Rusia retira buena parte de sus tropas, pero retiene el puerto de Poti (resumen de prensa)

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· Osetia del Sur no permitirá el regreso de los georgianos que huyeron del conflicto

· Rusia insiste en que la integridad territorial de Georgia no formaba parte del acuerdo de alto el fuego

· Rusia reactiva sus lazos con Cuba

· El presidente sirio visita Moscú, en busca de armas

La prensa constató a lo largo del día de ayer la retirada del ejército ruso de varias zonas importantes de Georgia. En Gori, las grúas comenzaron a desmantelar los puesto de control construidos por los rusos, mientras los reporteros aseguraban que no quedaba un sólo soldado ruso en la ciudad. La ocupación de Gori desde los primeros días del conflicto partió de hecho el país en dos, al transcurrir la principal autopista y la única vía férrea por ella. Las tropas rusas fueron vistas abandonando la base militar georgiana de Senaki, al oeste del país, en donde confiscaron una gran cantidad de material bélico, parte del cual fue destruido y otra parte enviada a Rusia. 

Los soldados de Moscú permanecieron, sin embargo, en el puerto de Poti, uno de los puertos mercantes más grandes del país y sede de la marina georgiana. Durante la ocupación, el ejército ruso destruyó varias naves de la armada de Tbilisi. Las informaciones señalan que han excavado trincheras, instalado morteros y bloqueado el puente de entrada a la ciudad con blindados y camiones. 

En Osetia del Sur, el líder prorruso, Eduard Kokoity, ha declarado que no permitirá el regreso de los georgianos residentes en la región que huyeron del conflicto: “La pregunta exacta es adónde [volverían los georgianos], aquí no queda nada [de sus aldeas]”, ha sido citado por la agencia AP. Miembros del Ministerio de Emergencias ruso han recolectado a los ancianos georgianos que quedaron atrás en la huida de Osetia y los han llevado hasta Gori.

El vicejefe de estado mayor ruso, el general Nogovitsyn, ha explicado en la rueda de prensa que ofrece a diario sobre el conflicto, que Rusia planea desplegar 452 “soldados de paz” en la frontera de osetia y 2.148 en la abjaza. En ambos casos, serán dsitribuidos en tres líneas de fortificaciones orientadas hacia el territorio georgiano. Ya hay algunas levantadas en la carretera que une Gori con Tsjinvali.

El embajador de Rusia en la ONU, Vitaly Churkin, ha defendido la postura de Moscú en relación a una resolución que el Consejo de Seguridad no ha logrado aprobar en dos reuniones esta semana: “Algunos preguntaban hoy por qué no había referencias a la integridad territorial georgiana en nuestro borrador de resolución. Nuestro borrador, una vez más, es una reiteración de los seis principios [acordados con Sarkozy y firmados por rusos y georgianos]”. “¿Y saben una cosa”, añadió, “no hay ninguna referencia [a la integridad territorial] en esos seis principios”. El acuerdo de alto el fuego no ha sido hecho público por ninguna de las partes, incluida Francia, que ejerció de mediadora.

Por otra parte, los medios han informado que las reservas de divisas rusas disminuyeron en unos 16.400 millones de dólares esta semana. No se había producido una fuga de capitales similar desde la crisis  financiera de 1998 que arrasó entonces con los ahorros de los ciudadanos rusos a través de una fuerte devaluación del rublo. El Banco Central ruso tuvo que intervenir en los dos primeros días del conflicto para evitar la devaluación de la divisa.

Visita de al Asad

El presidente de Siria, Bachar al Asad, visitó ayer Moscú, donde se reunió con el presidente Medvedev. En una entrevista previa con el diario Kommersant, al Asad mostró su disposición a albergar misiles rusos en su territorio o a contribuir a una seguridad de Rusia y explicó su interés en adquirir armas rusas. Una fuente del gobierno ruso explicó que podrían negociar la venta del cazabombardero Su-30 y del caza MiG-29, así como misiles antiaéreos para defensa de tropas Pantsir-S1 y Buk-M1-2, además de armas antitanque. La posibilidad de la venta de armas a Siria ha enfriado repentinamente la relación de Moscú con Israel, a quien la prensa rusa ha acusado reiteradamente de vender armas a Georgia.

El lunes pasado viajaron a Cuba el viceprimer ministro Igor Sechin y el presidente del Consejo de Seguridad de Rusia (y anterior director del FSB), Nikolai Patrushev. Fueron recibidos por Raúl Castro. A su vuelta, el Consejo de Seguridad emitió un comunicado relatando que ambos países “planean un trabajo consistente para recuperar las relaciones tradicionales en todas las áreas de cooperación”. El primer ministro, Vladímir Putin, afirmó después que “tenemos que reestablecer posiciones en Cuba y otros países”. Los analistas dudan que Cuba tenga interés en recuperar la cooperación militar con Rusia por temor a tensar más la situación con EE.UU. Las autoridades cubanas se refirieron después a la “reactivación de los lazos económicos” entre ambos países. Castro apoyó la invasión rusa a los pocos días de comenzar afirmando que los georgianos habían atacado Osetia “en complicidad” con su aliado EE.UU.

Brutalidad y provocaciones del ejército ruso en Georgia (resumen de prensa)

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A pesar de la firma del acuerdo del paz por parte del presidente ruso, Dimitri Medvedev, en la mañana del sábado, el ejército ruso ha continuado sus actividades en Georgia ignorando que el acuerdo establece que deben retirarse, por los menos, de vuelta a las regiones de Abjazia y Osetia del Sur. Una unidad que incluía algunos vehículos blindados bajó por la carretera que une la ocupada Gori con Tbilisi hasta Ingoeti una localidad a 30 kilómetros de la capital. Allí, los rusos cortaron la carretera, cavaron unas trincheras y se sentaron a fumar y tomar sus raciones ante la iracunda mirada de la policía georgiana de la ciudad. “No tenemos ni idea de qué están haciendo”, afirmó un coronel de la policía georgiana, que armados con fusiles de asalto no habrían podido hacer mucho frente a los blindados. El ejército georgiano estaba desplegado más abajo en la carretera. Éste y otros movimientos pueden ser interpretados como una provocación. Cabe pensar qué ocurriría si a alguna unidad georgiana se le ocurriera disparar contra los rusos.

Esto se añade a los informes acerca de la población georgiana capturada en Osetia del Sur siendo obligada a limpiar la calles de la ciudad por grupos armados de osetios bajo supervisión militar rusa. La agencia AP asegura haber visto tres grupos de hombres georgianos de entre 40 y 60 años siendo obligados a limpiar las calles de Tsjinvali y escoltados por un grupo de osetios armados bajo el mando de un oficial ruso que comentó: “El trabajo vuelve humanos hasta a los monos”. Después, amenazó con arrestar al fotógrafo de la agencia si tomaba fotos. En ese sentido, el enviado de un diario sudafricano también informa de docenas de prisioneros georgianos marchando por las calles de la capital surosetia:

“(…) Entre varias informaciones sobre atrocidades, docenas de prisioneros georgianos agotados fueron paseados por las calles de la capital surosetia Tsjinvali por guardias armados, caminando con las cabezas agachadas y las manos a la espalda. Muchos tenían la cara magullada. Una mujer dijo: ‘¿Esos son los prisioneros? ¡Pero sin son viejos!’

‘Soy de Tbilisi. Estaba trabajando aquí cuando estalló la guerra y fui capturado’, relató uno de ellos a un reportero de France Presse antes de que un guardia dijera al reportero que se fuera. Otros parecían asustados y se negaron a hablar”.

Éstas informaciones, unidas a las declaraciones del líder osetio, Eduard Kokoity, recogidas ayer por el diario El País, en las que afirma que han “aniquilido” las aldeas georgianas que había en su territorio hacen pensar en una auténtica limpieza étnica llevada a cabo, si no orquestada, bajo el amparo de Moscú

Las mismas fuentes aseguran que el ejército ruso se ha llevado 16 lanchas guardacostas del puerto de Poti, en el que ya han destruido un cuartel y hundido otros barcos. El ministerio de Asuntos Exteriores afirmó en un comunicado que había sido volado un puente ferroviario en la región Kaspi a medio camino entre Gori y la capital y a 30 kilómetros de ésta. El vicejefe de Estado Mayor ruso, Anatoli Nogovitsyn, lo ha negado en una rueda de prensa: “¿Por qué tendríamos que destruir los puentes…? Los estamos reparando”, afirmó al ser preguntado. En la ciudad de Gori, continúa el bloqueo de la carretera que une la parte oriental con la occidental de Georgia por parte del ejército ruso. Prohíben el paso a los periodistas.

En el plano analítico, los expertos en asuntos militares consultados por Radio Free Europe coinciden en considerar que la invasión rusa estaba ya decidida y que hubiera tenido lugar cualquiera que hubiera sido la respuesta georgiana a las provocaciones surosetias. Señalan como indicios la reciente reconstrucción de la línea férrea que une Sochi con la capital abjaza por parte de 400 ingenieros rusos. La vía no se empleaba desde la guerra de 1992 en la que la provincia obtuvo su independencia de facto. Los especialistas recuerdan las maniobras del ejército ruso del mes pasado en el Cáucaso Norte. En ellas, 8.000 soldados y 700 maquinarias militares pesadas se adiestraron a unos kilómetros de la frontera georgiana. Precisamente los soldados del 58 Ejército ruso, el que ahora ha intervenido en Osetia del Sur.

Ya entonces, el gobierno georgiano protestó y se declaró preocupado por la magnitud de los ejercicios desarrollados en sus fronteras.

Rusia se tomará “el tiempo que haga falta” para retirarse

El ministro de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa, Sergéi Lavrov, declaró ayer, al término de la firma por parte del presidente del acuerdo del alto el fuego, que todavía era necesario implementar una serie de medidas de seguridad antes de pensar en la retirada de Georgia. Preguntado sobre cuánto tiempo tomaría, respondió que “el que haga falta”. Rusia también ha dado un parte del material capturado al ejército georgiano, detallando que han capturado más de 100 vehículos blindados georgianos en Osetia del Sur, incluyendo 65 tanques, y lanzadores de misiles tierra aire. Han destacado que blindados eran de fabricación ucraniana, que había artillería de origen checo y transportes de tropas fabricados en EE.UU., tres países vistos como hostiles por Moscú por diversas razones.

Por otra parte, dos policías rusos murieron y otros dos resultaron heridos tras un ataque en Chechenia por desconocidos, informa la agencia oficial rusa, Rian Novosti.

Breves

Bielorrusia: El lider opositor, Alexéi Kozolin ha recibido un permiso carcelario para asistir al funeral de su suegro. Kozulin está encarcelado desde las pasadas presidenciales de 2006. Fue arrestado en las protestas que siguieron a la publicación de los resultados y sentenciado a cinco años de cárcel por liderarlas.

Serbia: El ministro de Asuntos Exteriores, Vuk Jeremic, ha informado de que su país pedirá una opinión al Tribunal Internacional de Justicia de La Haya acerca de la legalidad de la declaración de independencia de Kosovo. Jeremic aseguró que Serbia admitiría cualquier pronunciamiento del tribunal y pidió el respeto al derecho internacional desde todas las partes implicadas.