Asesinado de un tiro en la nuca un prominente abogado pro Derechos Humanos en Moscú- Por Pablo Veyrat (Madrid)

 

El agresor mató también a la periodista que le acompañaba

 

markelovEl abogado defensor de los Derechos Humanos Stanislav Markelov y la periodista del semanario Novaya Gazeta Anastasia Baburova fueron asesinados a tiros ayer a plena luz del día en el centro de Moscú. Salían de una rueda de prensa en la que Markelov, de 34 años, había anunciado que haría todo lo posible para evitar la puesta en libertad anticipada de un criminal de guerra condenado por el asesinato, y, según otras fuentes, también violación, de una joven chechena de 18 años en 2000. 

El asesino se acercó por detrás de Markelov y le descerrajó un tiro en la nuca y otro en la espalda con una pistola con silenciador, según fuentes de la investigación citadas por la prensa rusa. Falleció en el acto. Baburova, de 24 años, trató de perseguir al asesino, pero este se revolvió y le pegó un tiro en la cabeza. Llegó en coma al hospital y falleció horas más tarde. El autor de los disparos escapó por una boca de metro cercana. Testigos presenciales señalaron que tapaba su rostro con una máscara de esquí.

Markelov, conocido por defender a sindicalistas, activistas políticos y haber procesado a varios militares por abusos contra la población, había recibido amenazas de muerte recientemente, según el padre de la joven chechena Eliza Kungayeva. “ Me dijo el jueves por la noche:

anastasiababurova– Visa, estoy recibiendo amenazas.

– ¿Qué tipo de amenazas?- le pregunté.

– Si no dejo este caso, me matarán.

– ¿De quién son estas amenazas?- le pregunté.

– Estoy recibiendo mensajes de texto anónimos.

Entonces le dije que tal vez debería buscarme otro abogado. ‘No, voy a perseverar’, fue su respuesta”, ha explicado Visa Kungayev, padre de la joven chechena, al canal Russia Today.

El abogado había llevado varios casos contra el Estado ruso al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Sus actuaciones contra neonazis rusos y mafiosos chechenos llevan a la Policía a sostener varias hipótesis sobre la autoría de su muerte. El Fiscal General del Estado, Yuri Chaika, se ha hecho cargo del caso. Había amenazas de muerte contra él en las páginas de Internet de varios grupos neonazis. Últimamente, trabajaba en el caso del asesinato en 2001 del también periodista de Novaya Gazeta, Igor Dommikov, muerto a martillazos por investigar una caso de corrupción en la petrolera Lukoil. Unos empleados de la petrolera enviaron una carta denunciando que la intención de los asesinos era intimidar a toda la redacción, según denunció en su día el Comité para la Protección de los Periodistas en una carta dirigida al entonces presidente, Vladimir Putin.

Paliza en el metro

En 2004, fue atacado por cinco hombre jóvenes en el metro de Moscú que, al grito de “¡Ya tienes lo que buscabas! ¡No habrá más discursos contigo!”, le dejaron inconsciente de un golpe en la cabeza, según denunció Amnistía Internacional en un memorando expresando su preocupación por la seguridad del letrado. Al recuperar la consciencia, habían desaparecido su teléfono móvil (donde guardaba los números de todos sus clientes), su pasaporte, documentos de identidad y su licencia como abogado. Su caro reloj suizo y su cartera sí estaban. No así varios documentos relacionados con sus casos. La Policía le acusó haberse autoinfligido las heridas y de falsificar los informes médicos y se negó a admitir ninguna denuncia del ataque. Por entonces, Markelov investigaba la desaparición y tortura de un ciudadano en Chechenia a manos de un miembro de la policía antidisturbios. El también abogado Robert Amsterdam cita además otro intento de asesinato, a manos de un borracho, al parecer inducido por la policía.

Markelov era también presidente y fundador del Instituto por el Imperio de la Ley, una ONG dedicada a la defensa de los Derechos Humanos en las zonas de Rusia más peligrosas, entre ellas Chechenia.

Estudiante de periodismo

Anastasia Baburova era estudiante nocturno de periodismo en la Universidad Estatal de Moscú y colaboraba con el semanario independiente Novaya Gazeta desde octubre del año pasado. Se especializaba en grupos políticos juveniles. El sábado pasado, citaba a Markelov en un reportaje sobre los neonazis rusos. Dos horas antes de su muerte, había entrevistado al abogado, según el director del semanario, Dimitri Muratov, que ha anunciado que la publicarán próximamente. Con esta última muerte, ya son al menos cuatro los periodistas que la revista de investigación ha perdido desde 2000, asesinados por hacer su trabajo. Entre ellos, figura Anna Politkovskaya, tiroteada a la puerta de su casa en 2006. Markelov había llevado varios casos sacados a la luz por la veterana periodista.

El asesinato de Markelov y Baburova ha conmocionado a la sociedad rusa por el descaro con que ha sido llevado a cabo: después del mediodía y a unos cientos de metros del Kremlin. “Incluso cuando el crimen organizado era rampante en los ’90, un asesinato de este tipo era considerado atrevido y horrible”, ha afirmado el corresponsal de la cadena de televisión rusaVesti.

Imágenes: El abogado Stanislav Markelov (arriba a la izquierda) y la periodista Anastasia Baburova (abajo a la derecha).

Rusia no retira su ejército de Georgia (resumen de prensa)

                                          (Consulte el mapa de la región)

·El ejército ruso continua destruyendo infraestructura en Georgia sin dar señales de retirarse

·Rusia desplaza misiles de corto alcance a Osetia del Sur

·Cuatro periodistas han muerto cubriendo el conflicto

·EE.UU. endurece su lenguaje para referirse a Rusia

El gobierno ruso aseguró durante el día de ayer que sus tropas se estaban retirando de Georgia. Los informes sobre el terreno probaron que mentía. Varias unidades de infantería mecanizada han recorrido las carreteras del país y se han han dado la vuelta al alcanzar controles de la policía georgiana. En todos, salvo en Digoeti, en la carretera que une Gori con Tbilisi, donde tras una discusión entre el comandante ruso y el oficial a cargo del control georgiano que ha incluido llamadas al móvil de sus superiores, los blindados han aplastado los coches de la policía georgiana que bloqueaban la carretera. La policía protegía el acceso a una serie de aldeas de población mixta osetia y georgiana, formalmente en territorio osetio. Los reporteros afirman que en los blindados rusos viajaban combatientes irregulares.

Hasta cuatro explosiones escucharon los reporteros de la agencia AFP junto a la base georgiana de Senaki, al oeste del país, cerca de la costa, al ser reocupada ayer por el ejército ruso. Fuentes del gobierno georgiano temen que provengan de la destrucción de depósitos de municiones y de la misma base. Georgia acusó también a los rusos de estar minando el país y de haber enviado varias unidades desde la céntrica ciudad de Jachuri.

Por otra parte, el ejército ruso impidió ayer acceder a Osetia del Sur al Comité Internacional de la Cruz Roja. La OSCE también informó de que las autoridades rusas no habían permitido todavía el envío de 100 observadores militares más de la organización a la zona, hasta no tener perfectamente delimitada la misión que llevarían a cabo.

Una fuente anónima del departamento de Defensa de EE.UU. citada por varios medios señaló que el ejército ruso estaba moviendo misiles de corto alcance a Osetia del Sur. EE.UU. cree que se trata de misiles SS-21, con capacidad para transportar cabezas nucleares tácticas (de baja potencia, a escala nuclear), de fragmentación o armas químicas. Tienen un alcance de entre 90 y 120 kilómtros, lo cual coloca a Tbilisi bajo su alcance, y fuentes de inteligencia piensan que fueron empleados en la masacre en el mercado central de Grozny el 21 de octubre de 1999, durante la Segunda Guerra de Chechenia, donde mataron a 143 personas que también eran ciudadanos rusos.

Por otra parte, el presidente ruso, Dimitri Medvedev, declaró que ejército ruso ha superado la crisis que padeció durante los años ’90 durante una arenga a soldados del 58 Ejército en la ciudad de Vladikavkaz, fronteriza con Osetia del Sur. “Las fuerza armadas han superado la crisis de los ’90 y están totalmente preparadas para desempeñar cualquier operación de mantenimiento de la paz”, afirmó el presidente en la entrega de medallas a 30 soldados que tomaron parte en los combates en Georgia.

Los asesores militares norteamericanos presentes en Georgia han declarado que el ejército georgiano no estaba listo para entrar en combate. Han reconocido que aunque sobre el papel su misión era entrenar a los georgianos para las operaciones en Irak, debían, en un sentido más amplio lograr un ejército fiable en un país aliado al sur de Rusia. Describen una situación en la que el ejército georgiano todavía tenía que sacudirse vicios del ejército soviético, como el hecho de que los soldados no tuvieran iniciativa alguna.

En la declaración más dura desde que comenzó la crisis, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleeza Rice, ha afirmado que “vamos a negarle a Rusia unos objetivos estratégicos que son claramente el sabotaje de la democracia georgiana, utilizar su maquinaria militar para dañar y en algunos casos destruir la infraestructura georgiana e intentar debilitar al estado georgiano”. De camino a Bruselas, donde hoy se reunirá de urgencia con los ministros de Exteriores de la OTAN para analizar la situación en Georgia, se ha referido también a la reanudación de los vuelos de los bombarderos estratégicos rusos que han sido vistos a lo largo del año patrullando por el Pacífico e incluso en el espacio aéreo británico. “Es un juego muy peligroso, y tal vez uno que los rusos quieran reconsiderar”, ha advertido.

El presidente surosetio firmó el domingo un decreto disolviendo el gobierno, según informamos ayer. Hemos sabido que también firmó otro declarando el estado de emergencia en la zona y asumiendo todos los poderes.

El ayuntamiento de Moscú financiará con 100 millones de dólares la construcción de un barrio residencial en la capital surosetia, Tsjinvali, que albergará a 3.000 personas, mayoritariamente funcionarios del gobierno surosetio, según informa hoy en Moscow Times. Se llamará el Barrio Moscovita y ocupará unos 70.000 metros cuadrados. El gobierno ruso ha afirmado que invertirá hasta 400 millones de dólares en la reconstrucción de Osetia del Sur. Por su parte, las autoridades georgianas esperan recibir hasta 40 vuelos con ayuda humanitaria de EE.UU. en los próximos diez días.

PR Noticias informa de la muerte de cuatro compañeros periodistas en el conflicto y resume las condiciones de trabajo en la zona.

Breves

Rusia: La edición de San Petersburgo de la revista Novaya Gazeta ha sido acusada de incitar al odio étnico contra los georgianos por citar en una información las declaraciones del grupo racista Movimiento Contra la Inmigración Ilegal. El Servicio Federal de Inspección de Medios de Comunicación ha dado un aviso a la publicación. Si recibe otro en menos de un año, el caso pasaría a los tribunales y el diario podría ser cerrado. Novaya Gazeta ha destacado por un periodismo investigativo molesto para las autoridades. En noviembre, la presión de las autoridades llevó al cierre de su edición en la región de Samara. La periodista asesinada en Moscú, Anna Politkovskaya, trabajaba para Novaya Gazeta.

Polonia: EE.UU. y Polonia firmaron ayer el acuerdo para la instalación de 10 misiles integrados en la defensa antimisil de Washington. A cambio, el ejército polaco recibirá una batería de 96 misiles antimisil Patriot para su defensa antiaérea, colaboración de EE.UU. para la modernización de sus fuerzas armadas y la promesa de auxilio norteamericano si Polonia resultara atacada.

Bielorrusia: El presidente de la Comisión Electoral de Bielorrusia explicó ayer que el disidente Alexander Kozulin no podrá presentarse a las elecciones legislativas por tener antecedentes penales, ya que fue encarcelado por participar en las protestas que siguieron a las elecciones presidenciales en Bielorrusia en 2006. Kozulin dará una rueda de prensa mañana para explicar sus intenciones, pero ha pedido a las autoridades que limpien su expediente y liberen a dos compañeros que siguen encarcelados. La Unión Europea ha pedido la liberación de todos los presos políticos en Bielorrusia.