Preocupación en Occidente por los movimientos de Rusia (revista de prensa)

· Las potencias europeas, EE.UU. y la OTAN continúan insistiendo a Rusia para que cumpla con los seis puntos del acuerdo de alto el fuego

· Rusia presiona a Bielorrusia para que reconozca a Abjazia y Osetia del Sur como estados

· Medvedev acude a una reunión del Tratado de Cooperación de Shanghai

Las potencias occidentales continuaron ayer su ofensiva diplomática y mediática para empujar a Rusia a retirarse de Georgia y cumplir con las condiciones del alto el fuego pactado con mediación del presidente de la Unión Europea y de Francia, Nicolas Sarkozy. En ese sentido, la OTAN emitió un comunicado instando a Moscú a dar marcha atrás y a retirar el reconocimiento de Abajazia y Osetia del Sur como estados independientes que les concedió el martes pasado.

La canciller Angela Merkel fue el primer líder europeo en ponerse en contacto con Medvedev tras el anuncio de su decisión, según el diario alemán Der Spiegel y la agencia oficial rusa RIA-Novosti. En una conversación telefónica, le exigió la “la implementación inmediata” de los seis puntos del acuerdo de alto el fuego. Merkel, que habla ruso, explicó a la prensa que le había dejado claro a Medvedev “porqué condenamos el reconocimiento de Abjazia y Osetia del Sur”. El presidente ruso le habría dado “una explicación en profundidad a sus múltiples preguntas”, según citó la agencia rusa.

El ministro de Exteriores francés, Bernard Kouchner, se refirió a otras regiones con minorías rusas (como Crimea en Ucrania o el Transdniéster en Moldavia) como posibles próximos objetivos rusos en una entrevista en la emisora Europe 1 Radio. “Hay otros objetivos que uno puede suponer que son objetivos para Rusia”, afirmó el ministro.

El presidente de Ucrania, Viktor Yushenko declaró ayer que la decisón de Moscú era inaceptable y amenazó con incrementar el alquiler del puerto de Sevastopol a la flota rusa (actualmente, pagan 98 millones de dólares al año por ello). También impuso hace una semana una nueva condición a los barcos rusos: tendrán que someter al escrutinio de las autoridades del puerto cualquier movimiento quieran realizar con diez días de antelación. No hay informaciones que apunten que la armada rusa haya cumplido con esta nueva condición en los últimos días.

La situación política en Ucrania resulta complicada, con el bloque gobernante (salido de la Revolución Naranja tan odiada por Moscú) dividido y una fuerte oposición prorrusa apoyada por Rusia. El líder ésta, Viktor Yanukovich, ha cargado contra el gobierno utilizando los mismos argumentos rusos que vinculan el caso de las regiones separatistas georgianas con el de Kosovo, según el Eurasia Daily Monitor de ayer. El análisis menciona además la proximidad de un posible nuevo aumento del precio del gas que Rusia suministra a Ucrania.

Por otra parte, Radio Free Europe ha entrevistado a un analista italiano que explica las razones del perfil bajo de Roma en la crisis georgiana. En primer lugar, por una fuerte dependencia y relación comercial con Rusia, especialmente en materia energética (el gas, una vez más). La otra razón es el fuerte vínculo personal con el primer ministro ruso, Vladímir Putin, del que Berlusconi presume. Un aspecto interesante de la entrevista se refiere a que la Unión Europea pudo reaccionar con precisión y cierta parsimonia debido a que un país con peso internacional, acostumbrado a las batallas diplomáticas e intervenciones militares, como es Francia ejercía la presidencia. Pero el analista se pregunta qué hubiera pasado si un país como la República Checa o Polonia, con un historial de relaciones con Rusia diferente y con menos peso específico, hubiera ejercido la presidencia en este momento (como hará Polonia en el próximo semestre). Apunta que la UE no puede permitirse este tipo de giros de timón.

Rusia acude a la Organización de Cooperación de Shanghai

Rusia, por su parte, también está sopesando la nueva situación. El presidente ruso, Dimitri Medvedev, partió ayer hacia Dushambé, en Tayikistán, para reunirse con los estados miembros del Tratado de Cooperación de Shanghai, una organización que agrupa a cuatro de los cinco países de Asia Central (menos Turkmenistán), Rusia y China, durante dos días. Fuentes diplomáticas rusas dejaron entrever que Georgia sería el tema pricipal de la agenda.

Los analistas señalan que si bien Rusia encontrará comprensión entre los miembros de la organización, no puede esperar el reconocimiento de las regiones separatistas georgianas por parte de China, ya que ésta también tiene problemas similares en su territorio. Kazajistán y Kirguizistán alberga bases militares rusas y de EE.UU., por lo que tampoco es probable que quieran arriesgar su equilibrio dando un paso al frente a favor de los rusos. Otro foco de tensiones puede ser la diferencia de intereses respecto al futuro de la organización: mientras Rusia buscaría una mayor integración militar, China prefiere expotar el lado comercial de la asociación, especialmente después de su éxito internacional con la celebración de los Juegos Olímpicos.

En relación a la crisis georgiana, el general Nogovitsyn se mostró irritado ayer con lo que considera un agrupamiento de fuerzas navales de la OTAN en el Mar Negro. Tres barcos de guerra de EE.UU. se encuentran en la zona para transportar ayuda humanitaria, si bien Moscú acusa a Whashington de ser armas lo que transportan. Un patrullero de los guardacostas de EE.UU. se encuentra en el puerto georgiano de Batumi, según la agencia AP.

También están presentes tres barcos más: la fragata española Almirante Juan de Borbón, un barco polaco y otro alemán. La presencia de cuatro buques turcos no ha podido ser confirmada, aunque fue citada el pasado martes por los medios. Refiriéndose la Convención de Montreux, de 1936, que regula el tránsito de buques de guerra por los estrechos del Bósforo y de Dardanelos otorgando su control a Turquía, afirmó que la OTAN no puede permanecer indefinidamente en la zona.

Rusia ha enviado al crucero Moskvá, buque insignia de su flota del Mar Negro a Sujumi, la capital de Abjazia, junto con otros dos barcos de misiles menores. Rusia ha afirmado que espera evitar una confrontación con los barcos de la OTAN.

AP también citó al embajador ruso en Moldavia, Valeri Kuzmin. Éste afirmó que las autoridades moldavas deberían tomar nota de lo ocurrido en Georgia y evitar “una serie de eventos sangrientos y catastróficos”.

Rusia hizo saber también a Bielorrusia que espera que reconozca a Abjazia y a Osetia del Sur como estados soberanos. El embajador ruso en Minsk, Alexander Surikov, sugirió que ambos territorios podrían pasar a formar parte de la futura unión política que Rusia y Bielorrusia planean desde 1997. De este modo, ambos territorios habrían quedado prácticamente anexionados a Rusia.

Medvedev asegura que las tropas rusas comenzarán a salir hoy de Georgia (resumen de prensa)

                                           (Consulte el mapa de la región)

El presidente ruso, Dimitri Medvedev, aseguró ayer que el ejército que ha ocupado varias zonas de Georgia en los últimos días, comenzará su salida de territorio georgiano hoy mismo. De hecho, han sido vistos movimientos de tropas en torno a la ciudad de Gori, aunque en el general encargado de los soldados allí destacados ha explicado que están preparando su reemplazo por lo que Rusia llama “tropas de paz”. 

Los soldados destacados por Rusia y Georgia en Osetia del Sur pertenecían a un cuerpo especial encargado de mantener la zona libre de tensiones en cumplimiento de un acuerdo avalado por la OSCE. Cuando entró el ejército ruso, los miembros de su destacamento pacificador se confundieron con los soldados regulares, como puede apreciarse (mal) en la imagen (Reuters) de los soldados que el sábado se aproximaron hasta Ingoeti, a 40 kilómetros de Tbilisi, que adjuntamos. El primero por la derecha lleva un parche azul en el hombro con las iniciales MS, que identifican a lo miembros de la fuerza de paz.

La canciller alemana, Angela Merkel, visitó ayer Tbilisi y mostró un cambio en la postura alemana respecto al ingreso de Georgia en la OTAN. En la pasada cumbre de la organización, en abril, Alemania y Francia se oposieron al ingreso de Georgia y Ucrania. Esta vez, Merkel declaró que “Georgia será, si quiere, y claramente parece que así es, miembro de la OTAN”. La canciller alemana también prometió ayuda para la reconstrucción del ejército georgiano tras la próxima reunión de la organización mañana, convocada por EE.UU.

El presidente Francés, Nicolas Sarkozy, también llamó a Medvedev para exigirle la retirada de Georgia. En una tribuna publicada ayer en el diario Le Figaro, Sarkozy explicaba que si los rusos no se retiran “rápida y totalmente” tendría que  “convocar una reunión extraordinaria del Consejo de la Unión Europea para decidir qué consecuencias extraer”. “Este punto no es negociable”, añadía Sarkozy a la amenaza de reunión de los 27.

A pesar de las voces altas, el ejército ruso se hizo ayer con la central hidroeléctrica sobre el río Inguri, que produce el 60% de la electricidad consumida en Georgia y buena parte del abastecimiento de Abjazia, la otra región separatista georgiana. La destrucción de un puente ferroviario en la única vía que comunica el país de Este a Oeste fue confirmada ayer. También la importancia de las vías de ferrocarril georgianas para las exportaciones petrolíferas de Azerbayán, y, especialmente para Armenia, cuya única vía para exportar sus productos es precisamente esa. Estos movimientos llevan a los analistas a pensar que Rusia trata de dañar la economía georgiana destruyendo su infraestructura. La viceministra del Interior georgiana, Eka Zguladze, denunció ayer que el ejército ruso había incendiado en varios puntos el Parque Nacional de Borjomi. De ser cierto, los rusos habrían penetrado ya hasta el mismo corazón de Georgia. En los últimos días, ha habido informaciones relativas al incendio de bosques en las proximidades de Gori.

Por otra parte, el Moscow Times informa de que ciertos activistas humanitarios encuentran problemas para contabilizar más de 100 muertos osetios en la capital de la provincia, Tsjinvali. Citando fuentes sobre el terreno, las cifras aportadas por diversas fuentes no superan el centenar. La cifra dista mucho de los 1.600 que dio Moscú en los primeros días para acusar de genocidio a Georgia por sus bombardeos sobre la ciudad. Un experto ruso afirma que la mayoría de los muertos están bajo los escombros de la ciudad. El Tribunal Internacional de La Haya, ante el que Georgia ha interpuesto una demanda contra Rusia acusándole de llimpieza étnica en Osetia ha informado de que escuchará a ambas partes los días 8 y 9 de septiembre.

El dirigente surosetio, Eduard Kokoity anunció la disolución de su gabinete por perder el tiempo en la distribución de ayuda humanitaria entre su población.

Breves

Estonia: El gobierno de Estonia ha enviado a dos de sus principales expertos en guerra cibernética para ayudar a restablecer la operatividad de las redes del gobierno georgiano, ha informado el ministerio de Asuntos Exteriores estonio. Hasta entonces, son servidores estonios los que alojan las páginas oficiales de Tbilisi. Ya hay 50 voluntarios estonios realizando tareas humanitarias en la zona.

Rusia: El embajador iraní en Rusia afirmó ayer que su gobierno había alcanzado un buen acuerdo con Moscú para la terminación del a central nuclear de Busher. “El envío de combustible para la central nuclear de Busher es una muestra de que Rusia está comprometida con la conclusión de este proyecto”, declaró el funcionario, que añadió la excelente disposición de su gobierno a estrechar lazos con Moscú. 

Bielorrusia: El dirigente opositor Alexander Kozulin afirmó ayer que rechazará cualquier tipo de perdón que el presidente Lukashenko le otorgue. El disidente respondía así a las informaciones que señalaban que el presidente habría firmado un decreto de perdón con condiciones. Kozulin estaba de permiso para acudir al funeral de su suegro. Sin embargo, su coche fue asaltado cuando estaba aparcado en la puerta de su casa y su chófer multado por guardias de tráfico cuando le conducía al funeral tras una llamada anónima denunciando que se había saltado un semáforo. Su hija tomó el volante y logró acudir al sepelio.

Las tropas rusas permanecen en Georgia (resumen de prensa)

A pesar del acuerdo de alto el fuego que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, obtuvo de rusos y georgianos, las informaciones llegadas ayer mantenían la presencia del ejército ruso en la estratégica ciudad de Gori (cortando en dos las comunicaciones en Georgia) y en el puerto de Poti, donde habrían destruido un cuartel de infantería, según el ministerio del Interior georgiano. También fue confirmado por los propios rusos la toma de una arsenal en la ciudad de Senaki, ya en el interior y en la carretera que conduce al puerto de Poti. A través de varias fuentes, a lo largo de estos días, los rusos han dejado claras sus intenciones de reducir al máximo la capacidad ofensiva del ejército georgiano a través de la destrucción de sus instalaciones militares dentro de Georgia. La página georgiana Civil Georgia ha informado del uso del ejército ruso de misiles Iskander, de alcance medio y capacidad para cargar munición de racimo o penetrar búnkeres. La revista ha aportado la imagen de un misil no explotado que cayó sobre un coche de policía de fronteras georgiana en Gori.

Como problema añadido, el de los saqueadores y el pillaje de las milicias osetias y los grupos de mercenarios cosacos y del Cáucaso Norte que el  propio ejército ruso trajo consigo. Hasta el punto de que Rusia ha ejecutado a dos saqueadores sorprendidos en el acto en la capital surosetia, Tsjinvali. Fuentes militares han declinado dar los nombres ni ninguna otra información sobre el incidente alegando que han dado la noticia como medida disuasoria.

En cuanto a las víctimas del conflicto, ACNUR (el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados) ha dado la cifra de 118.000 desplazados por el conflicto, de los que 73.000 serían georgianos. También ha denunciado que unos desconocidos uniformados asaltaron a uno de sus equipos y se llevaron dos coches en Gori. La organización de Derechos Humanos, Humans Right Watch, acusó ayer al ejército ruso de haber utilizado bombas de racimo y afirmó que tiene pruebas de la muerte de 11 civiles como consecuencia de estas armas.

Por su interés para establecer el desencadenante de los hechos, traducimos unas oscuras declaraciones del presidente georgiano Saakashvili al ser entrevistado por el enviado del diario ruso Kommersant:

“Primero, Georgia tenía el control de la mayoría de Osetia del Sur [?] y por tanto, no podíamos atacarla. Respondimos disparando sobre Tsjinvali después de que soldados de la ciudad mataran a nuestras tropas de paz y a población civil. Esto es lo que ocurrió: los tanques [rusos] entraron por el norte [por el túnel de Roky, única vía de comunicación entre Osetia del Sur y Rusia] y fue necesario utilizar artillería de largo alcance para impedirles entrar en los enclaves que controlábamos. Y lo hicimos. En respuesta, emplearon fuego de mortero, y usamos artillería de nuevo.”

Durante la entrevista, incide en que sólo ordenó bombardear edificios oficiales, lo que coincide con las informaciones de los corresponsales de AP en la ciudad informando de la única destrucción de edificios gubernamentales que aportamos ayer.

Saakashvili también firmó ayer, en presencia de la secretaria de Estado (ministra de Exteriores) de EE.UU., Condoleeza Rice, el acuerdo de alto el fuego que Sarkozy había pactado. La nota incluía una aclaración de París en forma de punto adicional que establece que las tropas rusas pueden pemanecer en Osetia del Sur y Abjazia y establecer una zona de patrulla de seguridad de 10 kilómetros dentro del territorio georgiano fuera de estas repúblicas. Saakashvili, afirmando que Georgia nunca olvidará la agresión, ha terminado firmando bajo la promesa de ayuda norteamericana para la reconstrucción.

Amenazas a Polonia por la instalación de los misiles de EE.UU.

El vicejefe del Estado Mayor ruso, el general Anatoli Nogovitsyn, lanzó ayer serias amenazas a Polonia en el transcurso de una rueda de prensa en la que también desmintió los informes de HRW acerca del uso de bombas de racimo y anunció la captura de una base militar georgiana en la ciudad de Senaki, unos 50 kilómetros dentro de la frontera georgiana desde Abjazia, en el segundo frente que Rusia abrió desde allí.

“Polonia se expone a un ataque en un cien por cien”, afirmó el general poco antes de recordar que la doctrina nuclear rusa permite el ataque con armas atómicas a aquellos países “aliados de países con armas nucleares siempre que les ayuden de alguna manera”.

Polonia firmó ayer finalmente el acuerdo con EE.UU. para la instalación de diez misiles interceptores de misil en su territorio conectados al sistema militar norteamericano. La instalación incluye una base de radar en la República Checa que cubre parte del territorio ruso. Las condiciones del acuerdo son secretas, pero el Kommersant y otras fuentes han señalado que el acuerdo incluye la modernización de la defensa aérea polaca, una inversión de 20.000 millones de dólares y acceso a los misiles antimisil de corto alcance Patriot norteamericanos.

Las negociaciones llevaban estancadas 18 meses, y la tacañería de EE.UU. a la hora de compensar a Polonia por exponerla a la ira rusa era motivo de amargura y decepción a nivel nacional en Polonia. El presidente ruso, Dimitri Medvedev, ha afirmado que el momento en que han firmado el acuerdo prueba que los misiles están dirigidos contra Rusia.

Medvedev recibió ayer a la canciller alemana Angela Merkel, que insistió en la obligación de preservar la integridad territorial de Georgia. Debió de ser un diálogo de sordos, porque en la misma rueda de prensa posterior, Medvedev afirmó que es improbable que abjazos, osetios y georgianos vuelvan a vivir juntos.

Por otra parte, Bielorrusia tomó nota de la reprimenda rusa por no haberle apoyado en los primeros día de la invasión, y anunció ayer el envío de 60 toneladas de ayuda humanitaria para Osetia y su disposición a acoger hasta a 2.000 niños de la zona.