La mirada desde Minsk- Por Aleg Pershanka

¿Para qué necesita Lukashenka una central nuclear?

 

El 30 de septiembre, durante la sesión plenaria de Agencia Internacional de la Energía Atómica (IEAE, en sus siglas inglesas), la Asamblea General (parlamento) de Bielorrusia informó a sus miembros de que había decidido construir la primera central de energía nuclear en su territorio. Uno de los representantes permanentes de la República de Bielorrusia, Alexander Sychov, afirmó que la decisión había sido tomada tras sopesar cuidadosamente varias opciones para desarrollar la política energética del Estado.

El 31 de enero de 2008, Lukashenka firmó un decreto del Consejo de Seguridad acerca de la construcción de la central nuclear. Hay que destacar que el artículo 18 de la Constitución reza de esta manera: “La República de Belarus se pone como meta convertirse en un territorio no nuclear”.

Muchos científicos bielorrusos se oponen a la decisión de construir la central. Algunos de ellos establecieron en abril un comité llamado Para una Bielorrusia No Nuclear. Yégor Fediushin, presidente del Instituto Internacional de Tecnologías de la Información y miembro del comité afirmó que “durante toda la discusión sobre si construir o no la central, nadie ha citado ningún tipo de dato o prueba económica en defensa del proyecto para dotarnos de energía nuclear”. 

Los científicos reunidos en el comité aprobaron un llamamiento a sus colegas bielorrusos y de otros países. Aseguran que “Bielorrusia es el país que más ha sufrido las consecuencias de la nuclearización pacífica [en alusión al desastre de Chernobil]”. Por esta razón, los científicos consideran inadmisible la instalación de armas nucleares, la instalación de centrales atómicas o el almacenaje de residuos nucleares en su territorio.

Para el ex presidente de la Academia Nacional de las Ciencias Alexander Voitovich “el asunto le fue ocultado a la sociedad y casi no ha sido discutido a un nivel de expertos, digamos en la Academia de las Ciencias. Ahora sé cómo se toman las decisiones, incluyendo la de la Academia de las Ciencias: una orden llega desde ‘arriba’ y todo lo demás se ajusta a ella. No hay ningún tipo de análisis objetivo”.

La disposición a construir una central nuclear puede ser percibida como una prueba de la superación de las consecuencias del desastre de Chernobil y una razón para cancelar los programas de ayuda a los afectados. Recordemos que, a consecuencia de la mayor catástrofe tecnológica nunca vista, que tuvo lugar cuando el 26 de abril de 1986 estalló el cuarto reactor de la central nuclear de Chernobil, un 70% de todos los elementos radiactivos fue dispersado por el sudeste de Bielorrusia.

Las autoridades ocultan las cifras reales de las consecuencias de la tragedia y siguen destinando tierras bastante contaminadas a la agricultura. En 1999, el director del Instituto Médico de Gomel, Yury Bandazhevsky publicó los resultados de sus investigaciones. Estos desaconsejaban los planes de las autoridades de volver a cultivar las tierras contaminadas por el desastre de Chernobil y eran críticos con la venta y exportación de vegetales radioactivos. Fue arrestado poco después de la publicación de su informe, en el que criticaba a las autoridades. Durante un mes, nadie supo dónde estaba. Hasta que lo encontraron en la cárcel, donde fue sometido a tortura psicológica, interrogado a menudo durante la noche y dormía en el suelo de la celda, donde trataba de abrigarse con periódicos.

Al vigésimo tercer día su falsa desaparición, y sin la asistencia de un abogado, fue acusado de aceptar sobornos de estudiantes que querían entrar en la universidad. En 2001 le sentenciaron a ocho años de cárcel. Los expertos independientes señalaron hasta ocho violaciones de las leyes de enjuiciamiento criminal en su proceso y los testigos principales se negaron a ratificar sus propias declaraciones juradas contra el profesor. De cualquier modo, fue condenado. La comunidad internacional lo reconoció como preso político y salió bajo una amnistía en 2005.

Algunos analistas se muestran sorprendidos por los planes para construir la central nuclear, ya que, según sus cálculos, el proyecto no será rentable para la economía nacional, sino que provocará una crisis económica. El combustible de uranio se ha vuelto realmente caro y el problema del enterramiento de los residuos nucleares sigue sin solución. Hace 30 años, la IAEA esperaba construir 170 reactores nucleares, pero hoy en día considera un buen año si se erigen tan sólo tres o cuatro.

Si su planteamiento es acertado, sólo queda una explicación posible a para qué ha decidido Lukashenka comenzar el proyecto. Recientemente, las centrales nucleares están apareciendo en países subdesarrollados. Algunos tienen la intención de fabricar plutonio para crear un arma nuclear ¿Piensa tal vez el último dictador de Europa colocar a Bielorrusia en la misma lista que China, Irán, Turquía, Pakistán, Corea del Norte?

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Las tropas rusas permanecen en Georgia (resumen de prensa)

A pesar del acuerdo de alto el fuego que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, obtuvo de rusos y georgianos, las informaciones llegadas ayer mantenían la presencia del ejército ruso en la estratégica ciudad de Gori (cortando en dos las comunicaciones en Georgia) y en el puerto de Poti, donde habrían destruido un cuartel de infantería, según el ministerio del Interior georgiano. También fue confirmado por los propios rusos la toma de una arsenal en la ciudad de Senaki, ya en el interior y en la carretera que conduce al puerto de Poti. A través de varias fuentes, a lo largo de estos días, los rusos han dejado claras sus intenciones de reducir al máximo la capacidad ofensiva del ejército georgiano a través de la destrucción de sus instalaciones militares dentro de Georgia. La página georgiana Civil Georgia ha informado del uso del ejército ruso de misiles Iskander, de alcance medio y capacidad para cargar munición de racimo o penetrar búnkeres. La revista ha aportado la imagen de un misil no explotado que cayó sobre un coche de policía de fronteras georgiana en Gori.

Como problema añadido, el de los saqueadores y el pillaje de las milicias osetias y los grupos de mercenarios cosacos y del Cáucaso Norte que el  propio ejército ruso trajo consigo. Hasta el punto de que Rusia ha ejecutado a dos saqueadores sorprendidos en el acto en la capital surosetia, Tsjinvali. Fuentes militares han declinado dar los nombres ni ninguna otra información sobre el incidente alegando que han dado la noticia como medida disuasoria.

En cuanto a las víctimas del conflicto, ACNUR (el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados) ha dado la cifra de 118.000 desplazados por el conflicto, de los que 73.000 serían georgianos. También ha denunciado que unos desconocidos uniformados asaltaron a uno de sus equipos y se llevaron dos coches en Gori. La organización de Derechos Humanos, Humans Right Watch, acusó ayer al ejército ruso de haber utilizado bombas de racimo y afirmó que tiene pruebas de la muerte de 11 civiles como consecuencia de estas armas.

Por su interés para establecer el desencadenante de los hechos, traducimos unas oscuras declaraciones del presidente georgiano Saakashvili al ser entrevistado por el enviado del diario ruso Kommersant:

“Primero, Georgia tenía el control de la mayoría de Osetia del Sur [?] y por tanto, no podíamos atacarla. Respondimos disparando sobre Tsjinvali después de que soldados de la ciudad mataran a nuestras tropas de paz y a población civil. Esto es lo que ocurrió: los tanques [rusos] entraron por el norte [por el túnel de Roky, única vía de comunicación entre Osetia del Sur y Rusia] y fue necesario utilizar artillería de largo alcance para impedirles entrar en los enclaves que controlábamos. Y lo hicimos. En respuesta, emplearon fuego de mortero, y usamos artillería de nuevo.”

Durante la entrevista, incide en que sólo ordenó bombardear edificios oficiales, lo que coincide con las informaciones de los corresponsales de AP en la ciudad informando de la única destrucción de edificios gubernamentales que aportamos ayer.

Saakashvili también firmó ayer, en presencia de la secretaria de Estado (ministra de Exteriores) de EE.UU., Condoleeza Rice, el acuerdo de alto el fuego que Sarkozy había pactado. La nota incluía una aclaración de París en forma de punto adicional que establece que las tropas rusas pueden pemanecer en Osetia del Sur y Abjazia y establecer una zona de patrulla de seguridad de 10 kilómetros dentro del territorio georgiano fuera de estas repúblicas. Saakashvili, afirmando que Georgia nunca olvidará la agresión, ha terminado firmando bajo la promesa de ayuda norteamericana para la reconstrucción.

Amenazas a Polonia por la instalación de los misiles de EE.UU.

El vicejefe del Estado Mayor ruso, el general Anatoli Nogovitsyn, lanzó ayer serias amenazas a Polonia en el transcurso de una rueda de prensa en la que también desmintió los informes de HRW acerca del uso de bombas de racimo y anunció la captura de una base militar georgiana en la ciudad de Senaki, unos 50 kilómetros dentro de la frontera georgiana desde Abjazia, en el segundo frente que Rusia abrió desde allí.

“Polonia se expone a un ataque en un cien por cien”, afirmó el general poco antes de recordar que la doctrina nuclear rusa permite el ataque con armas atómicas a aquellos países “aliados de países con armas nucleares siempre que les ayuden de alguna manera”.

Polonia firmó ayer finalmente el acuerdo con EE.UU. para la instalación de diez misiles interceptores de misil en su territorio conectados al sistema militar norteamericano. La instalación incluye una base de radar en la República Checa que cubre parte del territorio ruso. Las condiciones del acuerdo son secretas, pero el Kommersant y otras fuentes han señalado que el acuerdo incluye la modernización de la defensa aérea polaca, una inversión de 20.000 millones de dólares y acceso a los misiles antimisil de corto alcance Patriot norteamericanos.

Las negociaciones llevaban estancadas 18 meses, y la tacañería de EE.UU. a la hora de compensar a Polonia por exponerla a la ira rusa era motivo de amargura y decepción a nivel nacional en Polonia. El presidente ruso, Dimitri Medvedev, ha afirmado que el momento en que han firmado el acuerdo prueba que los misiles están dirigidos contra Rusia.

Medvedev recibió ayer a la canciller alemana Angela Merkel, que insistió en la obligación de preservar la integridad territorial de Georgia. Debió de ser un diálogo de sordos, porque en la misma rueda de prensa posterior, Medvedev afirmó que es improbable que abjazos, osetios y georgianos vuelvan a vivir juntos.

Por otra parte, Bielorrusia tomó nota de la reprimenda rusa por no haberle apoyado en los primeros día de la invasión, y anunció ayer el envío de 60 toneladas de ayuda humanitaria para Osetia y su disposición a acoger hasta a 2.000 niños de la zona.