La mirada desde Yereván- Por Azniv Andreasyan

La Tierra del Jardín Negro

 

Todo comienza con la Luna bien alta en el cielo. Las ráfagas automáticas vuelan de un lado a otro de la frontera de la república no reconocida de Nagorno Karabaj. Los soldados azeríes disparan, los armenios responden o viceversa. Y, a veces, no importa quién sea el primero en disparar, porque los tiros no tienen blanco, sino un sólo propósito: hacer saber al enemigo que estamos aquí y que estamos alerta… Los habitantes de la frontera llevan 14 años oyendo los disparos cada noche en una no-guerra sin muertos… Son sólo “tiros inofensivos” después del infierno al que sobrevivieron.

Situado en la zona noreste de las montañas armenias desde tiempos inmemoriales, Nagorno Karabaj ha sido una provincia históricamente armenia y habitada por armenios. Ha sido la manzana de la discordia entre armenios y túrquicos durante siglos. El conflicto actual por el Nagorno Karabaj tiene su origen en la decisión del Gobierno soviético y de Josif Stalin de otorgar el control de la región a Azerbayán.

La palabra nagorno es rusa y quiere decir “tierras altas”. No se emplea ni en armenio ni en azerí, pero era el nombre oficial de la región durante la Unión Soviética. La palabra karabaj proviene de las lenguas túrquicas y del persa. Significa “jardín negro”. Los armenios llaman Artsaj a la región.

La Unión Soviética contuvo el conflicto durante 70 años, pero se volvió inevitable tras su caída. Ya a finales de los ’80 y a principios de los ’90, el asunto del Nagorno Karabaj resurgió. La población armenia, mayoritaria en la región, acusó al gobierno de la República Soviética de Azerbayán de llevar a cabo una política de azerificación forzada. Con apoyo material e ideológico de la República Soviética de Armenia, fundaron un movimiento para lograr la transferencia del oblast  autónomo a la República Soviética Armenia. Entonces estalló la guerra.

“No sólo los jardines, sino todo se volvió negro”, cuenta Razhden Safaryan, refugiado del Karabaj de 45 años, recordando el invierno de 1992. “Las tropas azeríes lo quemaron todo a su paso. Nuestra aldea, Vahguhas, quedó totalmente arruinada, como la mayor parte del Karabaj”, añade.

Los Safaryan recuerdan el invierno que pasaron bajo tierra con sus niños de 6 y 4 años. “La gente vivía en los sótanos de sus casas, de los colegios…”, cuenta Safaryan, veterano de guerra incapacitado. “Encontramos refugio en el sótano de los vecinos. Había bombardeos por todas partes. Los azeríes nos atacaban por el aire con misiles innumerables. Y había trincheras en el mismo centro de Stepanakert [la capital de Nagorno Karabaj], en las que la gente se escondía durante los bombardeos. Y, como estábamos bloqueados, no podíamos huir a ningún sitio. Teníamos que permanecer en la zona del conflicto con nuestras familias”.

El Grupo de Minsk de la OSCE se formó en 1992 para resolver el conflicto del Karabaj. Bajo su auspicio se ha creado un proceso negociador para preparar la Conferencia de Minsk de la OSCE, que tiene la misión de preparar el estatuto final de Nagorno Karabaj.

Con Rusia, Kirguizistán y la comisión interparlamentaria del CIS mediando en Bishkek en mayo de 1994, Azerbayán, Nagorno Karabaj y Armenia firmaron el Documento de Bishkek , en el que las partes en conflicto acuerdan un alto el fuego del 12 de mayo en adelante. Pero el estatuto final del Karabaj no quedaba decidido.

Stepanakert, antes en ruinas, es ahora una ciudad en desarrollo. Las aldeas también se están recuperando. Pero la guerra no ha terminado. La guerra es el precio de la independencia. Lo saben en Karabaj, pero ya lo han pagado con creces.

 

Imágenes: Soldados de la República de Nagorno Krabaj en la capital, Stepanakert (arriba a la derecha). El segundo  presidente de Nagorno Karabaj, Bako Sahakyan, en su toma de posesión (abajo a la izquierda). Obsérvese la bandera de Nagorno Karabaj bajo el escudo. Consiste en los colores de la bandera armenia, con una porción de ésta desgajada del resto (Anahit Hayrapetyan / Patker Photo).

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Rusia retira buena parte de sus tropas, pero retiene el puerto de Poti (resumen de prensa)

                                        (Consulte el mapa de la región)

· Osetia del Sur no permitirá el regreso de los georgianos que huyeron del conflicto

· Rusia insiste en que la integridad territorial de Georgia no formaba parte del acuerdo de alto el fuego

· Rusia reactiva sus lazos con Cuba

· El presidente sirio visita Moscú, en busca de armas

La prensa constató a lo largo del día de ayer la retirada del ejército ruso de varias zonas importantes de Georgia. En Gori, las grúas comenzaron a desmantelar los puesto de control construidos por los rusos, mientras los reporteros aseguraban que no quedaba un sólo soldado ruso en la ciudad. La ocupación de Gori desde los primeros días del conflicto partió de hecho el país en dos, al transcurrir la principal autopista y la única vía férrea por ella. Las tropas rusas fueron vistas abandonando la base militar georgiana de Senaki, al oeste del país, en donde confiscaron una gran cantidad de material bélico, parte del cual fue destruido y otra parte enviada a Rusia. 

Los soldados de Moscú permanecieron, sin embargo, en el puerto de Poti, uno de los puertos mercantes más grandes del país y sede de la marina georgiana. Durante la ocupación, el ejército ruso destruyó varias naves de la armada de Tbilisi. Las informaciones señalan que han excavado trincheras, instalado morteros y bloqueado el puente de entrada a la ciudad con blindados y camiones. 

En Osetia del Sur, el líder prorruso, Eduard Kokoity, ha declarado que no permitirá el regreso de los georgianos residentes en la región que huyeron del conflicto: “La pregunta exacta es adónde [volverían los georgianos], aquí no queda nada [de sus aldeas]”, ha sido citado por la agencia AP. Miembros del Ministerio de Emergencias ruso han recolectado a los ancianos georgianos que quedaron atrás en la huida de Osetia y los han llevado hasta Gori.

El vicejefe de estado mayor ruso, el general Nogovitsyn, ha explicado en la rueda de prensa que ofrece a diario sobre el conflicto, que Rusia planea desplegar 452 “soldados de paz” en la frontera de osetia y 2.148 en la abjaza. En ambos casos, serán dsitribuidos en tres líneas de fortificaciones orientadas hacia el territorio georgiano. Ya hay algunas levantadas en la carretera que une Gori con Tsjinvali.

El embajador de Rusia en la ONU, Vitaly Churkin, ha defendido la postura de Moscú en relación a una resolución que el Consejo de Seguridad no ha logrado aprobar en dos reuniones esta semana: “Algunos preguntaban hoy por qué no había referencias a la integridad territorial georgiana en nuestro borrador de resolución. Nuestro borrador, una vez más, es una reiteración de los seis principios [acordados con Sarkozy y firmados por rusos y georgianos]”. “¿Y saben una cosa”, añadió, “no hay ninguna referencia [a la integridad territorial] en esos seis principios”. El acuerdo de alto el fuego no ha sido hecho público por ninguna de las partes, incluida Francia, que ejerció de mediadora.

Por otra parte, los medios han informado que las reservas de divisas rusas disminuyeron en unos 16.400 millones de dólares esta semana. No se había producido una fuga de capitales similar desde la crisis  financiera de 1998 que arrasó entonces con los ahorros de los ciudadanos rusos a través de una fuerte devaluación del rublo. El Banco Central ruso tuvo que intervenir en los dos primeros días del conflicto para evitar la devaluación de la divisa.

Visita de al Asad

El presidente de Siria, Bachar al Asad, visitó ayer Moscú, donde se reunió con el presidente Medvedev. En una entrevista previa con el diario Kommersant, al Asad mostró su disposición a albergar misiles rusos en su territorio o a contribuir a una seguridad de Rusia y explicó su interés en adquirir armas rusas. Una fuente del gobierno ruso explicó que podrían negociar la venta del cazabombardero Su-30 y del caza MiG-29, así como misiles antiaéreos para defensa de tropas Pantsir-S1 y Buk-M1-2, además de armas antitanque. La posibilidad de la venta de armas a Siria ha enfriado repentinamente la relación de Moscú con Israel, a quien la prensa rusa ha acusado reiteradamente de vender armas a Georgia.

El lunes pasado viajaron a Cuba el viceprimer ministro Igor Sechin y el presidente del Consejo de Seguridad de Rusia (y anterior director del FSB), Nikolai Patrushev. Fueron recibidos por Raúl Castro. A su vuelta, el Consejo de Seguridad emitió un comunicado relatando que ambos países “planean un trabajo consistente para recuperar las relaciones tradicionales en todas las áreas de cooperación”. El primer ministro, Vladímir Putin, afirmó después que “tenemos que reestablecer posiciones en Cuba y otros países”. Los analistas dudan que Cuba tenga interés en recuperar la cooperación militar con Rusia por temor a tensar más la situación con EE.UU. Las autoridades cubanas se refirieron después a la “reactivación de los lazos económicos” entre ambos países. Castro apoyó la invasión rusa a los pocos días de comenzar afirmando que los georgianos habían atacado Osetia “en complicidad” con su aliado EE.UU.

Boletín de prensa regional

Georgia: Primer intercambio de civiles prisioneros entre rusos y georgianos en Gori. El general al mando de las tropas rusas desplegadas en Gori prometió ayer que todos los soldados abandonarían hoy la ciudad. El blogger que Radio Free Europe ha enviado a la ciudad asegura haber visto minadas las bases militares georgianas de la zona, de modo que cuando los rusos abandonen Gori, las instalaciones salten por los aires.

Han salido algunos tanques de Georgia hacia Osetia del Sur, pero no ha podido constatarse su vuelta a Rusia desde la provincia rebelde.

Por otra parte, la oposición política georgiana mantiene su apoyo a Saakashvili, aunque varias voces advierten que no será eterno. Se afilan los cuchillos para el momento posterior a la invasión y el perdedor de las últimas legislativas, Gachechiladze, ya pidió el pasado día 15 elecciones anticipadas. La anterior presidenta del parlamento y aliada de Saakashvili en la “revolución de las rosas”, Nino Burjanadze, se perfila como figura política emergente.

Rusia: Ambas cámaras del parlamento ruso discutirán las peticiones de reconocimiento como estado independiente que las dos regiones separatistas georgianas, Osetia del Sur y Abjazia, le han remitido. El próximo lunes se reunirá la cámara alta, donde varias voces apuntan a que la respuesta será positiva. El presidente Medvedev tendrá la última palabra, de cualquier forma.

Bielorrusia: La policía ha registrado la casa de los padres de dos jóvenes estudiantes en el extranjero, originarios de la ciudad de Pinsk, donde conviven con sus padres. A éstos les fue mostrada una orden de registro, pero no recuerdan que la policía les ofreciese explicación alguna para el registro.

La OTAN exige a Rusia la retirada de Georgia (resumen de prensa)

·Rusos y georgianos intercambian prisioneros

·Salen algunos blindados de la ciudad de Gori

·Los osetios quieren una base militar rusa

·Lukashenko ensalza la “sabiduría” de la intervención militar rusa

El Consejo del Atlántico Norte, que reunió ayer en sesión extraordinaria a los ministros de Asuntos Exteriores de los 26 miembros de la OTAN, exigió a Rusia que cumpla el acuerdo de alto el fuego pactado con Georgia bajo mediación de Francia y que retire su ejército de su vecino del sur hasta los límites anteriores al conflicto. Como primeras medidas de advertencia, la organización suspendió el funcionamiento del Consejo Rusia-OTAN hasta que se cumpla la retirada rusa y amenazó con suspender en parte o completamente la cooperación militar con Rusia en el futuro.

Respecto a Georgia, la organización anunció la creación del Consejo Georgia-OTAN para analizar las relaciones con Georgia y el envío de una comisión de 15 observadores para cuantificar los daños sufridos por el país tras la invasión. 

El secretario general, Jaap de Hoop Scheffer, explicó: “estoy dispuesto a discutir cualquier cosa y a argumentar todo, pero no en unas circunstancias en que las tropas rusas están ocupando gran parte de Georgia, no en unas circunstancias en las que las fuerzas rusas no se están retirando como prometió su presidente”. “¿Qué valor tiene una promesa hecha sobre el papel y a través de contactos con líderes de países aliados si no es cumplida?”, añadió. Suecia anunció el lunes la suspensión de los entrenamientos conjuntos así como de los intercambios militares con Rusia y pidió el fin de actividades que llevan a la “desestabilización” de Georgia, como la destrucción de infraestructuras.

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergéi Lavrov, respondió acusando a la OTAN de no ser “objetiva” y de estar “sesgada”. “Me parece que la OTAN trata de convertir al agresor en víctima, de limpiar la imagen de un régimen criminal, de rescatar a un régimen caótico y que está en camino de rearmar al liderazgo georgiano presente”, afirmó el ministro.

El director del Servicio Federal de Seguridad (el FSB), el servicio secreto ruso, Alexander Bortnikov, advirtió de que los servicios especiales georgianos planean atentados terroristas en suelo ruso, en concreto en la zona sur cercana al Cáucaso. Recientemente, el primer ministro, Vladímir Putin, firmó una orden cerrando las fronteras con Georgia y Azerbayán a los ciudadanos ajenos a los países de la CEI (la Confederación de Estados Independientes, que alberga a la mayoría de los países ex-soviéticos). La orden pretende cerrar el paso a posibles terroristas y al tráfico de armas por la región.

Por otra parte, la OSCE anunció ayer que había alcanzado un acuerdo con las autoridades rusas para enviar 20 observadores militares a zonas cercanas a Osetia del Sur como primer envío de los 100 que pretende desplegar en la zona.

El diario Kommersant informó ayer en su edición inglesa de la disolución del gobierno de Osetia del Sur. Añadió como detalle que el dirigente surosetio Eduard Kokoity pidió la instalación de una base militar rusa en la provincia. El diario cita a analistas que aseguran que la élite surosetia está dividida tras la huida de Kokoity a una ciudad más segura durante la invasión y la permanencia de algunos ministros para dirigir la defensa de Tsjinvali, lo que haría a Kokoity necesitar apoyo político de Moscú para mantener su autoridad.

En una señal de distensión, rusos y georgianos intercambiaron prisioneros en la carretera Gori-Tbilisi, cerca de la capital, en Ingoeti. Entre los cinco hombres devueltos por los georgianos a cambio de quince de los suyos figuran dos pilotos rusos derribados. Radio Free Europe pudo hablar con ellos poco antes de su liberación.

La misma emisora mantiene a un reportero en Gori, desde donde actualiza un blog con una periodicidad muy corta. Relata cómo de vez en cuando un par de blindados rusos dan una vuelta por la ciudad provocando teletipos de las agencias de prensa acerca de que “hay indicios de que los rusos están saliendo de la ciudad”. Poco después, los blindados vuelven a aparcar. Ha llegado ayuda humanitaria a la ciudad, así como han vuelto la electricidad y el agua. No así el gas, ya que el gasoducto principal está dañado. El general Borisov, a cargo de las tropas en la ciudad responde a las preguntas del periodista sobre la retirada con un “no lo sé. Honestamente, todavía no lo sé. Pero pronto”.

En la mañana de ayer, siete blindados rusos salieron de la ciudad a la vista de los periodistas. El día anterior, no les estaba permitida la entrada, pero ayer su visita había sido organizada por el ministerio de Asuntos Exteriores ruso.

Reunión Medvedev-Lukashenko

El presidente bielorruso se reunió ayer con el de la Federación Rusa, Dimitri Medvedev, en Sochi, cerca de la frontera con Abjazia. Anunciaron la firma para el próximo otoño de un acuerdo para crear un sistema de defensa aérea común, dentro del proyecto para crear una unión aduanera, económica y política en el que ambos países trabajan desde 1997.

En contraste con el silencio bielorruso durante los primeros días del conflicto, Lukashenko ensalzó la acción rusa en Georgia: “Fue una respuesta tranquila. La paz ha sido establecida en la región- y durará”. El ministro de Defensa ruso, Anatoly Serdyukov, anunció que Rusia continuaría suministrando armas a Bielorrusia a precio subsidiado como una prioridad.

Nota: El New York Times presenta hoy un vídeo con testimonios acerca de los asesinatos de georgianos a manos de milicias osetias en los alrededores de Tsjinvali durante el descontrol que siguió a la invasión rusa.

Imagen: Soldados rusos capturaron a una veintena de policías militares georgianos ayer en el Puerto de Poti. En la imagen puede apreciarse el emblema azul del vehículo blindado con las inciales MC (MS en alfabeto latino), que ostentaban las fuerzas de paz rusas antes del conflicto y en el que el ejército ruso transporta a los prisioneros. Rusia ha destruido abundante material e infraestructura militar en el puerto de Poti.

Medvedev asegura que las tropas rusas comenzarán a salir hoy de Georgia (resumen de prensa)

                                           (Consulte el mapa de la región)

El presidente ruso, Dimitri Medvedev, aseguró ayer que el ejército que ha ocupado varias zonas de Georgia en los últimos días, comenzará su salida de territorio georgiano hoy mismo. De hecho, han sido vistos movimientos de tropas en torno a la ciudad de Gori, aunque en el general encargado de los soldados allí destacados ha explicado que están preparando su reemplazo por lo que Rusia llama “tropas de paz”. 

Los soldados destacados por Rusia y Georgia en Osetia del Sur pertenecían a un cuerpo especial encargado de mantener la zona libre de tensiones en cumplimiento de un acuerdo avalado por la OSCE. Cuando entró el ejército ruso, los miembros de su destacamento pacificador se confundieron con los soldados regulares, como puede apreciarse (mal) en la imagen (Reuters) de los soldados que el sábado se aproximaron hasta Ingoeti, a 40 kilómetros de Tbilisi, que adjuntamos. El primero por la derecha lleva un parche azul en el hombro con las iniciales MS, que identifican a lo miembros de la fuerza de paz.

La canciller alemana, Angela Merkel, visitó ayer Tbilisi y mostró un cambio en la postura alemana respecto al ingreso de Georgia en la OTAN. En la pasada cumbre de la organización, en abril, Alemania y Francia se oposieron al ingreso de Georgia y Ucrania. Esta vez, Merkel declaró que “Georgia será, si quiere, y claramente parece que así es, miembro de la OTAN”. La canciller alemana también prometió ayuda para la reconstrucción del ejército georgiano tras la próxima reunión de la organización mañana, convocada por EE.UU.

El presidente Francés, Nicolas Sarkozy, también llamó a Medvedev para exigirle la retirada de Georgia. En una tribuna publicada ayer en el diario Le Figaro, Sarkozy explicaba que si los rusos no se retiran “rápida y totalmente” tendría que  “convocar una reunión extraordinaria del Consejo de la Unión Europea para decidir qué consecuencias extraer”. “Este punto no es negociable”, añadía Sarkozy a la amenaza de reunión de los 27.

A pesar de las voces altas, el ejército ruso se hizo ayer con la central hidroeléctrica sobre el río Inguri, que produce el 60% de la electricidad consumida en Georgia y buena parte del abastecimiento de Abjazia, la otra región separatista georgiana. La destrucción de un puente ferroviario en la única vía que comunica el país de Este a Oeste fue confirmada ayer. También la importancia de las vías de ferrocarril georgianas para las exportaciones petrolíferas de Azerbayán, y, especialmente para Armenia, cuya única vía para exportar sus productos es precisamente esa. Estos movimientos llevan a los analistas a pensar que Rusia trata de dañar la economía georgiana destruyendo su infraestructura. La viceministra del Interior georgiana, Eka Zguladze, denunció ayer que el ejército ruso había incendiado en varios puntos el Parque Nacional de Borjomi. De ser cierto, los rusos habrían penetrado ya hasta el mismo corazón de Georgia. En los últimos días, ha habido informaciones relativas al incendio de bosques en las proximidades de Gori.

Por otra parte, el Moscow Times informa de que ciertos activistas humanitarios encuentran problemas para contabilizar más de 100 muertos osetios en la capital de la provincia, Tsjinvali. Citando fuentes sobre el terreno, las cifras aportadas por diversas fuentes no superan el centenar. La cifra dista mucho de los 1.600 que dio Moscú en los primeros días para acusar de genocidio a Georgia por sus bombardeos sobre la ciudad. Un experto ruso afirma que la mayoría de los muertos están bajo los escombros de la ciudad. El Tribunal Internacional de La Haya, ante el que Georgia ha interpuesto una demanda contra Rusia acusándole de llimpieza étnica en Osetia ha informado de que escuchará a ambas partes los días 8 y 9 de septiembre.

El dirigente surosetio, Eduard Kokoity anunció la disolución de su gabinete por perder el tiempo en la distribución de ayuda humanitaria entre su población.

Breves

Estonia: El gobierno de Estonia ha enviado a dos de sus principales expertos en guerra cibernética para ayudar a restablecer la operatividad de las redes del gobierno georgiano, ha informado el ministerio de Asuntos Exteriores estonio. Hasta entonces, son servidores estonios los que alojan las páginas oficiales de Tbilisi. Ya hay 50 voluntarios estonios realizando tareas humanitarias en la zona.

Rusia: El embajador iraní en Rusia afirmó ayer que su gobierno había alcanzado un buen acuerdo con Moscú para la terminación del a central nuclear de Busher. “El envío de combustible para la central nuclear de Busher es una muestra de que Rusia está comprometida con la conclusión de este proyecto”, declaró el funcionario, que añadió la excelente disposición de su gobierno a estrechar lazos con Moscú. 

Bielorrusia: El dirigente opositor Alexander Kozulin afirmó ayer que rechazará cualquier tipo de perdón que el presidente Lukashenko le otorgue. El disidente respondía así a las informaciones que señalaban que el presidente habría firmado un decreto de perdón con condiciones. Kozulin estaba de permiso para acudir al funeral de su suegro. Sin embargo, su coche fue asaltado cuando estaba aparcado en la puerta de su casa y su chófer multado por guardias de tráfico cuando le conducía al funeral tras una llamada anónima denunciando que se había saltado un semáforo. Su hija tomó el volante y logró acudir al sepelio.

Brutalidad y provocaciones del ejército ruso en Georgia (resumen de prensa)

                                         (Consulte el mapa de la región)

A pesar de la firma del acuerdo del paz por parte del presidente ruso, Dimitri Medvedev, en la mañana del sábado, el ejército ruso ha continuado sus actividades en Georgia ignorando que el acuerdo establece que deben retirarse, por los menos, de vuelta a las regiones de Abjazia y Osetia del Sur. Una unidad que incluía algunos vehículos blindados bajó por la carretera que une la ocupada Gori con Tbilisi hasta Ingoeti una localidad a 30 kilómetros de la capital. Allí, los rusos cortaron la carretera, cavaron unas trincheras y se sentaron a fumar y tomar sus raciones ante la iracunda mirada de la policía georgiana de la ciudad. “No tenemos ni idea de qué están haciendo”, afirmó un coronel de la policía georgiana, que armados con fusiles de asalto no habrían podido hacer mucho frente a los blindados. El ejército georgiano estaba desplegado más abajo en la carretera. Éste y otros movimientos pueden ser interpretados como una provocación. Cabe pensar qué ocurriría si a alguna unidad georgiana se le ocurriera disparar contra los rusos.

Esto se añade a los informes acerca de la población georgiana capturada en Osetia del Sur siendo obligada a limpiar la calles de la ciudad por grupos armados de osetios bajo supervisión militar rusa. La agencia AP asegura haber visto tres grupos de hombres georgianos de entre 40 y 60 años siendo obligados a limpiar las calles de Tsjinvali y escoltados por un grupo de osetios armados bajo el mando de un oficial ruso que comentó: “El trabajo vuelve humanos hasta a los monos”. Después, amenazó con arrestar al fotógrafo de la agencia si tomaba fotos. En ese sentido, el enviado de un diario sudafricano también informa de docenas de prisioneros georgianos marchando por las calles de la capital surosetia:

“(…) Entre varias informaciones sobre atrocidades, docenas de prisioneros georgianos agotados fueron paseados por las calles de la capital surosetia Tsjinvali por guardias armados, caminando con las cabezas agachadas y las manos a la espalda. Muchos tenían la cara magullada. Una mujer dijo: ‘¿Esos son los prisioneros? ¡Pero sin son viejos!’

‘Soy de Tbilisi. Estaba trabajando aquí cuando estalló la guerra y fui capturado’, relató uno de ellos a un reportero de France Presse antes de que un guardia dijera al reportero que se fuera. Otros parecían asustados y se negaron a hablar”.

Éstas informaciones, unidas a las declaraciones del líder osetio, Eduard Kokoity, recogidas ayer por el diario El País, en las que afirma que han “aniquilido” las aldeas georgianas que había en su territorio hacen pensar en una auténtica limpieza étnica llevada a cabo, si no orquestada, bajo el amparo de Moscú

Las mismas fuentes aseguran que el ejército ruso se ha llevado 16 lanchas guardacostas del puerto de Poti, en el que ya han destruido un cuartel y hundido otros barcos. El ministerio de Asuntos Exteriores afirmó en un comunicado que había sido volado un puente ferroviario en la región Kaspi a medio camino entre Gori y la capital y a 30 kilómetros de ésta. El vicejefe de Estado Mayor ruso, Anatoli Nogovitsyn, lo ha negado en una rueda de prensa: “¿Por qué tendríamos que destruir los puentes…? Los estamos reparando”, afirmó al ser preguntado. En la ciudad de Gori, continúa el bloqueo de la carretera que une la parte oriental con la occidental de Georgia por parte del ejército ruso. Prohíben el paso a los periodistas.

En el plano analítico, los expertos en asuntos militares consultados por Radio Free Europe coinciden en considerar que la invasión rusa estaba ya decidida y que hubiera tenido lugar cualquiera que hubiera sido la respuesta georgiana a las provocaciones surosetias. Señalan como indicios la reciente reconstrucción de la línea férrea que une Sochi con la capital abjaza por parte de 400 ingenieros rusos. La vía no se empleaba desde la guerra de 1992 en la que la provincia obtuvo su independencia de facto. Los especialistas recuerdan las maniobras del ejército ruso del mes pasado en el Cáucaso Norte. En ellas, 8.000 soldados y 700 maquinarias militares pesadas se adiestraron a unos kilómetros de la frontera georgiana. Precisamente los soldados del 58 Ejército ruso, el que ahora ha intervenido en Osetia del Sur.

Ya entonces, el gobierno georgiano protestó y se declaró preocupado por la magnitud de los ejercicios desarrollados en sus fronteras.

Rusia se tomará “el tiempo que haga falta” para retirarse

El ministro de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa, Sergéi Lavrov, declaró ayer, al término de la firma por parte del presidente del acuerdo del alto el fuego, que todavía era necesario implementar una serie de medidas de seguridad antes de pensar en la retirada de Georgia. Preguntado sobre cuánto tiempo tomaría, respondió que “el que haga falta”. Rusia también ha dado un parte del material capturado al ejército georgiano, detallando que han capturado más de 100 vehículos blindados georgianos en Osetia del Sur, incluyendo 65 tanques, y lanzadores de misiles tierra aire. Han destacado que blindados eran de fabricación ucraniana, que había artillería de origen checo y transportes de tropas fabricados en EE.UU., tres países vistos como hostiles por Moscú por diversas razones.

Por otra parte, dos policías rusos murieron y otros dos resultaron heridos tras un ataque en Chechenia por desconocidos, informa la agencia oficial rusa, Rian Novosti.

Breves

Bielorrusia: El lider opositor, Alexéi Kozolin ha recibido un permiso carcelario para asistir al funeral de su suegro. Kozulin está encarcelado desde las pasadas presidenciales de 2006. Fue arrestado en las protestas que siguieron a la publicación de los resultados y sentenciado a cinco años de cárcel por liderarlas.

Serbia: El ministro de Asuntos Exteriores, Vuk Jeremic, ha informado de que su país pedirá una opinión al Tribunal Internacional de Justicia de La Haya acerca de la legalidad de la declaración de independencia de Kosovo. Jeremic aseguró que Serbia admitiría cualquier pronunciamiento del tribunal y pidió el respeto al derecho internacional desde todas las partes implicadas.

Las tropas rusas permanecen en Georgia (resumen de prensa)

A pesar del acuerdo de alto el fuego que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, obtuvo de rusos y georgianos, las informaciones llegadas ayer mantenían la presencia del ejército ruso en la estratégica ciudad de Gori (cortando en dos las comunicaciones en Georgia) y en el puerto de Poti, donde habrían destruido un cuartel de infantería, según el ministerio del Interior georgiano. También fue confirmado por los propios rusos la toma de una arsenal en la ciudad de Senaki, ya en el interior y en la carretera que conduce al puerto de Poti. A través de varias fuentes, a lo largo de estos días, los rusos han dejado claras sus intenciones de reducir al máximo la capacidad ofensiva del ejército georgiano a través de la destrucción de sus instalaciones militares dentro de Georgia. La página georgiana Civil Georgia ha informado del uso del ejército ruso de misiles Iskander, de alcance medio y capacidad para cargar munición de racimo o penetrar búnkeres. La revista ha aportado la imagen de un misil no explotado que cayó sobre un coche de policía de fronteras georgiana en Gori.

Como problema añadido, el de los saqueadores y el pillaje de las milicias osetias y los grupos de mercenarios cosacos y del Cáucaso Norte que el  propio ejército ruso trajo consigo. Hasta el punto de que Rusia ha ejecutado a dos saqueadores sorprendidos en el acto en la capital surosetia, Tsjinvali. Fuentes militares han declinado dar los nombres ni ninguna otra información sobre el incidente alegando que han dado la noticia como medida disuasoria.

En cuanto a las víctimas del conflicto, ACNUR (el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados) ha dado la cifra de 118.000 desplazados por el conflicto, de los que 73.000 serían georgianos. También ha denunciado que unos desconocidos uniformados asaltaron a uno de sus equipos y se llevaron dos coches en Gori. La organización de Derechos Humanos, Humans Right Watch, acusó ayer al ejército ruso de haber utilizado bombas de racimo y afirmó que tiene pruebas de la muerte de 11 civiles como consecuencia de estas armas.

Por su interés para establecer el desencadenante de los hechos, traducimos unas oscuras declaraciones del presidente georgiano Saakashvili al ser entrevistado por el enviado del diario ruso Kommersant:

“Primero, Georgia tenía el control de la mayoría de Osetia del Sur [?] y por tanto, no podíamos atacarla. Respondimos disparando sobre Tsjinvali después de que soldados de la ciudad mataran a nuestras tropas de paz y a población civil. Esto es lo que ocurrió: los tanques [rusos] entraron por el norte [por el túnel de Roky, única vía de comunicación entre Osetia del Sur y Rusia] y fue necesario utilizar artillería de largo alcance para impedirles entrar en los enclaves que controlábamos. Y lo hicimos. En respuesta, emplearon fuego de mortero, y usamos artillería de nuevo.”

Durante la entrevista, incide en que sólo ordenó bombardear edificios oficiales, lo que coincide con las informaciones de los corresponsales de AP en la ciudad informando de la única destrucción de edificios gubernamentales que aportamos ayer.

Saakashvili también firmó ayer, en presencia de la secretaria de Estado (ministra de Exteriores) de EE.UU., Condoleeza Rice, el acuerdo de alto el fuego que Sarkozy había pactado. La nota incluía una aclaración de París en forma de punto adicional que establece que las tropas rusas pueden pemanecer en Osetia del Sur y Abjazia y establecer una zona de patrulla de seguridad de 10 kilómetros dentro del territorio georgiano fuera de estas repúblicas. Saakashvili, afirmando que Georgia nunca olvidará la agresión, ha terminado firmando bajo la promesa de ayuda norteamericana para la reconstrucción.

Amenazas a Polonia por la instalación de los misiles de EE.UU.

El vicejefe del Estado Mayor ruso, el general Anatoli Nogovitsyn, lanzó ayer serias amenazas a Polonia en el transcurso de una rueda de prensa en la que también desmintió los informes de HRW acerca del uso de bombas de racimo y anunció la captura de una base militar georgiana en la ciudad de Senaki, unos 50 kilómetros dentro de la frontera georgiana desde Abjazia, en el segundo frente que Rusia abrió desde allí.

“Polonia se expone a un ataque en un cien por cien”, afirmó el general poco antes de recordar que la doctrina nuclear rusa permite el ataque con armas atómicas a aquellos países “aliados de países con armas nucleares siempre que les ayuden de alguna manera”.

Polonia firmó ayer finalmente el acuerdo con EE.UU. para la instalación de diez misiles interceptores de misil en su territorio conectados al sistema militar norteamericano. La instalación incluye una base de radar en la República Checa que cubre parte del territorio ruso. Las condiciones del acuerdo son secretas, pero el Kommersant y otras fuentes han señalado que el acuerdo incluye la modernización de la defensa aérea polaca, una inversión de 20.000 millones de dólares y acceso a los misiles antimisil de corto alcance Patriot norteamericanos.

Las negociaciones llevaban estancadas 18 meses, y la tacañería de EE.UU. a la hora de compensar a Polonia por exponerla a la ira rusa era motivo de amargura y decepción a nivel nacional en Polonia. El presidente ruso, Dimitri Medvedev, ha afirmado que el momento en que han firmado el acuerdo prueba que los misiles están dirigidos contra Rusia.

Medvedev recibió ayer a la canciller alemana Angela Merkel, que insistió en la obligación de preservar la integridad territorial de Georgia. Debió de ser un diálogo de sordos, porque en la misma rueda de prensa posterior, Medvedev afirmó que es improbable que abjazos, osetios y georgianos vuelvan a vivir juntos.

Por otra parte, Bielorrusia tomó nota de la reprimenda rusa por no haberle apoyado en los primeros día de la invasión, y anunció ayer el envío de 60 toneladas de ayuda humanitaria para Osetia y su disposición a acoger hasta a 2.000 niños de la zona.