Periodista agredido en Yereván- Por Azniv Andreasyan (Yereván)

 

Ya le esperaban cuando salió de la oficina y se dirigía al coche. Tres desconocidos se abalanzaron sobre él sin mediar palabra y comenzaron a golpearle salvajemente… Se trata del hombre que hace tan sólo dos meses recibía el prestigioso Global Shining Light Award por sus brillantes trabajos de periodismo de investigación. Es Edik Baghdasaryan, presidente de la ONG Periodistas de Investigación, el director de la revista digital Hetq. 

Edik Baghdasaryan es conocido en Armenia por investigar temas delicados relacionados con lo social, lo económico y la vida pública; por escarbar hasta el fondo de los asuntos y descubrir a los responsables, sin hacer excepciones con las autoridades, como hizo en su artículo El ministro y el sector minero, que le ha valido el Global Shining Light ya mencionado. Algo así es realmente inusual en la Armenia postsoviética.

Lo cierto es que sus estudiantes del Departamento de Periodismo de la Universidad Estatal de Yereván, suelen sorprenderse de que siga vivo con esa forma de trabajar a lo “hablar sobre todo”. Si uno le pregunta a sus colegas por qué fue atacado Edik, responderán: “Porque es un buen periodista”. De modo que el “buen periodista” fue agredido en una esquina, en la oscuridad, golpeado en la cabeza con una piedra y todo esto es normal, porque a nadie le sorprende… la gente todavía está acostumbrada a la aproximación soviética al concepto de libertad de expresión.


 

¿Ha sido este un intento de matar a Baghdasaryan o simplemente un aviso para que se replantee su forma de trabajar? Los atacantes escaparon en cuanto vieron la sangre manar de su cabeza. Él corrió de regreso a la oficina y pidió que le llamaran una ambulancia. Medio desnudo y ensangrentado, fue llevado al hospital. Dice que no vio ninguna cara. Los médicos afirman que la salud de Baghdasaryan es satisfactoria por el momento.

Los medios han relacionado la agresión con su trabajo al cubrir la noticia, probablemente una de sus investigaciones. La pregunta es con cuál, porque se ha creado muchos enemigos precisamente a raíz de sus investigaciones. En este momento, Baghdasaryan trabaja en una serie de reportajes sobre el sector minero y la caza ilegal.

El mismo día de la agresión, el 17 de noviembre, la oficina de la Asamblea Civil del grupo de Helsinki condenó el ataque a Baghdasaryan y declaró que éste hacía patente que los periodistas y los defensores de los Derechos Humanos se han convertido en objetivos a batir en Armenia. Todas las agresiones similares han quedado sin resolver, lo que prueba la inactividad consciente de las autoridades que buscan la liquidación de las últimas islas de protección para los Derechos Humanos y las libertades a través de la impunidad y una atmósfera de miedo.

Sin embargo, cuando el primer ministro de Armenia, Tigrán Sargisian, visitó al día siguiente de la agresión a Edik Baghdasaryan, le aseguró su confianza en que los culpables serían encontrados pronto…

Anuncios

La mirada desde Yereván- Por Azniv Andreasyan e Inna Mkhitaryan (Fotorreportaje)

La mayor boda de Nagorno Karabaj

 


Ríos de seda blanca y velos inundan el monasterio de Gandzasar y la iglesia de Ghazanchetsots. Son 675 hermosas novias caminando del brazo de 675 novios felices hacia la mayor boda colectiva celebrada nunca en Nagorno Karabaj.

Fue el deseo de repoblar el Karabaj tras la guerra lo que llevó a organizar bodas masivas. Y su iniciador es un hombre de negocios armenio residente en Rusia: Levon Hayrapetyan.  Y esta es tal vez la mejor forma de mejorar la situación demográfica de un país con 140.000 habitantes.

Como regalo de boda, cada pareja recibe 2.500 dólares en forma de una tarjeta de oro del mismo Harapetyan más otros 1.000 dólares de parte del Gobierno de Nagorno Karabaj. El primogénito que engendren traerá 2.000 dólares bajo el brazo; el segundo 3.000; el tercero, 5.000; 10.000, el cuarto; 20.000 el quinto; el sexto, 50.000 y el niño de la suerte, el séptimo, supondrá un premio de 100.000 dólares para sus padres.

Pero esto no es todo: cada pareja recién casada que proceda de una aldea recibe un regalo viviente, una vaca, a condición de que se la lleven ellas mismas a casa. Durante el ensayo general (con vestido incluido), las parejas fueron llevadas a la aldea de Vank, donde se les pidió que guiaran cada una su vaca. Resultó que las novias tenían miedo de las vacas y las vacas de las novias. Al final, decidieron cooperar y todo marchó bien.

 

 

 

(Imágenes: Inna Mkhitaryan / Agencia Patker)

 

La mirada desde Yereván- Por Azniv Andreasyan

El ‘paraíso’ del cobre

(especial para La mirada al Este desde Alaverdi)

 

No es un milagro cuando el Debed, el río más profundo de Armenia, al norte del país, se vuelve blanco durante la noche y continúa así hasta la mañana. Los habitantes del Valle del Debed saben que se trata de la Planta de Enriquecimiento Minero de Ajtala (PEMA), arrojando sus residuos al río. Han de regar sus jardines y plantas y dar de beber a su ganado del Debed. En algunos lugares, la gente incluso bebe de aquel agua, cavando pequeñas lagunas junto al río, donde el agua se ha filtrado a las corrientes subterráneas ¿Pero logra el suelo purificar el agua de sus metales pesados?

De hecho, la PEMA contaba con una presa para residuos durante la época soviética, situada en el barrio de Svinets, en Alaverdi. Pero era demasiado pequeña para albergar las aguas venenosas de la planta en su totalidad. Así que construyeron otra presa entre la aldeas de Ayrum y Joikan, y los residuos de la fábrica eran trasvasados por una red de conductos hasta ahí. Pero a comienzos de los ’90, cuando la planta metalúrgica fue cerrada, los conductos se volvieron inútiles y fueron desmantelados. Hoy, la planta ha entrado en funcionamiento de nuevo y los dueños de la PEMA, en lugar de reconstruir unos kilómetros de tuberías, han preferido ahorrarse la inversión y verter los residuos directamente al Río Debed…

Esto es sólo una parte del desastre que la industria metalúrgica ha traído a la ciudad de Alaverdi. Más aún, en las tardes de verano, una apenas puede caminar por la calle sin jadear por la asfixia. La razón son las emisiones de los conductos de la fundición de cobre pertenecientes a la Compañía del Programa Armenio del Cobre (PAC). Últimamente, las emisiones exceden 20 veces el límite permitido. El gerente de la empresa, Gagik Arzumanyan, no lo oculta: “Tenemos un problema ecológico muy importante y, si no lo superamos, tendremos que cerrar la fundición”. Pero aunque la idea se ha barajado durante la última década, la fundición sigue en funcionamiento, rompiendo todas las normativas y pagando muy honestamente todas las multas que el Gobierno le impone.

La gente de Alaverdi ya sabe que por las tardes no debe salir a la calle, sino cerrar todas las ventanas y quedarse en casa. Lo aprendieron en los tiempos soviéticos, cuando la factoría ya funcionaba sin ningún tipo de protección. Las montañas que rodean la ciudad estaban negras por entonces: el humo se acumulaba en ellas. Shushan Hovhannisyan, profesora de 50 años de Alaverdi, recuerda las consecuencias que la planta ya tenía por entonces: “Cada vez que me pillaba la lluvia fuera de casa, me agujereaba el nylon de las medias”.

Pero hoy, los problemas causados por una ecología echada a perder son aún más serios: Alaverdi tiene una alta tasa de anormalidades en el nacimiento. Los niños nacen con enfermedades extrañas y muy raras. Pero, desde luego, el Gobierno cuida de la gente de Alaverdyi: en lugar de arreglar el problema ecológico, han decidido caritativamente ayudar a las mujeres embarazadas con niños con malformaciones de una forma más barata y menos desagradable que un aborto. Acaban de ofrecerles una medicina que termina con el embarazo…

Imagen: Fundición de cobre de Alaverdi (Inna Mkhitaryan / Agencia Patker)

 

La mirada desde Yereván- Por Azniv Andreasyan

La Tierra del Jardín Negro

 

Todo comienza con la Luna bien alta en el cielo. Las ráfagas automáticas vuelan de un lado a otro de la frontera de la república no reconocida de Nagorno Karabaj. Los soldados azeríes disparan, los armenios responden o viceversa. Y, a veces, no importa quién sea el primero en disparar, porque los tiros no tienen blanco, sino un sólo propósito: hacer saber al enemigo que estamos aquí y que estamos alerta… Los habitantes de la frontera llevan 14 años oyendo los disparos cada noche en una no-guerra sin muertos… Son sólo “tiros inofensivos” después del infierno al que sobrevivieron.

Situado en la zona noreste de las montañas armenias desde tiempos inmemoriales, Nagorno Karabaj ha sido una provincia históricamente armenia y habitada por armenios. Ha sido la manzana de la discordia entre armenios y túrquicos durante siglos. El conflicto actual por el Nagorno Karabaj tiene su origen en la decisión del Gobierno soviético y de Josif Stalin de otorgar el control de la región a Azerbayán.

La palabra nagorno es rusa y quiere decir “tierras altas”. No se emplea ni en armenio ni en azerí, pero era el nombre oficial de la región durante la Unión Soviética. La palabra karabaj proviene de las lenguas túrquicas y del persa. Significa “jardín negro”. Los armenios llaman Artsaj a la región.

La Unión Soviética contuvo el conflicto durante 70 años, pero se volvió inevitable tras su caída. Ya a finales de los ’80 y a principios de los ’90, el asunto del Nagorno Karabaj resurgió. La población armenia, mayoritaria en la región, acusó al gobierno de la República Soviética de Azerbayán de llevar a cabo una política de azerificación forzada. Con apoyo material e ideológico de la República Soviética de Armenia, fundaron un movimiento para lograr la transferencia del oblast  autónomo a la República Soviética Armenia. Entonces estalló la guerra.

“No sólo los jardines, sino todo se volvió negro”, cuenta Razhden Safaryan, refugiado del Karabaj de 45 años, recordando el invierno de 1992. “Las tropas azeríes lo quemaron todo a su paso. Nuestra aldea, Vahguhas, quedó totalmente arruinada, como la mayor parte del Karabaj”, añade.

Los Safaryan recuerdan el invierno que pasaron bajo tierra con sus niños de 6 y 4 años. “La gente vivía en los sótanos de sus casas, de los colegios…”, cuenta Safaryan, veterano de guerra incapacitado. “Encontramos refugio en el sótano de los vecinos. Había bombardeos por todas partes. Los azeríes nos atacaban por el aire con misiles innumerables. Y había trincheras en el mismo centro de Stepanakert [la capital de Nagorno Karabaj], en las que la gente se escondía durante los bombardeos. Y, como estábamos bloqueados, no podíamos huir a ningún sitio. Teníamos que permanecer en la zona del conflicto con nuestras familias”.

El Grupo de Minsk de la OSCE se formó en 1992 para resolver el conflicto del Karabaj. Bajo su auspicio se ha creado un proceso negociador para preparar la Conferencia de Minsk de la OSCE, que tiene la misión de preparar el estatuto final de Nagorno Karabaj.

Con Rusia, Kirguizistán y la comisión interparlamentaria del CIS mediando en Bishkek en mayo de 1994, Azerbayán, Nagorno Karabaj y Armenia firmaron el Documento de Bishkek , en el que las partes en conflicto acuerdan un alto el fuego del 12 de mayo en adelante. Pero el estatuto final del Karabaj no quedaba decidido.

Stepanakert, antes en ruinas, es ahora una ciudad en desarrollo. Las aldeas también se están recuperando. Pero la guerra no ha terminado. La guerra es el precio de la independencia. Lo saben en Karabaj, pero ya lo han pagado con creces.

 

Imágenes: Soldados de la República de Nagorno Krabaj en la capital, Stepanakert (arriba a la derecha). El segundo  presidente de Nagorno Karabaj, Bako Sahakyan, en su toma de posesión (abajo a la izquierda). Obsérvese la bandera de Nagorno Karabaj bajo el escudo. Consiste en los colores de la bandera armenia, con una porción de ésta desgajada del resto (Anahit Hayrapetyan / Patker Photo).

La mirada desde Yereván- Por Azniv Andreasyan

 

Azniv Andreasyan, joven periodista y fotógrafa armenia, comienza hoy su colaboración semanal con La mirada al Este. Reside en Yereván, donde es coordinadora de la agencia de fotografía Patker y colabora con el Armenia National Geographic Traveller.

 

*   *   *

Una historia misteriosa acerca de 30 monedas de plata

 

Pasa sus últimos segundos en el sillón del Presidente del Parlamento. Después, se levanta tranquilo y deja la sala llena de actores políticos y diputados. Esta fue la escena en el Parlamento armenio ayer, cuando el Presidente de la Cámara, Tigran Torosyan, presentó su dimisión tras haber abandonado el Partido Republicano de Armenia (PRA).

Los políticos también pueden gastarse, así que hace unas dos semanas, el Presidente fue declarado “inadecuado” y fue propuesto reemplazarle por otro más “adecuado”, Hovik Abrahamyan.

Desde el principio, el republicano Torosyan se negó a hacer comentarios hasta la reunión del Consejo Político de su partido, mayoritario en el Parlamento, fijada para el 16 de septiembre para decidir su futuro político. Llegó el 16 de septiembre y unas horas antes de la reunión, las denuncias de Torosyan comenzaron a emerger: hacía cuatro meses que  intrigaban políticamente contra él y sólo ahora emergían los resultados. Antes, sus enemigos habían orquestado con los medios de comunicación una campaña de relaciones públicas inversas (o propaganda negra) contra él. Así que Torosyan deja el PRA y el puesto de Presidente del Parlamento: “discrepancias insalvables” con sus compañeros de partido, como él dice. Torosyan rechazó el cargo de embajador de Armenia en Francia que le habían propuesto. A aquellos compañeros de partido preocupados por su futuro político, les ha sugerido que tomen las 30 monedas de plata y sigan su camino.

Algunos analistas políticos han interpretado esto como “vete antes de que te echen”, porque, al día siguiente, el secretario del PRA, Eduard Sharmazanov, anunció que era la primera vez que oía algo acerca de las discrepancias de Torosyan, ya que el político siempre había seguido la disciplina de voto del partido. Así que las verdaderas razones de su reemplazo permanecen en la sombra y surge la pregunta sobre si las “discrepancias insalvables” con los miembros del PRA eran políticas o personales.

En relación al “nuevo” Presidente del Parlamento, Hovik Abrahamyan, muchos analistas consideran una “compensación” bastante aceptable el puesto de Presidente de la Asamblea Nacional de Armenia por el deseo incumplido de ser primer ministro. “Esta nominación puede ser vista como una compensación por la ayuda que prestó durante las elecciones y por el cargo de primer ministro”, dijo Aghasi Yenokyan, analista político.

Abrahamyan mantuvo ascendencia política durante la presidencia de Robert Kocharyan y era visto como uno de los principales candidatos a primer ministro después de que Serzh Sargsyan fuera elegido presidente a principios de este año. Pero Sargsyan nombró canciller a Tigran Sargsyan. Así que ahora, Abrahanyan ha encontrado por fin una silla en que descansar después de su largo viaje y asedio al poder…