadió. El mensaje no es nuevo en absoluto: no interfieran en nuestra política interior y régimen autoritario y nosotros colaboraremos en todo lo demás.

El diario alemán Die Tageszeitung afirmó que aquel fue “un día negro para Europa”. “La Unión Europea está rota por los déspotas orientales”, relataba el diario, refiriéndose también al dirigente de Uzbekistán Islam Kadírov. “La política europea no reacciona ante el uso de la gente como moneda de cambio en las negociaciones. Primero hay que arrestar a los ciudadanos sin razón aparente. Después, probablemente, torturarlos. Entonces ya están listos para ser empleados en las negociaciones con los europeos. Este método puede parecer útil si quieren que la UE haga concesiones. Pero no tiene nada que ver con reformas auténticas”, añadió.

Recuerdo la paliza a los jóvenes en 1 de mayo de este año. En ocación de la fiesta del Primero de Mayo y de la conmemoración de la ampliación de la UE al Este, varios jóvenes acudieron a un mitin. Allí, los soldados les arrebataron las banderas de la UE y los arrestaron sin razón alguna. Los chicos había salido a la calle desinteresadamente y esperaban que la UE les ayudara. Ahora están muy decepcionados.

La mirada desde Minsk- Por Aleg Pershanka

 

Resultados electorales: Occidente, decepcionado; el pueblo bielorruso, engañado una vez más

 

Parecía imposible que pudieran existir elecciones parlamentarias más improbables que las celebradas en 2004. Hace cuatro años, 108 de los 110 diputados fueron elegidos en la primera vuelta. Ni un sólo miembro de la oposición llegó por entonces a la Cámara Baja del Parlamento.

Pero estas elecciones han resultado ser aún más bárbaras. Todos los diputados  han sido elegidos en la primera ronda, ni uno sólo  pertenece a la oposición. Los funcionarios de Minsk ni siquiera han intentado simular un escenario más realista para las elecciones: segunda vuelta en algunas circunscripciones y algunos miembros de la oposición en el Parlamento.

Las sensacionales reuniones de las autoridades bielorrusas con conocidos representantes de la UE antes de las elecciones, la conversación telefónica entre Lukashenka y Solana, los intentos de persuasión a la oposición para que no retirase a sus candidatos por parte de diplomáticos occidentales y la llamativa buena voluntad de los observadores OSCE para fijarse en los aspectos más positivos de la campaña electoral llevaron a muchos expertos y al bielorruso medio a pensar que Lukashenka y Occidente habían llegado a un acuerdo.

Influyentes periódicos polacos llegaron incluso a publicar una lista supuestamente acordada entre las autoridades bielorrusas y Occidente acerca de qué miembros de la oposición habían de ser elegidos diputados. Sin embargo, la lista enviada en la víspera de las elecciones a la redacción del diario publico Narodnaya Volia por un anónimo funcionario bielorruso resultó ser bastante más precisa. Incluía a todos los candidatos del Gobierno y sólo falló en algún nombre  que otro.

Occidente esperaba que la mayor representatividad del nuevo parlamento bielorruso permitiera una mayor cooperación con Bielorrusia. Algo así como elecciones democráticas a cambio de ayuda política y financiera para Bielorrusia. Lukashenka había expresado en público repetidamente su deseo de que Occidente reconociera estas elecciones y de que el Parlamento quedara así legitimado. Los países occidentales dieron muestras de su disposición a hacerlo si al menos algún que otro miembro de la oposición salía elegido como diputado.

Pero los fraudulentos resultados sorprendieron a Occidente y mostraron la terquedad de Lukashenka y su completa incapacidad para llegar a ningún acuerdo. “Desafortunadamente, las reiteradas señales de buena voluntad no parecen haber sido recibidas o interpretadas correctamente. En consecuencia, el significativo progreso que esperábamos para desarrollo democrático de Bielorrusia no se ha materializado”, explicó Anne-Marie Lizin, vicepresidenta de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE y Coordinadora Especial de los observadores a corto plazo de la OSCE.

“El presidente Lukashenka nunca pierde una oportunidad para perder una oportunidad”, afirmó el Secretario General del Consejo de Europa, Terry Davis. “Existía la esperanza de que las recientes elecciones parlamentarias serían un punto de inflexión en el aislamiento autoimpuesto de Bielorrusia del resto de Europa. Desafortunadamente, no ha sido así”, añadió.

La oposición se basó en los numerosos actos de falsificación descubiertos para tachar las elecciones de totalmente fraudulentas y la participación de sospechosamente excesiva. Después de los pucherazos a cara descubierta que tuvieron lugar por todo el país, la misión de observación electoral de la OSCE/ODIHR no calificó las elecciones parlamentarias ni de justas ni de democráticas. El recuento fue evaluado como “malo” o “muy malo” en el 48% de los colegios electorales visitados. Cuando fue posible acceder al proceso, observaron varios casos de falsificación.

Desde luego, los medios estatales no dijeron una palabra sobre el informe de la OSCE y su evaluación negativa del proceso. Las palabras de los miembros de la organización fueron sacadas de contexto. Y cuando los canales rusos que emitían desde Bielorrusia informaban sobre las conclusiones de la OSCE, eran interrumpidos por publicidad. 

Parece que Occidente no tiene una idea clara sobre cómo llevar las relaciones con Bielorrusia. Tras la decepción con los demócratas bielorrusos y su papel de mediadores, esperaban colaborar con las autoridades actuales. Es de esperar que a estas elecciones siga un periodo de incertidumbre bastante largo en las relaciones entre Minsk y los países occidentales.

El politólogo bielorruso Chernoy mostró el año pasado en su artículo ¿Transformación o conservación? que los regímenes autoritarios de tipo bielorruso (regímenes personalistas de izquierda de orientación populista-conservadora) casi nunca son doblegados por cambios profundos en el sistema. Más aún, nunca se ha dado el caso de que uno de estos regímenes evolucionara hacia el autoritarismo radical y se dirigiera hacia la modernización y una evolución consistente. En los regímenes personalistas, el poder depende una sola persona, que es la fuente esencial de poder y, a veces, única. Por tanto, la duración de este tipo de regímenes queda determinada por la duración política, y a veces física, de su líder-creador.

El dictador adicto al deporte tiene ahora mismo 54 años y parece estar muy bien de salud. Sin embargo, los países occidentales pueden ayudar al pueblo bielorruso a alcanzar sus légitimas aspiraciones democráticas acelerando su muerte política a través de una política unida y un sistema de sanciones políticas y económicas que resulte eficaz. Esperemos que ahora tengan una idea más clara del tipo de persona con que se las tienen que ver.

Primer vídeo: Una mujer de la mesa electoral alega estar “enferma” para salir y hacer una llamada. Los demás miembros le esperan. A su regreso, susurra ciertas palabras al comité. Está terminantemente prohibido para un miembro de la mesa abandonar la sala durante el proceso de recuento. Los autores del vídeo alegan que llamó a la Comisión Electoral Central y que son los “resultados” lo que comenta en voz baja a los demás miembros de la mesa (Uladzimir Uladzimirau).

Segundo vídeo: Un observador electoral de una organización local trata de acercarse a la mesa para vigilar el recuento. El presidente de la mesa le impide acercarse. Los observadores tendrán que conformarse con mirar a diez metros de distancia el recuento de cada papeleta (Uladzimir Uladzimirau)

 

Lukashenka no supera la prueba la democrática (revista de prensa)

Bielorrusia: Tras unas elecciones en las que la oposición no ha obtenido ni un sólo escaño de los 110 en juego, según los resultados oficiales, el presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenka, ha defendido su legalidad a pesar de las acusaciones de fraude desde la oposición y de los casos de falsificación de los resultados observados por la OSCE en un 48% de las mesas electorales.

Al parecer, fue prohibido el acceso de los observadores a un 35% de las mesas durante el recuento . Por otra parte, los analistas coinciden en señalar que el auténtico fraude debió cometerse durante el “voto anticipado”, en el que estudiantes, soldados y otros funcionarios públicos son coaccionados para depositar su voto en una urna instalada en su centro de trabajo o estudios durante la semana anterior al día de las elecciones. Estos sufragios no son objeto de ningún tipo de recuento, sino que se anotan los resultados deseados en la hoja de resultados de la urna, informa nuestro colaborador Aleg Pershanka desde Minsk.

Las autoridades insisten en que han cumplido exquisitamente con la ley electoral bielorrusa y alegan los progresos que la OSCE ha constatado al permitir más tiempo en antena a los candidatos de todos los partidos y la presencia de la oposición en alguna comisión electoral.

Cerca de mil personas protestaron durante unas horas en la plaza central de la capital. La policía no apareció por ningún lado, a pesar de haber advertido en días anteriores de la ilegalidad de la concentración. Varios líderes opositores estuvieron presentes bajo las banderas europeas, republicanas (de la Bielorrusia de 1919) y naranjas.

Tanto la Unión Europea como EE.UU. han expresado “decepción” con los resultados, cuya legitimidad habían puesto como condición para comenzar la normalización de las relaciones con Bielorrusia. Bruselas no dejó de mencionar la liberación de los tres disidentes como parte de “los progresos” bielorrusos previos a las elecciones. EE.UU. reiteró la necesidad de respetar los Derechos Humanos y la celebración de elecciones como condición para restablecer las relaciones. 

Rusia: El último presidente soviético, Mijaíl Gorbachov anunció ayer la fundación de un nuevo partido político junto al millonario ruso Alexander Lebedev, propietario de un tercio de la compañía aérea nacional Aeroflot. El nuevo partido, bautizado como Partido Independiente Democrático, pretende impulsar nuevas reformas económicas. “Calificaría el nuevo partido como esencialmente inconformista y con una idea muy sencilla: no podemos seguir desarrollándonos más como país sin contar con instituciones políticas independientes”, explicó Lebedev.  

· Un transeúnte murió ayer en un atentado suicida con coche bomba en Nazrán, la principal ciudad de Ingusetia 

Georgia: Los observadores de la UE llegaron ayer a Georgia. Deberán reemplazar a partir de hoy a los soldados rusos en los puestos de control que éstos instalaron en territorio georgiano al terminar la guerra y a lo largo de la franja que el ejército ruso ha llamado “zona de seguridad”, que comprende territorio georgiano en las fronteras con Abjazia y Osetia del Sur. Sin embargo, el mando ruso sólo permitirá a los observadores que patrullen “al sur de la zona”, sin haber precisado cuándo tendrán acceso al territorio en cuestión.  

Los observadores tendrán sus cuarteles general en las ciudades de Gori, cercana a la frontera con Osetia, y Poti, uno de los principales puertos del país. Ambas fueron ocupadas por los rusos durante la guerra.

P.V.           

La mirada desde Varsovia- Por Julia Zimmermann

Los delirios polacos de grandeza

 

Hace unos días, uno de los mayores diarios polacos publicaba los resultados de una encuesta que afirmaban que Polonia es el país más poderoso de los nuevos miembros de la Unión Europea y el séptimo entre todos los miembros de la Unión. Como los últimos días en política han proporcionado muchísimos otros temas interesantes en Polonia (básicamente, noticias sobre el impago de las pensiones alimenticias a los hijos), la noticia no ha sido muy comentada. Sin embargo, puede haber otras razones.

En primer lugar, la fuente puede resultar dudosa. La encuesta fue pasada a 50 políticos en Bruselas y Varsovia por una empresa de relaciones públicas. No hay que ser un psicólogo experto para sospechar que los políticos polacos pueden tener una visión distinta de su propia importancia a la del resto de Europa. Otro problema es quiénes eran los políticos preguntados en Bruselas y el hecho de que, en tercer lugar, la perspectiva de los que trabajan en Bruselas, difiere a la de los funcionarios de otros países miembros.

Pero lo más interesante es, probablemente, la reacción de los lectores a los resultados. O más bien, la falta de reacción. Normalmente, la nación polaca está llena de complejos, y se siente constantemente subestimada, olvidada e ignorada. Desde luego, todo esto tiene su origen claramente en la historia polaca. Sin embargo, hay algunos aspectos en los que la nación polaca se siente bastante fuerte, sin importar los hechos.

Por ejemplo, la tradicional posición de “vínculo entre el Este y el Oeste”. Polonia se ve a sí misma como puente ente la civilizada, aunque acartonada, Europa Occidental (Alemania, Reino Unido y Francia, sobre todo) y la salvaje, aunque mucho más vital Europa del Este (queriendo decir Rusia). ¡Ah!, bueno, de vez en cuando, alguien trata de explicar que el Este y el Oeste ya pueden comunicarse sin nosotros, pero esa posibilidad es rápidamente descartada alegando que sólo los polacos tienen características de ambos lados, que, por tanto, les permiten entenderlos.Todas esas explicaciones olvidan el hecho crucial de que nuestros vecinos, tanto al Este como al Oeste también se perciben a sí mismos como “vínculos entre Oriente y Occidente”. Pero esta forma de entender el papel del país en Europa es exactamente la razón por la que ignoramos los resultados de la encuesta: no nos cuenta nada nuevo, sólo es apoyo científico a lo que ya sabemos.

Decir que Polonia es el miembro más poderoso de los nuevos países de la Unión es, para la mayoría de los polacos, como afirmar que el cielo es azul. Desde luego que, además de ser el país más grande, con una economía muy fuerte, no hay que olvidar nuestro papel en la derrota del Comunismo. Este tipo de aguijonazos para el orgullo nacional, como el hecho de que Eslovaquia, merced de la política de Vladimír Mečiar estuviera a la cola de los países del Centro y el Este europeos y hoy no sólo es miembro de la UE y la OTAN, sino que va a introducir el Euro el año que viene, mientras que en Polonia no hay una fecha clara para ello, son simplemente ignorados y explicados por el peso e la economía polaca; no olvidemos que son 40 millones de habitantes comparados con 5,5 millones…

La cuestión sobre la posición en el ránking europeo del poder es más delicada. Por un lado, Polonia es el sexto país de Europa en términos de población y tiene una economía dinámica y en crecimiento. Por otra parte, los 50 años de pertenencia al bloque soviético (lo que tuvo grandes consecuencias socio-económicas, como rechazar las ayudas del Plan Marshall para desarrollar un sistema económico altamente ineficaz) tienen mucho peso y nos sitúan bastante lejos de los países de la vieja Europa.

En cuanto a la política comunitaria, las posiciones polacas suelen carecer de cohesión, se fundan demasiado a menudo en el resentimiento y mucho más en los intereses de grupos marginales pero capaces de hacerse oír (bueno, esto último quizá nos acerca más a la normalidad). Este hecho se vio confirmado por los datos de la encuesta que daban a Polonia una reputación de país problemático y alborotador. A la luz de las más antiguas  tradiciones polacas en las que el disentimiento y el bandolerismo son vistos como un símbolo de libertad, esto resulta del agrado de al menos algunos políticos y parte de la sociedad polaca.

De este modo, podemos dormir tranquilos y seguros de nuestra visión del mundo, ignorando el hecho de que puede haber otros ¡Ah!, y por cierto: no somos el Este, sino el Centro de Europa.

Escándalo de espionaje al más alto nivel en Estonia

 

Herman Simm, de 61 años, ex director del Departamento de Seguridad del Ministerio de Defensa de Estonia (2000-2006) y ex director del Departamento de Análisis de Información (1995-2000) fue arrestado el pasado domingo por orden del Fiscal General  bajo la acusación de alta traición por pasar información clasificada a un gobierno extranjero. La identidad del detenido saltó ayer y la prensa y varios analistas estonios coinciden en señalar a Rusia como el país receptor de la información. Su mujer, Heete Simm, abogado en la Policía Nacional estonia, también ha sido arrestada acusada de complicidad. Es el primer caso de espionaje en la historia reciente del país báltico desde que recuperara la independencia en 1991.

Simm fue el primer director del Departamento de Seguridad, cuya función era, precisamente, preservar los secretos de Estado. Trabajaba como asesor especial para el Ministerio de Defensa desde 2006 y mantenía acceso a la información secreta. El daño a la seguridad causado por el espía podría trascender las fronteras estonias, ya que entre 2001 y 2006 fue representante ante la Unión Europea y la OTAN en las reuniones periódicas sobre confidencialidad y  seguridad, para lo cual tenía pasaporte diplomático. La prensa indica que fue precisamente la OTAN la que alertó a los estonios de una posible filtración.

Fuentes en Tallinn han informado a La mirada al Este de la posible conexión entre Simm y el asalto a la casa del ministro de Defensa en 2004 precisamente el día en que se había llevado documentos secretos del trabajo. La maleta desapareció durante el asalto y el caso provocó la dimisión del ministro.

“Las leyes sobre la defensa del Estado en tiempo de paz, que ciertamente han sido útiles, tienen que ser reconsideradas y mejoradas, ya que el estado de la seguridad se ha desarrollado y ha cambiado”, afirmó ayer el presidente de la Comisión de Defensa del Parlamento estonio, Matti Raidma. El parlamentario ha destacado el posible impacto negativo que el caso puede tener sobre la confianza de los países aliados en Estonia.

Simm, experto en manufacturas y química cibernética, comenzó su carrera como inspector de policía en los años ‘70 antes de llegar a dirigir el Departamento de Policía en el Ministerio del Interior.

El Ministerio de Defensa y el Departamento de Información (el servicio de Inteligencia estonio) están colaborando con la Fiscalía en la evaluación del daño producido por las filtraciones de información. Simm y su mujer se enfrentan a una posible pena de entre 3 y 15 años de cárcel en caso de ser hallados culpables.

P.V.              

Imagen: Herman Simm (Ministerio de Defensa de Estonia)

Dispersada en Minsk una protesta por los desaparecidos (revista de prensa)

Bielorrusia: La policía dispersó ayer a cerca de 50 personas que se reunieron en la Plaza de Octubre de Minsk, en el centro de la ciudad, para recordar a los políticos y periodistas desaparecidos en Bielorrusia bajo el mandato del actual presidente Alexander Lukashenka. Portaban retratos de los desaparecidos y banderas bielorrusas de la República de 1919 y de la Unión Europea.

Varios líderes de los partidos de la oposición democrática estaban presentes, entre ellos, el del Frente Popular Bielorruso, el del Partido Democrático Unido y el líder de los Comunistas. También acudieron el recientemente excarcelado como preso político Andrei Kim y la hija del disidente Alexnader Kazulin, Olga Kazulina. La mujer del vicepresidente del parlamento desaparecido Zinaida Hanchar estuvo presente.

Pasados entre 5 y 15 minutos, según las fuentes, docenas de agentes antidisturbios los expulsaron de la plaza y marcharon con ellos hasta otro lugar.  En un momento concreto, los manifestantes se negaron a seguir avanzando y comenzó la dispersión. Aquí pueden verse algunas fotos de la protesta, en la que  resultaron heridas unas diez personas.

El político Victor Gonchar y el empresario Anatoli Krasovsky desaparecieron el de septiembre de 1999. El anterior ministro del Interior, Yuri Zajarenko, lo hizo en mayo del mismo año, así como el cámara de la sección bielorrusa del canal ruso ORT Dimitri Zavadsky, que fue visto por última vez en julio de 2000.

Durante una visita del presidente Lukashenka ayer a la ciudad de Pinsk, el centro urbano fue clausurado durante dos horas, con los bancos, tiendas y edificios administrativos cerrados, y varios miembros de la oposición fueron invitados por la policía a reunirse con ellos. Cuando Lukashenka concluyó la inauguración del centro deportivo que le trajo a la ciudad, se retomó el funcionamiento normal y el transporte público volvió a funcionar.

Por otra parte, el embajador bielorruso en Francia presentó sus credenciales el lunes pasado al presidente Nicolás Sarkozy.

La República Checa se opuso el lunes al levantamiento completo de las sanciones a Bielorrusia. “Tenemos que asegurarnos de que las mejoras en Minsk sean una tendencia permanente y no un episodio aislado”, dijo el viceprimer ministro para Asuntos Europeos checo, Alexander Vondra.

El disidente político cuya excarcelación ha llevado a la Unión Europea a considerar seriamente el cambio de actitud hacia Bielorrusia, Alexander Kazulin, previno ayer a la Unión Europea contra un acercamiento exagerado a Minsk. Kazulin es partidario de un mayor acercamiento, pero sin recompensar prematuramente al régimen por “cambios en la fachada”. “A día de hoy, no tenemos ninguna prueba de que haya habido cambios importantes en la democratización de Bielorrusia”, declaró ayer Kazulin.

Rusia: El Servicio Federal de Seguridad (FSB) ha informado de la muerte anoche de 10 milicianos islamistas en la república norcaucásica de Daguestán, en Rusia. Los agentes federales emboscaron y atacaron con cohetes un minibús en el que aseguran que los milicianos transportaban armas. Un oficial del FSB resulto herido en el lugar y falleció posteriormente en el hospital.

Los analistas insisten en que la pobreza y la dura represión del Islam en todo el Cáucaso Norte están llevando a los jóvenes a acercarse a los movimientos guerrilleros de inspiración wahabita que, entre otros, ya controlan la resistencia chechena.

Por otra parte, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, ha anunciado el incremento en un 27% de la partida presupuestaria rusa destinada a Defensa en 2009.

El comercio de acciones tuvo que ser suspendido ayer durante una hora en el mercado bursátil ruso después de que el índice principal, el RTS, cayera más de un 11,4 % a primeras horas de la tarde. El mercado financiero ruso ha sufrido y continua sufriendo fuertes pérdidas desde el inicio de la guerra en Georgia.

Ucrania: El embajador ruso en Ucrania, el ex primer ministro ruso Viktor Chernomirdin, ha instado al gobierno ucraniano a renovar el acuerdo de amistad y cooperación que ambos países mantienen y que, entre otras cosas, permite que la flota rusa alquile el puerto Sevastopol como base. El acuerdo incluye un principio de no agresión y el compromiso de ambos países de no integrarse en bloques militares. Esto último contraviene la intención de Kiev de integrarse en la OTAN. Chernomirdin ha recordado que el plazo para renovar el tratado expira el 1 de octubre.

Polonia: El Gobierno polaco ha suavizado su propuesta de castración química para los pedófilos. El cambio presentado introduce como requisito someterse a la castración química para obtener la libertad condicional. Este cambio no requiere alterar la Constitución.

P.V.