Rusia no retira su ejército de Georgia (resumen de prensa)

                                          (Consulte el mapa de la región)

·El ejército ruso continua destruyendo infraestructura en Georgia sin dar señales de retirarse

·Rusia desplaza misiles de corto alcance a Osetia del Sur

·Cuatro periodistas han muerto cubriendo el conflicto

·EE.UU. endurece su lenguaje para referirse a Rusia

El gobierno ruso aseguró durante el día de ayer que sus tropas se estaban retirando de Georgia. Los informes sobre el terreno probaron que mentía. Varias unidades de infantería mecanizada han recorrido las carreteras del país y se han han dado la vuelta al alcanzar controles de la policía georgiana. En todos, salvo en Digoeti, en la carretera que une Gori con Tbilisi, donde tras una discusión entre el comandante ruso y el oficial a cargo del control georgiano que ha incluido llamadas al móvil de sus superiores, los blindados han aplastado los coches de la policía georgiana que bloqueaban la carretera. La policía protegía el acceso a una serie de aldeas de población mixta osetia y georgiana, formalmente en territorio osetio. Los reporteros afirman que en los blindados rusos viajaban combatientes irregulares.

Hasta cuatro explosiones escucharon los reporteros de la agencia AFP junto a la base georgiana de Senaki, al oeste del país, cerca de la costa, al ser reocupada ayer por el ejército ruso. Fuentes del gobierno georgiano temen que provengan de la destrucción de depósitos de municiones y de la misma base. Georgia acusó también a los rusos de estar minando el país y de haber enviado varias unidades desde la céntrica ciudad de Jachuri.

Por otra parte, el ejército ruso impidió ayer acceder a Osetia del Sur al Comité Internacional de la Cruz Roja. La OSCE también informó de que las autoridades rusas no habían permitido todavía el envío de 100 observadores militares más de la organización a la zona, hasta no tener perfectamente delimitada la misión que llevarían a cabo.

Una fuente anónima del departamento de Defensa de EE.UU. citada por varios medios señaló que el ejército ruso estaba moviendo misiles de corto alcance a Osetia del Sur. EE.UU. cree que se trata de misiles SS-21, con capacidad para transportar cabezas nucleares tácticas (de baja potencia, a escala nuclear), de fragmentación o armas químicas. Tienen un alcance de entre 90 y 120 kilómtros, lo cual coloca a Tbilisi bajo su alcance, y fuentes de inteligencia piensan que fueron empleados en la masacre en el mercado central de Grozny el 21 de octubre de 1999, durante la Segunda Guerra de Chechenia, donde mataron a 143 personas que también eran ciudadanos rusos.

Por otra parte, el presidente ruso, Dimitri Medvedev, declaró que ejército ruso ha superado la crisis que padeció durante los años ’90 durante una arenga a soldados del 58 Ejército en la ciudad de Vladikavkaz, fronteriza con Osetia del Sur. “Las fuerza armadas han superado la crisis de los ’90 y están totalmente preparadas para desempeñar cualquier operación de mantenimiento de la paz”, afirmó el presidente en la entrega de medallas a 30 soldados que tomaron parte en los combates en Georgia.

Los asesores militares norteamericanos presentes en Georgia han declarado que el ejército georgiano no estaba listo para entrar en combate. Han reconocido que aunque sobre el papel su misión era entrenar a los georgianos para las operaciones en Irak, debían, en un sentido más amplio lograr un ejército fiable en un país aliado al sur de Rusia. Describen una situación en la que el ejército georgiano todavía tenía que sacudirse vicios del ejército soviético, como el hecho de que los soldados no tuvieran iniciativa alguna.

En la declaración más dura desde que comenzó la crisis, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleeza Rice, ha afirmado que “vamos a negarle a Rusia unos objetivos estratégicos que son claramente el sabotaje de la democracia georgiana, utilizar su maquinaria militar para dañar y en algunos casos destruir la infraestructura georgiana e intentar debilitar al estado georgiano”. De camino a Bruselas, donde hoy se reunirá de urgencia con los ministros de Exteriores de la OTAN para analizar la situación en Georgia, se ha referido también a la reanudación de los vuelos de los bombarderos estratégicos rusos que han sido vistos a lo largo del año patrullando por el Pacífico e incluso en el espacio aéreo británico. “Es un juego muy peligroso, y tal vez uno que los rusos quieran reconsiderar”, ha advertido.

El presidente surosetio firmó el domingo un decreto disolviendo el gobierno, según informamos ayer. Hemos sabido que también firmó otro declarando el estado de emergencia en la zona y asumiendo todos los poderes.

El ayuntamiento de Moscú financiará con 100 millones de dólares la construcción de un barrio residencial en la capital surosetia, Tsjinvali, que albergará a 3.000 personas, mayoritariamente funcionarios del gobierno surosetio, según informa hoy en Moscow Times. Se llamará el Barrio Moscovita y ocupará unos 70.000 metros cuadrados. El gobierno ruso ha afirmado que invertirá hasta 400 millones de dólares en la reconstrucción de Osetia del Sur. Por su parte, las autoridades georgianas esperan recibir hasta 40 vuelos con ayuda humanitaria de EE.UU. en los próximos diez días.

PR Noticias informa de la muerte de cuatro compañeros periodistas en el conflicto y resume las condiciones de trabajo en la zona.

Breves

Rusia: La edición de San Petersburgo de la revista Novaya Gazeta ha sido acusada de incitar al odio étnico contra los georgianos por citar en una información las declaraciones del grupo racista Movimiento Contra la Inmigración Ilegal. El Servicio Federal de Inspección de Medios de Comunicación ha dado un aviso a la publicación. Si recibe otro en menos de un año, el caso pasaría a los tribunales y el diario podría ser cerrado. Novaya Gazeta ha destacado por un periodismo investigativo molesto para las autoridades. En noviembre, la presión de las autoridades llevó al cierre de su edición en la región de Samara. La periodista asesinada en Moscú, Anna Politkovskaya, trabajaba para Novaya Gazeta.

Polonia: EE.UU. y Polonia firmaron ayer el acuerdo para la instalación de 10 misiles integrados en la defensa antimisil de Washington. A cambio, el ejército polaco recibirá una batería de 96 misiles antimisil Patriot para su defensa antiaérea, colaboración de EE.UU. para la modernización de sus fuerzas armadas y la promesa de auxilio norteamericano si Polonia resultara atacada.

Bielorrusia: El presidente de la Comisión Electoral de Bielorrusia explicó ayer que el disidente Alexander Kozulin no podrá presentarse a las elecciones legislativas por tener antecedentes penales, ya que fue encarcelado por participar en las protestas que siguieron a las elecciones presidenciales en Bielorrusia en 2006. Kozulin dará una rueda de prensa mañana para explicar sus intenciones, pero ha pedido a las autoridades que limpien su expediente y liberen a dos compañeros que siguen encarcelados. La Unión Europea ha pedido la liberación de todos los presos políticos en Bielorrusia.

Las tropas rusas permanecen en Georgia (resumen de prensa)

A pesar del acuerdo de alto el fuego que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, obtuvo de rusos y georgianos, las informaciones llegadas ayer mantenían la presencia del ejército ruso en la estratégica ciudad de Gori (cortando en dos las comunicaciones en Georgia) y en el puerto de Poti, donde habrían destruido un cuartel de infantería, según el ministerio del Interior georgiano. También fue confirmado por los propios rusos la toma de una arsenal en la ciudad de Senaki, ya en el interior y en la carretera que conduce al puerto de Poti. A través de varias fuentes, a lo largo de estos días, los rusos han dejado claras sus intenciones de reducir al máximo la capacidad ofensiva del ejército georgiano a través de la destrucción de sus instalaciones militares dentro de Georgia. La página georgiana Civil Georgia ha informado del uso del ejército ruso de misiles Iskander, de alcance medio y capacidad para cargar munición de racimo o penetrar búnkeres. La revista ha aportado la imagen de un misil no explotado que cayó sobre un coche de policía de fronteras georgiana en Gori.

Como problema añadido, el de los saqueadores y el pillaje de las milicias osetias y los grupos de mercenarios cosacos y del Cáucaso Norte que el  propio ejército ruso trajo consigo. Hasta el punto de que Rusia ha ejecutado a dos saqueadores sorprendidos en el acto en la capital surosetia, Tsjinvali. Fuentes militares han declinado dar los nombres ni ninguna otra información sobre el incidente alegando que han dado la noticia como medida disuasoria.

En cuanto a las víctimas del conflicto, ACNUR (el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados) ha dado la cifra de 118.000 desplazados por el conflicto, de los que 73.000 serían georgianos. También ha denunciado que unos desconocidos uniformados asaltaron a uno de sus equipos y se llevaron dos coches en Gori. La organización de Derechos Humanos, Humans Right Watch, acusó ayer al ejército ruso de haber utilizado bombas de racimo y afirmó que tiene pruebas de la muerte de 11 civiles como consecuencia de estas armas.

Por su interés para establecer el desencadenante de los hechos, traducimos unas oscuras declaraciones del presidente georgiano Saakashvili al ser entrevistado por el enviado del diario ruso Kommersant:

“Primero, Georgia tenía el control de la mayoría de Osetia del Sur [?] y por tanto, no podíamos atacarla. Respondimos disparando sobre Tsjinvali después de que soldados de la ciudad mataran a nuestras tropas de paz y a población civil. Esto es lo que ocurrió: los tanques [rusos] entraron por el norte [por el túnel de Roky, única vía de comunicación entre Osetia del Sur y Rusia] y fue necesario utilizar artillería de largo alcance para impedirles entrar en los enclaves que controlábamos. Y lo hicimos. En respuesta, emplearon fuego de mortero, y usamos artillería de nuevo.”

Durante la entrevista, incide en que sólo ordenó bombardear edificios oficiales, lo que coincide con las informaciones de los corresponsales de AP en la ciudad informando de la única destrucción de edificios gubernamentales que aportamos ayer.

Saakashvili también firmó ayer, en presencia de la secretaria de Estado (ministra de Exteriores) de EE.UU., Condoleeza Rice, el acuerdo de alto el fuego que Sarkozy había pactado. La nota incluía una aclaración de París en forma de punto adicional que establece que las tropas rusas pueden pemanecer en Osetia del Sur y Abjazia y establecer una zona de patrulla de seguridad de 10 kilómetros dentro del territorio georgiano fuera de estas repúblicas. Saakashvili, afirmando que Georgia nunca olvidará la agresión, ha terminado firmando bajo la promesa de ayuda norteamericana para la reconstrucción.

Amenazas a Polonia por la instalación de los misiles de EE.UU.

El vicejefe del Estado Mayor ruso, el general Anatoli Nogovitsyn, lanzó ayer serias amenazas a Polonia en el transcurso de una rueda de prensa en la que también desmintió los informes de HRW acerca del uso de bombas de racimo y anunció la captura de una base militar georgiana en la ciudad de Senaki, unos 50 kilómetros dentro de la frontera georgiana desde Abjazia, en el segundo frente que Rusia abrió desde allí.

“Polonia se expone a un ataque en un cien por cien”, afirmó el general poco antes de recordar que la doctrina nuclear rusa permite el ataque con armas atómicas a aquellos países “aliados de países con armas nucleares siempre que les ayuden de alguna manera”.

Polonia firmó ayer finalmente el acuerdo con EE.UU. para la instalación de diez misiles interceptores de misil en su territorio conectados al sistema militar norteamericano. La instalación incluye una base de radar en la República Checa que cubre parte del territorio ruso. Las condiciones del acuerdo son secretas, pero el Kommersant y otras fuentes han señalado que el acuerdo incluye la modernización de la defensa aérea polaca, una inversión de 20.000 millones de dólares y acceso a los misiles antimisil de corto alcance Patriot norteamericanos.

Las negociaciones llevaban estancadas 18 meses, y la tacañería de EE.UU. a la hora de compensar a Polonia por exponerla a la ira rusa era motivo de amargura y decepción a nivel nacional en Polonia. El presidente ruso, Dimitri Medvedev, ha afirmado que el momento en que han firmado el acuerdo prueba que los misiles están dirigidos contra Rusia.

Medvedev recibió ayer a la canciller alemana Angela Merkel, que insistió en la obligación de preservar la integridad territorial de Georgia. Debió de ser un diálogo de sordos, porque en la misma rueda de prensa posterior, Medvedev afirmó que es improbable que abjazos, osetios y georgianos vuelvan a vivir juntos.

Por otra parte, Bielorrusia tomó nota de la reprimenda rusa por no haberle apoyado en los primeros día de la invasión, y anunció ayer el envío de 60 toneladas de ayuda humanitaria para Osetia y su disposición a acoger hasta a 2.000 niños de la zona.