Nuevos gestos diplomáticos distancian más a Rusia y Georgia (revista de prensa)

                               (Consulte el mapa de Asia Central y el Cáucaso)

· Gordon Brown toma conciencia de la amenaza que Rusia representa para la seguridad energética europea

· Rusia pide que no se le impongan sanciones y continúa acusando a EE.UU. haber instigado el conflicto

· Los refugiados georgianos no pueden volver a sus casa, según ACNUR

El primer ministro británico, Gordon Brown, ha tomado conciencia del riesgo de “ahogamiento” energético que la dependencia de Rusia conlleva y así lo relata hoy en una tribuna en The Observer, el dominical del diarioThe Guardian. “Ninguna nación puede ahogar energéticamente a Europa”, ha afirmado Brown tras mantener ayer una conversación “franca” con Medvedev. Ahora insiste en la necesidad de buscar fuentes alternativas de energía y en invertir seriamente en la construcción del proyecto europeo de gasoducto alternativo, Nabucco, prácticamente muerto después de las maniobras del conglomerado estatal ruso Gazprom en Bulgaria, Grecia, Serbia, Italia y, puede ser que también en Austria, para completar su propio proyecto rival.

Según el analista político del Guardian, es probable que la UE envíe observadores a Georgia para vigilar el cumplimiento del alto el fuego y que nombre a un enviado especial en la zona. Espera también el inicio de un cambio en la política de la Unión hacia Rusia. Pero apunta que sobre la cumbre flotará el fantasma de un corte de gas ruso el próximo invierno, algo que Rusia ya ha hecho en los últimos años años con distintos países.

En Georgia, esperan la imposición de sanciones “no contra la gente, sino contra la élite política”, según afirmó ayer el ministro de Reintegración. El mismo día, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, pidió a la Unión Europea en una entrevista con un canal alemán que muestre “sentido común” y haga “un balance objetivo” de la situación. “Mentiría si dijera que no nos importa, que somos indiferentes”, relató el ex presidente refiriéndose a la posibilidad de recibir sanciones. 

Tbilisi también se ha retirado del acuerdo de alto el fuego y separación de fuerzas alcanzado en mayo de 1994 tras la guerra en Abjazia, en la que murieron entre 10.000 y 30.000 personas.  

Mientras tanto, el conglomerado estatal de gas ruso, Gazprom, ha firmado nuevos acuerdos con Turkmenistán para desarrollar y explotar nuevos yacimientos de gas y construir “nuevos gasoductos primarios” en la parte oriental del país.

Putin insiste en sus acusaciones

Por su parte, el primer ministro, Vladimir Putin, insistió ayer en que los instructores militares que EE.UU. tenía en Georgia participaron en los combates con el ejército ruso durante la ofensiva sobre su vecino: “¿Por qué permitió el mando de EE.UU. que sus civiles estuvieran donde no tenían derecho a estar, en la zona de operaciones? Y si lo hicieron, empiezo a sospechar que fue para organizar una pequeña guerra victoriosa”, afirmó Putin. “Y si eso fallaba, quería crear un enemigo a partir de Rusia para unir a los votantes en torno a uno de los candidatos presidenciales. Desde luego, el del partido gobernante, porque ese es el único partido con los recursos necesarios para esto”, continuó aireando sus sospechas el primer ministro ruso.

En Georgia, la portavoz de ACNUR en el país, Melita Sunjic, acusó ayer a Rusia de dificultar el retorno de los refugiados georgianos a sus pueblos aldeas en Osetia del Sur. “Si le dices a alguien ‘no podemos garantizar su seguridad’, no irá”, explicó Sunjic. Hay 2.000 refugiados en campos de la ONU en Gori y varios miles (el gobierno georgiano los cifró en 76.000 al mediados del conflicto) desperdigados por el país.

El gobernador de Gori asegura que los soldados rusos permanecen en las aldeas de alrededor de la ciudad e impiden a los refugiados volver a sus casas. Tampoco han llegado informaciones sobre la retirada de las tropas rusas del puerto de Poti, ciudad que mantienen ocupada desde hace ya casi dos semanas.

El blogger especializado en Rusia, Sean Guillory ofrecía hace unos días las pruebas de limpieza étnica en las aldeas georgianas de Osetia del Sur recopiladas por Human Rights Watch sobre el terreno durante los primeros días del conflicto.

Los analistas de EE.UU. se muestran preocupados por la posibilidad de que Rusia venda su sistema de misiles antiaéreos S-300 a Irán. Es uno de los sistemas más modernos del mundo, con capacidad para derribar aviones a una distancia de 130 kilómetros y posibilidades de coordinar el seguimiento simultáneo de hasta 100 blancos diferentes. Consideran que el acceso iraní a esta tecnología alteraría el equilibrio de fuerzas en la región, cuestionando seriamente la supremacía aérea de Israel y la posibilidad de bombardear las instalaciones nucleares de Irán. Los expertos creen que Rusia se reserva esta carta para jugarla a cambio de mayor margen de maniobra con Georgia y Ucrania.

Otras noticas de la región

Bielorrusia– Los gobierno de Bielorrusia y Moldavia han alcanzado un acuerdo para establecer una empresa petrolera conjunta que abastecerá al mercado moldavo de productos petroquímicos procendentes de Minsk. Esperan que empiece a funcionar a finales de este año.

Rusia– La periodista asesinada en 2006 Anna Politkovskaya hubiera cumplido 50 años ayer. Varias personas se reunieron ayer en el centro de Moscú en homenaje y recuerdo. “Politkovskaya era el corazón de Rusia… es el régimen quien la mató”, afirmó el activista pro Derechos Humanos ruso Sergey Kovalev. El ajedrecista y activista opositor Gary Kaspárov dio un discurso y pidió erigir un monumento en honor de la periodista.

Anna Politkovskaya, autora de varios libros y reportajes denunciando los abusos del Kremlin contra la población civil en Chechenia y el alcance de la corrupción entre el gobierno y la policía fue asesinada a tiros en la puerta de su apartamento en Moscú el 6 de octubre de 2006 en un crimen que presenta indicios de ser un asesinato por encargo. El gobierno ruso sugirió que su muerte fue planeada para dañar la imagen de las autoridades. Hay tres detenidos y un hombre bajo orden de búsqueda y captura.

Rusia– Dos soldados murieron ayer en sendos ataques en Chechenia atribuidos a guerrilleros independentistas. En el primero de ellos, murió un soldado y otros once resultaron heridos cuandos dos suicidas cargaron en un jeep lleno de explosivos contra una base militar en el distrito de Vedeno. En el segundo, murió otro soldado al estallar una bomba por control remoto. El domingo pasado murieron dos altos oficiales en un ataque con bomba y pistolas contra su vehículo.

Los analistas prevén un aumento de los ataques de los guerrilleros chechenos tras la invasión de Georgia. Piensan también que la decisión de reconocer la independencia de Abjazia y Osetia del Sur ha dado ánimos a los independentistas de la zona.

Georgia– Tbilisi ha endurecido el régimen de visados para los ciudadanos rusos después de cortar relaciones con Moscú. Ya no se otorgarán visados en la frontera, sino que los ciudadanos rusos tendrán que adquirirlos en un consulado georgiano (éstos permanecen abiertos en Rusia). 

Azerbayán: La Organización por la Liberación del Karabaj protestó ayer frente a la embajada rusa en Bakú. Bajo el eslógan, “Iros a casa, fuera del Cáucaso”, los manifestante entregaron un escrito a un representante ruso pidiendo la retirada de las tropas rusas del Cáucaso y de la región de Daqliq, en Nagorno-Karabaj. 

La invasión rusa de Georgia ha sido vista con inquietud en Azerbayán. La prensa y la sociedad lo han interpretado como un aviso a su país para que cooperen, ya que es uno de los productores de gas del Caspio y zona de paso obligado para el gas que Europa compre proveniente de Asia Central. Han surgido voces pidiendo la incorporación a la OTAN. El activista azerí, Emin Milli, ha lanzado una campaña informal para promover el ingreso de su país e la organización. Lo explicaba de esta manera:

“Nuestras posibilidades de entrar en la OTAN ha crecido junto a las de Georgia y Ucrania debido a la amenaza geopolítica que Rusia representa para occidente. La situación es similar a cuando Turquía fue admitida en la OTAN por miedo a que se volviera roja. No era un estado democrático, pero el ingreso en la OTAN la ayudó a desarrollar el camino a la democracia”

 

Pablo Veyrat

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Las tropas rusas permanecen en Georgia (resumen de prensa)

A pesar del acuerdo de alto el fuego que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, obtuvo de rusos y georgianos, las informaciones llegadas ayer mantenían la presencia del ejército ruso en la estratégica ciudad de Gori (cortando en dos las comunicaciones en Georgia) y en el puerto de Poti, donde habrían destruido un cuartel de infantería, según el ministerio del Interior georgiano. También fue confirmado por los propios rusos la toma de una arsenal en la ciudad de Senaki, ya en el interior y en la carretera que conduce al puerto de Poti. A través de varias fuentes, a lo largo de estos días, los rusos han dejado claras sus intenciones de reducir al máximo la capacidad ofensiva del ejército georgiano a través de la destrucción de sus instalaciones militares dentro de Georgia. La página georgiana Civil Georgia ha informado del uso del ejército ruso de misiles Iskander, de alcance medio y capacidad para cargar munición de racimo o penetrar búnkeres. La revista ha aportado la imagen de un misil no explotado que cayó sobre un coche de policía de fronteras georgiana en Gori.

Como problema añadido, el de los saqueadores y el pillaje de las milicias osetias y los grupos de mercenarios cosacos y del Cáucaso Norte que el  propio ejército ruso trajo consigo. Hasta el punto de que Rusia ha ejecutado a dos saqueadores sorprendidos en el acto en la capital surosetia, Tsjinvali. Fuentes militares han declinado dar los nombres ni ninguna otra información sobre el incidente alegando que han dado la noticia como medida disuasoria.

En cuanto a las víctimas del conflicto, ACNUR (el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados) ha dado la cifra de 118.000 desplazados por el conflicto, de los que 73.000 serían georgianos. También ha denunciado que unos desconocidos uniformados asaltaron a uno de sus equipos y se llevaron dos coches en Gori. La organización de Derechos Humanos, Humans Right Watch, acusó ayer al ejército ruso de haber utilizado bombas de racimo y afirmó que tiene pruebas de la muerte de 11 civiles como consecuencia de estas armas.

Por su interés para establecer el desencadenante de los hechos, traducimos unas oscuras declaraciones del presidente georgiano Saakashvili al ser entrevistado por el enviado del diario ruso Kommersant:

“Primero, Georgia tenía el control de la mayoría de Osetia del Sur [?] y por tanto, no podíamos atacarla. Respondimos disparando sobre Tsjinvali después de que soldados de la ciudad mataran a nuestras tropas de paz y a población civil. Esto es lo que ocurrió: los tanques [rusos] entraron por el norte [por el túnel de Roky, única vía de comunicación entre Osetia del Sur y Rusia] y fue necesario utilizar artillería de largo alcance para impedirles entrar en los enclaves que controlábamos. Y lo hicimos. En respuesta, emplearon fuego de mortero, y usamos artillería de nuevo.”

Durante la entrevista, incide en que sólo ordenó bombardear edificios oficiales, lo que coincide con las informaciones de los corresponsales de AP en la ciudad informando de la única destrucción de edificios gubernamentales que aportamos ayer.

Saakashvili también firmó ayer, en presencia de la secretaria de Estado (ministra de Exteriores) de EE.UU., Condoleeza Rice, el acuerdo de alto el fuego que Sarkozy había pactado. La nota incluía una aclaración de París en forma de punto adicional que establece que las tropas rusas pueden pemanecer en Osetia del Sur y Abjazia y establecer una zona de patrulla de seguridad de 10 kilómetros dentro del territorio georgiano fuera de estas repúblicas. Saakashvili, afirmando que Georgia nunca olvidará la agresión, ha terminado firmando bajo la promesa de ayuda norteamericana para la reconstrucción.

Amenazas a Polonia por la instalación de los misiles de EE.UU.

El vicejefe del Estado Mayor ruso, el general Anatoli Nogovitsyn, lanzó ayer serias amenazas a Polonia en el transcurso de una rueda de prensa en la que también desmintió los informes de HRW acerca del uso de bombas de racimo y anunció la captura de una base militar georgiana en la ciudad de Senaki, unos 50 kilómetros dentro de la frontera georgiana desde Abjazia, en el segundo frente que Rusia abrió desde allí.

“Polonia se expone a un ataque en un cien por cien”, afirmó el general poco antes de recordar que la doctrina nuclear rusa permite el ataque con armas atómicas a aquellos países “aliados de países con armas nucleares siempre que les ayuden de alguna manera”.

Polonia firmó ayer finalmente el acuerdo con EE.UU. para la instalación de diez misiles interceptores de misil en su territorio conectados al sistema militar norteamericano. La instalación incluye una base de radar en la República Checa que cubre parte del territorio ruso. Las condiciones del acuerdo son secretas, pero el Kommersant y otras fuentes han señalado que el acuerdo incluye la modernización de la defensa aérea polaca, una inversión de 20.000 millones de dólares y acceso a los misiles antimisil de corto alcance Patriot norteamericanos.

Las negociaciones llevaban estancadas 18 meses, y la tacañería de EE.UU. a la hora de compensar a Polonia por exponerla a la ira rusa era motivo de amargura y decepción a nivel nacional en Polonia. El presidente ruso, Dimitri Medvedev, ha afirmado que el momento en que han firmado el acuerdo prueba que los misiles están dirigidos contra Rusia.

Medvedev recibió ayer a la canciller alemana Angela Merkel, que insistió en la obligación de preservar la integridad territorial de Georgia. Debió de ser un diálogo de sordos, porque en la misma rueda de prensa posterior, Medvedev afirmó que es improbable que abjazos, osetios y georgianos vuelvan a vivir juntos.

Por otra parte, Bielorrusia tomó nota de la reprimenda rusa por no haberle apoyado en los primeros día de la invasión, y anunció ayer el envío de 60 toneladas de ayuda humanitaria para Osetia y su disposición a acoger hasta a 2.000 niños de la zona.