Plantígrados- Por Juan Rodríguez Morales (Madrid)

 

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El régimen bielorruso muestra un gran ingenio en su trato a la oposición- Por Aleg Pershanka (Minsk)

 

Emblema del Ministerio de Defensa de BielorrusiaEn octubre de 2008, a pesar de el fraude en las elecciones recientes había sido evidente, la Unión Europea levantó las sanciones contra funcionarios bielorrusos, incluido Lukashenko. La Comisaria de Relaciones Exteriores y Política Europea de Vecindad, Benita Ferrero-Waldner, destacó la ausencia de prisioneros políticos como un paso adelante por la parte bielorrusa. Sin embargo, existen.

Nueve personas han sido sentenciadas a dos años, otra a uno y un menor a año y medio de libertad restringida sin ser enviados a centros penitenciarios por participar en protestas pacíficas de empresarios. Los condenados a esta pena no pueden salir del país o ser candidatos en elecciones. Tampoco pueden cambiar de lugar de residencia sin autorización de la Policía o participar en la vida pública. Están obligados a permitir la entrada de la Policía a sus domicilios en cualquier momento. Podemos hablar de arresto domiciliario, ya que sólo pueden estar en su casa y en el trabajo. Pueden ser objeto de un proceso criminal por infringir el régimen de cualquier manera.

Recientemente, la dictadura ha comenzado a poner en marcha otras tácticas. Los médicos son forzados a reescribir sus informes sobre activistas políticos jóvenes después de ser reclutados forzosamente para el Ejército. En 28 enero, agentes de policía y oficiales de reclutamiento llevaron a cabo auténticas redadas contra líderes juveniles por toda Bielorrusia. Trataron de llevarse al Ejército por la fuerza al líder del Frente Juvenil Iván Shyla, al de Moladz BNF Franak Vyachorka y al joven activista Zmitser Fedaruk. Franak Vyachorka fue localizado y arrestado en plena calle antes de ser trasladado a una unidad militar. Z. Zhaleznichenka y A. Kalita ya habían caído en manos de la leva.

El 16 de enero, Franak Vyachorka fue atrapado por la fuerza en el consultorio de un hospital al que habia acudido a hacerse un chequeo y confinado en la oficina de reclutamiento. Le dijeron que le transferirían a una unidad militar en cuestión de horas. Franak tenía una dispensa debido a una operación en el ojo y algunas enfermedades cónicas que padece. Tuvo que comparecer ante otra comisión médica en el hospital militar republicano. El 17, Vyachorka apeló su recluta y las acciones de los militares y el personal médico durante la leva. El militante juvenil exigía que las comisiones militares respetasen el principio de igualdad entre todos los reclutas.

“Organización no-registrada”

El tribunal del distrito de Savetski de Minsk avisó a los oficiales de reclutamiento que Vyachorka no podía ser llamado a filas hasta que su recurso no fuera considerado. Sin embargo, su caso fue juzgado en ausencia del interesado y a puerta cerrada. A pesar de sus problema de salud, Franak Vyachorka fue declarado apto para el servicio militar.

Ivan Shyla fue encontrado culpable hace año y medio de participar en una “organización no registrada”. Hace seis meses, fue expulsado del instituto antes de pasar su último examen de la secundaria. Bielorrusia es el único país europeo y uno de los pocos del mundo en que participar en una iniciativa u organización no registradas es delito. El código penal considera una violación de la ley cualquier asociación ciudadana, sin importar la finalidad.

Así que, aunque no existen prisioneros políticos como tales, virtualmente los hay. La dictadura priva a sus opositores de libertad con otras medidas, como arresto domiciliario o reclutamiento forzoso. Hace unos días, el secretario general del Comité de Helsinki sueco, Robert Hårdh, señaló acertadamente que el regimen bielorruso muestra un gran ingenio a la hora de perseguir a la oposición.

Yo preferiría que mostrara más ingenio en superar la crisis económica que arrecia a lo largo y ancho del país, más que en privar a la gente de libertad por sus opiniones polítcas o ejercer sus derechos básicos.

Imagen: Emblema del Ministerio de Defensa de Bielorrusia.

¿Quién ordenó asesinar a los opositores políticos?- Por Aleg Pershanka (Minsk)

 

Una acción callejera tuvo lugar en Minsk el 16 de enero. Una cadena humana con los retratos de los desaparecidos recordó uno de los eventos más importantes en la historia de la independencia de Bielorrusia. Como es habitual, fueron dispersados por la policía especial casi inmediatamente.

La historia de las desapariciones violentas de políticos en Bielorrusia es bien conocida en Europa. Una investigación independiente y adecuada de los casos de estas personas fue uno de los requisitos que la Unión Europea puso para mejorar las relaciones con Bielorrusia. Esto hace referencia a cuatro personas: Yuri Zajarenko (anterior ministro del Interior, desaparecido el 7 de mayo de 1999), Victor Gonchar (ex vicepresidente del Parlamento de Bielorrusia, desaparecido el 16 de septiembre de 1999), Anatoly Krasovski (empresario desaparecido con el señor Gonchar) y Dimitri Zavadski (cámara del canal ruso de televisión ORT, desaparecido el 7 de julio de 2000). Es de señalar que se celebraron elecciones presidenciales en 2001.

Cuatro personas del círculo más próximo a Lukashenko son sospechosas de asesinato político: el ex secretario del Consejo de Seguridad, previamente Fiscal General, Viktor Sheiman; el anterior ministro del Interior y ex ministro de Deportes y Turismo, Yuri Sivakov; el actual ministro del Interior, Vladimir Naumov y el anterior comandante de la Unidad de Reacción Rápida Especial bielorrusa, Dimitri Pavlichenko.

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Hoy en día, parece claro que, anteriormente a las desapariciones, fueron empleados escuadrones de la muerte (unidades paramilitares) para hacerse cargo de jefes criminales y empresarios desleales al régimen.

Christos Pourgourides, miembro del Comité de Asuntos Legales y Derechos Humanos del Consejo de Europa, hizo constar su preocupación y sugirió que Dimitri Pavlichenko, junto a “altos cargos del Estado” habrían estado implicados en los asesinatos de varios personas, incluyendo a políticos veteranos. Afirmó que el entonces Jefe de la Policía Criminal de Bielorrusia, el general Lapatik, había acusado a Dimitri Pavlichenko del asesinato de Yuri Zajarenko en una nota manuscrita fechada el 21 de noviembre de 2000. También hizo constar sus sospechas de la implicación de Pavlichenko en las desapariciones de Victor Gonchar y Anatoly Krasovski.

Premio al acusado

La orden de arresto de Pavlichenko por el jefe del KGB bielorruso en 2000 aseguraba que  “los materiales recogidos en la investigación contienen datos fiables que confirman que Dimitri Vasiliyevich Pavlichenko es el organizador y cabecilla de un cuerpo criminal dedicado al secuestro y a la desaparición física de personas. En concreto, el grupo criminal encabezado por D.V. Pavlichenko estuvo implicado en el asesinato de G.V. Samoylov, líder del RNE [una organización regional bielorrusa no registrada], así como en el asesinato de otros individuos”. Los funcionarios de la Oficina del Fiscal General también emitieron una orden de arresto para el Secretario del Consejo de Seguridad Viktor Sheiman, sospechoso de secuestro y asesinato de personas.

Sin embargo, todo cambió radicalmente en unos días. Pavlichenko salió de la cárcel por una orden personal de Lukashenko. El 27 de noviembre de 2000, el presidente también reemplazaba al Fiscal General y al jefe del KGB. El Fiscal General fue sustituido por… Sheiman.

Una cosa bastante divertida ocurrió en 2004. El diario local Udarnyj Front publicó una carta en apoyo a Lukashenko. Había en ella un poema que ensalzaba al Jefe de Estado. Incluía las siguientes líneas:

“Con paso firme y tranquilo

Unidos en el recto camino

Ni tormentas ni guerras nos acecharán

¡Con un presidente como éste!”

Sin embargo, los cumplidos resultaron ser una trampa: componían un acróstico con la frase “Lukashenko es un asesino”. El subdirector del periódico fue despedido fulminantemente. El poeta nunca fue encontrado, ya que los redactores habían tirado el sobre en que el texto llegó al rotativo.

 

Imagen: Manifestantes con retratos de los desaparecidos forman una cadena humana en las calles de Minsk el pasado día 16 (Julija Darashenka / Nasha Niva).

Ráfaga informativa regional- Por La mirada al Este (Madrid)

 

Rusia: Miles de personas protestan en Chechenia por el asesinato de Markelov. Comienzan las especulaciones sobre los asesinos de Markelov y Baburova. Taducido al inglés el blog de la periodista asesinada. Rusia vende 10 cazas MIG-29 a Líbano. El incremento del gasto en diciembre, permitió a las empresas reducir los salarios retenidos a los trabajadores en un 40%, aunque todavía deben unos 110.000 millones de euros en salarios atrasados. Un magnate ruso Alexander Lebedev ha comprado el diario londinense Evening Standard. Un diario oficial publica las enmiendas a la Constitución. En Moscú, registros obligatorios del equipaje para todos los pasajeros procedentes del Cáucaso por avión. El Gobierno asegura que Al-Qaeda está presente en el Cáucaso.

Armenia: Armenia y Turquía, cercanas a la normalización de relaciones.

Georgia: Tbilisi ha rechazado la petición rusa de inspeccionar sus instalaciones militares. El gobierno autoriza a una empresa georgiana a abastecer de gas Osetia del Sur.

Ucrania: La comentarista política Yulia Latunina interpreta la última “guerra del gas”  como un intento ruso de promover a Tymoshenko frente a Yuschenko.

Azerbaiyán:El Gobierno insiste en sus acusaciones a Rusia de suministrar armas a Armenia. Condenado a 15 años un miembro de Al Qaeda.

Bielorrusia: El Fondo Monetario Internacional otorga un préstamo de 2.500 millones de dólares (1922 millones de euros a Minsk).

La lengua bielorrusa, en peligro de extinción- Por Aleg Pershanka (Minsk)

 

gramatica-eslavonicaUno de los programas de radio local más populares en lengua bielorrusa ha desaparecido de antena recientemente. Los habitantes de la zona y varios escritores pidieron a las autoridades que lo renovaran, pero sin éxito. Como respuesta, les fue propuesto que lo pagaran de su bolsillo al precio de 20.000 rublos bielorrusos (unos 5 euros) por cada minuto en el aire.

Este no es más que un ejemplo más de tantos en Bielorrusia. Las autoridades estrechan permanentemente la esfera del uso de la lengua bielorrusa. Desde que Lukashenko llegó al poder en 1994, la rusificación ha ido ganando terreno. Tres cada cuatro estudiantes de secundaria recibía su educación en bielorruso entonces ¡Hoy son menos del 20% los que lo hacen! Cerca de 1.000 institutos han cambiado su lengua de instrucción al ruso desde que Lukashenko fue elegido.

Precisamente un año antes de su llegada al poder, Lukashenko promovió un referéndum. Entre las preguntas, figuraba la adopción del ruso como lengua oficial y el cambio de los símbolos nacionales por una versión modificada de los soviéticos. La mayoría votó a favor. Claro, Bielorrusia fue la república nacional más sovietizada de todas. Sin embargo, los resultados oficiales continúan bajo sospecha. Más aún, la legalidad del referéndum sigue siendo muy cuestionable.

Desde entonces, la situación ha cambiado de forma dramática. Aunque de iure ambas lenguas son cooficiales, de facto sólo hay una: el ruso. Rara vez se oye a nadie hablar en bielorruso puro en las calles de las ciudades bielorrusas. Los derechos de los hablantes de bielorruso son constantemente violados. Es extremadamente difícil organizar grupos de hablantes de bielorruso en los colegios y jardines de infancia. No hay institutos con el bielorruso como lengua de instrucción. Las instituciones no la emplean como lengua de trabajo y nunca responden en esta lengua a las preguntas, orales o escritas, de los ciudadanos hablantes de bielorruso.

Lukashenko es probablemente el único gobernante del mundo que no habla la lengua que da nombre a su país. A pesar de tener un fuerte acento bielorruso, nunca hace discursos en esta lengua y denigra la lengua bielorrusa siempre que tiene ocasión.

Lengua materna

La  situación se vuelve aún más extraña si uno tiene en cuenta que la mayoría de los ciudadanos del país considera el bielorruso su lengua materna, y no el ruso. El censo de 1999 señala que un 73,7% de los ciudadanos respondió que el bielorruso era su lengua materna (el 65,5% en 1989).

Hoy en día, Bielorrusia se está convirtiendo en un país monolingüe. Muchos jóvenes estudian bielorruso como lengua extranjera y hablan mejor el inglés que una de las lenguas nacionales. Hace unos años, el ministerio de Educación reimprimió los manuales escolares de la asignatura de Historia de Bielorrusia en ruso y hace un par de años esta asignatura desapareció del currículo escolar. Hoy en día sólo se enseña historia general en Bielorrusia, y la del país es una pequeña parte de esta. Difícilmente existe algún país europeo en que la asignatura de la historia nacional no esté presente.

Bielorrusia ha sido históricamente un país multicultural. En los años 20 del siglo pasado había cuatro lenguas oficiales en la Bielorrusia soviética: bielorruso, ruso, polaco y yiddish. A partir de los años 30, dio comienzo una fuerte rusificación, sólo interrumpida con la independencia de 1991 y retomada en 1994. La lengua y la cultura bielorrusas sufren una fuerte presión y están en peligro de extinción. Si recordamos que el antiguo bielorruso disfrutó de un gran desarrollo hace siglos, siendo, de hecho, la lengua oficial del Gran Ducado de Lituania, la situación se ha invertido.

 

Imagen: Portada de la Gramatika Slavenska, editada en 1596 en Vilnius. Uno de los primeros intentos de sentar las bases de las lenguas eslavas, está considerada por algunos la primera gramática de la lengua bielorrusa.

¿Por qué sigue cayendo el rublo bielorruso?- Por Aleg Pershanka (Minsk)

 

El tema principal en Bielorrusia desde el 2 de enero es el tipo de cambio y la estabilidad del rublo bielorruso. Ese día, muchos ciudadanos fueron sorprendidos por una devaluación inesperada del 20,5% de la divisa nacional ¿Por qué sólo muchos y no todos? Como la mayoría no tiene acceso a medios de comunicación independientes, y los canales nacionales no le dieron mucha importancia a la noticia, se encontraron con la devaluación varios días después.

banconacionaldebielorrusia2La operación financiera resultó ser extremadamente cínica. Sin el análisis de expertos o cobertura informativa hasta el 5 de enero. Tan sólo una breve mención noticiosa, como si nada hubiera ocurrido. El informativo de la noche en el principal canal nacional ni siquiera mencionaba la devaluación. La apertura consistía en la inauguración del torneo de hockey de Navidad con premios otorgados por Lukashenko.

Entre tanto, los ciudadanos de Bielorrusia perdían hasta 1.000 millones de dólares en una sola noche. Esta suma es el 20,5% de los ahorros que la gente tiene depositados en rublos bielorrusos en los bancos del país. Una quinta parte de los ahorros de los ciudadanos ha sido sacrificada por un error económico del Gobierno. 

Lukashenko había asegurado a los ciudadanos que no habría devaluaciones importantes de la divisa nacional. El 23 de diciembre pasado respondía así a un periodista: “A día de hoy, lo más importante es mantener la estabilidad. La estabilidad del rublo y la de todo el el sistema financiero. Hemos alcanzado los 2.200 (rublos por dólar) ¡Ya basta! Hasta aquí hemos llegado. Se lo hemos prometido a nuestro pueblo. Y se lo he dicho al director del Banco Nacional… ténganlo presente y Dios no lo quiera que rompa mi promesa. El año que viene, un 5% menos… mantenga este 5% de 2.200”.

El objetivo principal de la devaluación es reducir la pérdida en las reservas de oro y divisas del país. En otras palabras, impedir que la gente venda rublos por dólares, euros o rublos rusos. Muchos expertos señalan una devaluación del 20% no es suficiente para mejorar una situación con una balanza de pagos muy negativa. Sin embargo, puede haber sido bastante para hacer perder crédito a la divisa nacional. La historia muestra los ejemplos de Rusia y Ucrania en el pasado: basta que un 30% de los ciudadanos retire sus ahorros del banco para que el sistema bancario se desplome. Esto explica las apariciones de representantes del Banco Nacional en la televisión pública asegurando a los bielorrusos que no habrá más devaluaciones.

‘Renominalización’

El jefe del Departamento de Seguridad Informativa del Banco Nacional, A. Drozdov, desmintió como falsos rumores las informaciones acerca de una posible renominalización [reforormulación de la moneda a partir de su valor anterior, dando como resultado una nueva unidad por valor de varias de la anterior] de la divisa. Sin embargo, el pueblo tiene una memoria reciente muy vívida para dejar de creer en las autoridades, ya que Lukashenko les aseguró a lo largo de diciembre que la variación de la tasa de cambio no pasaría del 5%, para aprobar posteriormente una devaluación del 20,5%. De modo que muchos no creen ya y los rumores acerca de una posible y cercana renominalización se extienden con rapidez.

Renominalización es término familiar para muchos bielorrusos. Ya ha ocurrido dos veces desde la independencia: una en 1992 y la otra en 2000. Lo interesante esta vez es la posibilidad de la paridad entre los rublos ruso y bielorruso. Como 29 rublos rusos y 2.700 bielorrusos equivalen en este momento a un dólar, la paridad requeriría una mayor devaluación del rublo bielorruso y una renominalización de dos “ceros” para hacerlo similares a la divisa rusa.

Hace un par de meses, Putin expresó su creencia en que el rublo ruso se convertiría en la moneda regional. Más aún, el nuevo precio del gas ruso para Bielorrusia en 2009 no ha sido anunciado todavía ni por Minsk ni por Moscú. Las negociaciones están todavía en proceso y deben estar siendo bastante tensas. El lado ruso puedo aprovechar esta situación para presionar a Lukashenko a que admita al rublo ruso como moneda común de la llamada Unión de la Federación Rusa con Bielorrusia.

Imagen: Edificio del Banco Central de Bielorrusia en Minsk (Banco Nacional de Bielorrusia)

Lukashenko, obligado a dar un paso atrás- Por Aleg Pershanka (Minsk)

 

Acostumbrado a jugar entre Occidente y Rusia y a obtener considerables beneficios económicos de ésta asegurando ser su principal aliado, Lukashenko ha limitado extremadamente sus opciones. Sus relaciones con la elite rusa comenzaron a decaer a partir del conflicto petrolífero de finales de 2006.

lukashenjo-medvedevDurante la cumbre informal de San Petersburgo, Medvedev [el presidente ruso] encontro tiempo para reunirse personalmente con todos los líderes de la CIS, salvo Lukashenko. Él, por su parte, siguió comportándose de modo desafiante. En diciembre, su visita a Moscú, planeada de antemano, para la reunión del Consejo Superior de la llamada Unión [entre Rusia y Bielorrusia] fue pospuesta. La prensa rusa anunció que la cancelación del encuentro se debió a que la parte bielorrusa decidió incluir de pronto el asunto del gas en la agenda. Hace unos días, abandonó una sesión de la Asamblea Parlamentaria Ruso-Bielorrusa para irse a un pueblecito en Bielorrusia. Hay que destacar la presencia de los presidentes de los parlamentos de Osetia del Sur y Abjazia en aquella reunión. Al aprecer, Rusia espera que el parlamento bielorruso controlado por Lukashenko reconozca la independencia de estos estados autoproclamados.

Sin embargo, a medida que el tiempo pasaba y enero, el plazo para concretar un nuevo precio para el gas, se acercaba, Lukashenko tuvo que coger el teléfono, llamar a Medvedev y proponer una visita para ayer.

El presupuesto de Bielorrusia para 2009 estaba calculado contando con un recio de 140 dólares (unos 100 euros) por cada mil metros cúbicos de gas, lo que resulta bastante sorprendente e incongruente si tenemos en cuenta que, según los cuerdos firmados por ambas partes, el precio a partir de enero de 2009, debería rondar los 200 dólares (unos 140 euros). Varios expertos aseguran que este precio resulta catastrófico para la economía. Y, en la medida en que el precio del gas es más bien un asunto político más que económico en las relaciones bielorruso-rusas, en el sentido de que alimenta la fidelidad política, las autoridades de Minsk esperan acordar un precio menor a cambio de ciertos acuerdos en las relaciones.

Situación delicada

Por un lado, el precio del gas podría mantenerse al mismo nivel o crecer al margen de la la tercera caída consecutiva del precio del petróleo. Por el otro, los directivos de Gazprom han anunciado que no ven razones para venderle el gas a Bielorrusia por menos de 200 dólares.

El martes pasado, las declaraciones de Lukashenko acerca del gas fueron eliminadas o tuvieron una presencia marginal en las agencias de noticias oficiales. Había dicho que las negociaciones son duras cada año y que este no iba a ser distinto. La omisión de estas fechas puede entenderse si uno piensa que este conflicto, a diferencia del de 2006, supone una amenaza mucho mayor para Lukashenko dada la situación económica actual.

Hace dos años, el intento de hacer que Rusia mantuviera un precio bajo desato el pánico en la sociedad acerca de la posible devaluación de la moneda bielorrusa. Los ciudadanos vendieron mucha moneda cambio de divisas extranjeras, pero esto apenas supuso un problema. Causar problemas en las negociaciones supone un alto riesgo en un momento en que Bielorrusia está perdiendo 500 millones de dólares (unos 358 millones de euros) mensuales en reservas de oro y divisas, siendo estas de tan sólo 2.000 millones de dólares (unos 1.433 millones de euros) por el momento. Cualquier afirmación fuera de tono puede tener consecuencias catastróficas para el sistema bancario. Y los problemas económicos están poniendo en su lugar al que fuera un dictador seguro de sí mismo.

Imagen: El presidente bielorruso, Alexander Lukashenko (a la izquierda), estrecha la mano del ruso Dimitri Medvedev a su llegada ayer a Moscú (AP vía Daylife)