El presidente del Parlamento hace confidencias a los estudiantes- Por Viktor Denisenko (Vilnius)

Arūnas Valinskas, el presidente del Parlamento lituano, hizo un hueco en su agenda para encontrarse con algunos estudiantes y profesores del Instituto de Relaciones Internacionales y de Ciencia Política de la Universidad de Vilnius. 

El ejemplo del nuevo cabeza del Parlamento cruza todas las líneas de la teoría política, que determinan que la alta política se hace a través del “comité del partido”, apuntó el director del Instituto. Esto nos lleva a recordar que el ex representante de artistas Valinskas organizó su Partido de la Resurrección Nacional (PRN) apenas unos meses antes de las elecciones. Como nuevo poder político, tuvo éxito en poco tiempo y pasó a formar parte de la coalición gobernante. Podemos decir que el PRN desempeña un papel de argamasa entre las fuerzas de derecha que lograron el poder, fundamentalmente conservadores y liberales.

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Durante la charla, Valinskas destacó que su partido todavía se está constituyendo. Añadió que no descarta presentarse a las presidenciales el año que viene, aunque puntualizó que la decisión corresponde a la ejecutiva de su partido. “Les aseguro que si el partido decide presentar a alguien para la presidencia, querrá decir que se ha convertido en un auténtico poder político”.

La entrada en juego del PRN ha vivificado notablemente la vida política del país. Actualmente, el peso principal de la coalición gobernante lo llevan los conservadores, pero los intentos del PRN de incrementar su influencia política son notables. Como decíamos, el partido es un elemento de cohesión en la liga gobernante y esta situación le aporta algunas ventajas. Si la coalición no estuviera tan unida como aparenta en público y se rompiera en pedazos, el partido de Valinskas bien podría podría acercarse más a los partidos de izquierda y capitanear una nueva coalición. Y las probabilidades de que esto ocurra son bastante elevadas.

Imagen: El presidente del Parlamento lituano, Arūnas Valinskas (Viktor Denisenko)

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Límites a los periodistas en el parlamento lituano- Por Viktor Denisenko (Vilnius)

 

Los periodistas que trabajan en el parlamento lituano pueden encontrarse pronto con algunos problemas. El presidente de la Cámara, Arünas Valinskas, ha propuesto impedir que los periodistas entrevisten o saquen fotos en algunas zonas del edificio. Entre los lugares a prohibir están la cantina, el restaurante, las zonas para fumadores e incluso los baños del parlamento. La prensa destaca que Valinskas prometió durante la campaña electoral hacer del Parlamento un lugar más transparente.

El presidente de la Cámara sostiene su posición alegando el “bajo nivel cultural” de algunos periodistas que acosan a los diputados. Valinskas pone por delante su experiencia como tertuliano televisivo y showman y dice conocer bien los “trucos de periodista”. Recordemos que, inmediatamente después de su elección para presidir el más alto órgano legislativo, el político tuvo varios encontronazos con gente de la prensa. En uno de ellos, terminó insultándose en directo con el conocido periodista de la cadena LNK Rüta Grinevičiūtė.

Pronto, carteles con signos recordando la prohibición a los periodistas de trabajar en cada sala aparecerán en los lugares mencionados. La prensa ve esto como un intento de impedir su trabajo. El presidente de la Cámara ha hecho realidad el sueño de muchos diputados de convertir el Parlamento en una “zona a cubierto de la mirada de los periodistas”.

Valinskas considera que las restricciones no afectan a la información parlamentaria. Pero la prensa se ha tomado las medidas como el primer paso hacia restricciones más duras todavía para su trabajo. Señalan que los funcionarios públicos deberían estar preparados para despertar más curiosidad en los medios y no esperar una “vida tranquila”.

De cualquier modo, las prohibiciones y restricciones rara vez llevan a nada bueno. La libertad de prensa es uno de los pilares de las sociedades democráticas y las autoridades tienden a limitar esta libertad por temor al ojo público. Pongámoslo de esta manera: nadie ha hecho nunca reportajes desde los baños del Parlamento, pero, hace un par de años, unos periodistas descubrieron que algunos diputados tomaban bebidas alcohólicas en el restaurante del edificio en horas de trabajo. Es evidente que los diputados tratan de protegerse sin pensar cuan ilícito es este deseo.


La mirada desde Vilnius- Por Viktor Denisenko

Los conservadores recuperan el poder en Lituania

 

Después de la segunda de las elecciones en las circunscripciones de un sólo representante, quedó clara la composición final del parlamento lituano. Tras ocho años de gobierno por una coalición de centro-izquierda, los conservadores han vuelto al poder, y lo harán en coalición con las fuerzas de derecha (el acuerdo pertinente ya ha sido firmado).

Los conservadores ya ocupan 80 asientos de los 141 del nuevo parlamento, después de haberse unido el Partido de la Resurreción Nacional (Tautos prisikėlimo partija) y dos fuerzas políticas tradicionales, la Unión Liberal y de Centro (Liberalų ir centro sąjunga) y el Movimiento Liberal de la República de Lituania (Lietuvos Respublikos liberalų sąjūdis). Se espera  que algunos candidatos independientes tambien se unan a la mayoría gobernante. La orientación de la nueva coalición puede ser descrita como de centro-derecha.

El responsable de formar el nuevo gobierno es el líder de la Unión Patriótica (Tėvinės sąjunga), Andrius Kubilius. A la vez, algunos esperan que el puesto de Presidente del Parlamento será ocupado por el antiguo showman Arünas Valinskas.

Los resultados han mostrado que los electores estaban decepcionados con los Socialdemócratas (Lietuvos socialdemokratų partija) y sus socios, que han permanecido en el poder durante los últimos ocho años. A pesar de que el Gobierno dimisionario del socialdemócrata Gediminas Kirkilas asegura que ha cumplido todos sus compromisos y planes, los lituanos no están de acuerdo. Es llamativo que, hace ocho años, los conservadores perdieron el poder de la misma manera, alienándose el apoyo popular.

El presidente, Valdas Adamkus, espera que la nueva coalición logre poner en marcha las reformas necearias, pero no siempre muy populares. Los expertos aseguran que el primer desafío para la coalición gobernante será el debate sobre los presupuestos del año que viene.

Todavía es difícil adivinar la fortaleza de la nueva coalición. Por un lado, tiene muchas posibilidades de tener éxito. La mayoría estable el parlamento debería permitir una toma de decisiones fluida. Sin embargo, algunos analistas políticos argumentan que pueden surgir problemas muy serios que pueden erosionar la coalición. Apuntan que la nueva coalición no está unida por afinidades ideológicas (la ideología del Partido de la Resurrección es todavía un gran puzle), sino por esferas de influencia política. En este momento, buena parte de la guerra de las ambiciones está presente, y la oposición puede utilizarlo en el futuro.

De todas formas, un cierto periodo de “espera expectante” ha comenzado. Sólo hay una cosa de lo que estar seguros: la eficacia de la nueva coalición quedará reflejada en el traajo de los nuevos parlamento y Gobierno.