Últimas noticias sobre las relaciones turco-armenias- Por Ali Saltan (Ankara)

(A partir de hoy, Ali Saltan, sociólogo y fotógrafo turco, contribuirá a La mirada al Este con una columna quincenal sobre la perspectiva turca sobre el Cáucaso y el Mar Negro. Ali Saltan es el fundador de la revista de fotografía FotoRöportaj.org)


El partido de fútbol entre Turquía y Armenia de las eliminatorias de la Copa del Mundo del pasado 6 de septiembre de 2008 creó una atmósfera favorable entre dos países que no mantienen relaciones diplomáticas desde mediados de los ’90. El hecho de que el presidente armenio, Serzh Sargsyan, invitara al presidente turco, Abdullah Gül, a ver juntos el partido en Yereván y que éste aceptara dio comienzo a un cambio en las relaciones entre ambos países.

Para entender mejor este cambio favorable, resultará útil examinar el mapa político y social de Turquía antes del partido, a principios de este nuevo siglo. En cierto sentido, los comienzos de esta década fueron los años en que los conservadores liberales de derecha y los liberales de izquierda pudieron hacer oír su voz. De modo que el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), apoyado en la tradición conservadora y con su discurso liberal, obtuvo el poder en las elecciones de 2003 con un amplio respaldo social. 

Gracias a este apoyo, y teniendo presente la gran importancia geopolítica de Turquía, el AKP se acercó de igual a igual a la Unión Europea y revolucionó la política exterior tradicional turca proyectando una imagen más fuerte, y a la vez más flexible, en Oriente Próximo. Esta nueva imagen encaja con aquella que Estados Unidos pretende modelar como una Turquía “democrática” como anticipo y arquetipo para las administraciones de los países de Oriente Próximo y el Cáucaso y de los estados musulmanes. Un ejemplo de esto, ha sido la implicación del país como mediador en el último conflicto entre Rusia y Georgia. En un intento de mantener su influencia en el Cáucaso, ha tenido que suavizar su postura respecto a Armenia.

 

funeral-dink

Además, tras el asesinato del periodista y escritor Hrant Dink el 19 de enero de 2007, la reacción social, y mundial, empujaron al AKP a no descuidar el asunto armenio. A la luz de estos elementos, la situación cobra más sentido y el acercamiento turco-armenio, se nos aparece como una mutua relación benéfica de autoprotección en un mundo en el que los equilibrios de poder están cambiando.

“Pido perdón a los armenios”

Si volvemos al período inmediatamente posterior al partido de fútbol en Yereván, podemos decir que han tenido lugar varios eventos favorables y que aún quedan más por llegar. Aunque sin orden alguno, las reuniones sin condiciones entre los ministros de Exteriores de ambos países se están sucediendo. En estas reuniones, los políticos que integran ambas delegaciones intercambian gestos de simpatía constantemente.

Estos acontecimientos son una oportunidad para avanzar en el camino de la paz con iniciativas como las que comenzó Hrant Dink y propiciar la multiplicación de las voces que piden la paz. La campaña “Pido perdón a los armenios”, iniciada hace dos meses por un importante sector de los intelectuales turcos es un buen ejemplo de esto. La iniciativa invita a los ciudadanos a rechazar la insensibilidad mostrada hacia los armenios por la negación de la Gran Catástrofe a la que los armenios otomanos fueron sometidos en 1915, a rechazar esta injusticia y a empatizar con los sentimientos y el dolor de sus hermanos y hermanas armenios. A pesar de las reacciones contrarias que la campaña ha suscitado, los 30.000 firmantes han logrado constituir una plataforma social para los armenios turcos y, por otro lado, mantener frescas las relaciones con Armenia.

Además, en el transcurso del proyecto que hemos llevado a cabo con el fotógrafo Ruben Mangasaryan (un proyecto para fotografiar ambas culturas, formas de vida, etc.) hemos constatado que los habitantes de ambos lados de la frontera la quieren ver abierta. Armenios y turcos saben que el turismo y el comercio les beneficiará a todos con una frontera abierta. De modo que, con el conocimiento de que las tragedias y hostilidades del pasado no pueden aportar nada al futuro, esperan a que las fronteras sean abiertas.

 

Imagen: Vista de la marcha del funeral del periodista armenio asesinado Hrant Dink el 23 de enero de 2007. Más de 100.000 personas marcharon por las calles de Estambul en señal de duelo y protesta por su muerte (Kerem Özcan / Wikipedia).

Ráfaga informativa regional- Por La mirada al Este (Madrid)

 

Rusia: Miles de personas protestan en Chechenia por el asesinato de Markelov. Comienzan las especulaciones sobre los asesinos de Markelov y Baburova. Taducido al inglés el blog de la periodista asesinada. Rusia vende 10 cazas MIG-29 a Líbano. El incremento del gasto en diciembre, permitió a las empresas reducir los salarios retenidos a los trabajadores en un 40%, aunque todavía deben unos 110.000 millones de euros en salarios atrasados. Un magnate ruso Alexander Lebedev ha comprado el diario londinense Evening Standard. Un diario oficial publica las enmiendas a la Constitución. En Moscú, registros obligatorios del equipaje para todos los pasajeros procedentes del Cáucaso por avión. El Gobierno asegura que Al-Qaeda está presente en el Cáucaso.

Armenia: Armenia y Turquía, cercanas a la normalización de relaciones.

Georgia: Tbilisi ha rechazado la petición rusa de inspeccionar sus instalaciones militares. El gobierno autoriza a una empresa georgiana a abastecer de gas Osetia del Sur.

Ucrania: La comentarista política Yulia Latunina interpreta la última “guerra del gas”  como un intento ruso de promover a Tymoshenko frente a Yuschenko.

Azerbaiyán:El Gobierno insiste en sus acusaciones a Rusia de suministrar armas a Armenia. Condenado a 15 años un miembro de Al Qaeda.

Bielorrusia: El Fondo Monetario Internacional otorga un préstamo de 2.500 millones de dólares (1922 millones de euros a Minsk).

Varias voces prevén inestabilidad social en Rusia a consecuencia de la crisis- Revista de prensa

 

zyuganovRusia: El líder de los comunistas rusos, Guennady Zyyganov, fue reelegido el domingo al frente del partido, junto a una ejecutiva que ha renovado casi el 70% de sus cargos con menores de 40 años. “El viento de la historia sopla nuevamente en nuestras velas (…) En este tiempo de crisis, el mundo del imperialismo ha comenzado su muerte. Estamos en la antesala de cambios políticos y sociales”, aseguró en el discurso de apertura del congreso el sábado pasado.

Exhortó a sus compañeros a “aprovechar al máximo todo lo posible” la crisis económica que se espera comience a sacudir Rusia, afectando posiblemente de forma abrupta a la población en algún momento de 2009. “Las autoridades están fallando claramente en la gestión del país (…) Una protesta social masiva se avecina y es difícil predecir cuándo y en qué forma estallará”, añadió Zyuganov. El veterano dirigente abogó también por la nacionalización de los recursos naturales y por la vuelta de la Unión Soviética.

No ha sido el único en predecir graves disturbios sociales a menos que el Gobierno ruso ponga en marcha nuevas medidas. Nuestra analista, Valeria Mingova afirmó lo mismo la semana pasada. E igualmente hicieron ayer desde la Jamestown Foundation, en un detallado análisis que, citando a dos ex-asesores económicos del Gobierno ruso, achaca el riesgo a, entre otras cosas, la percepción de inseguridad jurídica provocada por las intervenciones del Gobierno en la esfera económica.

Por otra parte, Vladimir Nosov, el primer vicejefe del Servicio Federal de Seguridad (FSB), la inteligencia rusa, advirtió ayer desde las paginas del diario Komsomolskaya Pravda, contra posibles planes de las fuerza especiales georgianas para realizar ataques terroristas contra las tropas rusas basadas en Osetia del Sur y Abjazia. Acusó también al Gobierno georgiano de haber detenido a ciudadanos rusos para obligarles a participar en vídeos comprometedores y falsos para los soldados rusos que más tarde enviarían al tribunal de la Haya y a medios de comunicación occidentales.

En el campo de la energía, LUKoil, el principal productor de petróleo ruso y candidato a adquirir el 30% de la gasista Repsol, ha adquirido el 49% de una refinería en el sur de Italia. Ayer desembolsó 600 millones de euros el primer pago de una una cifra que alcanzará los 1.347 millones de euros. Para ello, la petrolera obtuvo un préstamo de 400 millones de su financiera subsidiaria LUKoil Finance Limited. El complejo de refinerías de ISAB tiene capacidad para refinar 16 millones de toneladas (117 millones de barriles) al año.

En el Cáucaso, dos milicianos no identificados mataron ayer a dos policías en un control en Osetia del Norte, cerca de la frontera con la República de Ingusetia. Al parecer dispararon desde su vehículo con rifles automáticos al pasar el control. 

Armenia: El presidente armenio, Serzh Sargsian otorgó ayer la Orden del Honor al director general del monopolio estatal del gas ruso Gazprom, Alexéi Miller, tras reunirse con él para discutir la cooperación energética entre su Gobierno y la empresa gasista.

 

Imagen: El líder comunista Guennadi Zyuganov, en una foto tomada en abril de 2006 (photo_irkutsk).

P.V.                   

Periodista agredido en Yereván- Por Azniv Andreasyan (Yereván)

 

Ya le esperaban cuando salió de la oficina y se dirigía al coche. Tres desconocidos se abalanzaron sobre él sin mediar palabra y comenzaron a golpearle salvajemente… Se trata del hombre que hace tan sólo dos meses recibía el prestigioso Global Shining Light Award por sus brillantes trabajos de periodismo de investigación. Es Edik Baghdasaryan, presidente de la ONG Periodistas de Investigación, el director de la revista digital Hetq. 

Edik Baghdasaryan es conocido en Armenia por investigar temas delicados relacionados con lo social, lo económico y la vida pública; por escarbar hasta el fondo de los asuntos y descubrir a los responsables, sin hacer excepciones con las autoridades, como hizo en su artículo El ministro y el sector minero, que le ha valido el Global Shining Light ya mencionado. Algo así es realmente inusual en la Armenia postsoviética.

Lo cierto es que sus estudiantes del Departamento de Periodismo de la Universidad Estatal de Yereván, suelen sorprenderse de que siga vivo con esa forma de trabajar a lo “hablar sobre todo”. Si uno le pregunta a sus colegas por qué fue atacado Edik, responderán: “Porque es un buen periodista”. De modo que el “buen periodista” fue agredido en una esquina, en la oscuridad, golpeado en la cabeza con una piedra y todo esto es normal, porque a nadie le sorprende… la gente todavía está acostumbrada a la aproximación soviética al concepto de libertad de expresión.


 

¿Ha sido este un intento de matar a Baghdasaryan o simplemente un aviso para que se replantee su forma de trabajar? Los atacantes escaparon en cuanto vieron la sangre manar de su cabeza. Él corrió de regreso a la oficina y pidió que le llamaran una ambulancia. Medio desnudo y ensangrentado, fue llevado al hospital. Dice que no vio ninguna cara. Los médicos afirman que la salud de Baghdasaryan es satisfactoria por el momento.

Los medios han relacionado la agresión con su trabajo al cubrir la noticia, probablemente una de sus investigaciones. La pregunta es con cuál, porque se ha creado muchos enemigos precisamente a raíz de sus investigaciones. En este momento, Baghdasaryan trabaja en una serie de reportajes sobre el sector minero y la caza ilegal.

El mismo día de la agresión, el 17 de noviembre, la oficina de la Asamblea Civil del grupo de Helsinki condenó el ataque a Baghdasaryan y declaró que éste hacía patente que los periodistas y los defensores de los Derechos Humanos se han convertido en objetivos a batir en Armenia. Todas las agresiones similares han quedado sin resolver, lo que prueba la inactividad consciente de las autoridades que buscan la liquidación de las últimas islas de protección para los Derechos Humanos y las libertades a través de la impunidad y una atmósfera de miedo.

Sin embargo, cuando el primer ministro de Armenia, Tigrán Sargisian, visitó al día siguiente de la agresión a Edik Baghdasaryan, le aseguró su confianza en que los culpables serían encontrados pronto…

La mirada desde Yereván- Por Azniv Andreasyan e Inna Mkhitaryan (Fotorreportaje)

La mayor boda de Nagorno Karabaj

 


Ríos de seda blanca y velos inundan el monasterio de Gandzasar y la iglesia de Ghazanchetsots. Son 675 hermosas novias caminando del brazo de 675 novios felices hacia la mayor boda colectiva celebrada nunca en Nagorno Karabaj.

Fue el deseo de repoblar el Karabaj tras la guerra lo que llevó a organizar bodas masivas. Y su iniciador es un hombre de negocios armenio residente en Rusia: Levon Hayrapetyan.  Y esta es tal vez la mejor forma de mejorar la situación demográfica de un país con 140.000 habitantes.

Como regalo de boda, cada pareja recibe 2.500 dólares en forma de una tarjeta de oro del mismo Harapetyan más otros 1.000 dólares de parte del Gobierno de Nagorno Karabaj. El primogénito que engendren traerá 2.000 dólares bajo el brazo; el segundo 3.000; el tercero, 5.000; 10.000, el cuarto; 20.000 el quinto; el sexto, 50.000 y el niño de la suerte, el séptimo, supondrá un premio de 100.000 dólares para sus padres.

Pero esto no es todo: cada pareja recién casada que proceda de una aldea recibe un regalo viviente, una vaca, a condición de que se la lleven ellas mismas a casa. Durante el ensayo general (con vestido incluido), las parejas fueron llevadas a la aldea de Vank, donde se les pidió que guiaran cada una su vaca. Resultó que las novias tenían miedo de las vacas y las vacas de las novias. Al final, decidieron cooperar y todo marchó bien.

 

 

 

(Imágenes: Inna Mkhitaryan / Agencia Patker)

 

La mirada desde Yereván- Por Azniv Andreasyan

El ‘paraíso’ del cobre

(especial para La mirada al Este desde Alaverdi)

 

No es un milagro cuando el Debed, el río más profundo de Armenia, al norte del país, se vuelve blanco durante la noche y continúa así hasta la mañana. Los habitantes del Valle del Debed saben que se trata de la Planta de Enriquecimiento Minero de Ajtala (PEMA), arrojando sus residuos al río. Han de regar sus jardines y plantas y dar de beber a su ganado del Debed. En algunos lugares, la gente incluso bebe de aquel agua, cavando pequeñas lagunas junto al río, donde el agua se ha filtrado a las corrientes subterráneas ¿Pero logra el suelo purificar el agua de sus metales pesados?

De hecho, la PEMA contaba con una presa para residuos durante la época soviética, situada en el barrio de Svinets, en Alaverdi. Pero era demasiado pequeña para albergar las aguas venenosas de la planta en su totalidad. Así que construyeron otra presa entre la aldeas de Ayrum y Joikan, y los residuos de la fábrica eran trasvasados por una red de conductos hasta ahí. Pero a comienzos de los ’90, cuando la planta metalúrgica fue cerrada, los conductos se volvieron inútiles y fueron desmantelados. Hoy, la planta ha entrado en funcionamiento de nuevo y los dueños de la PEMA, en lugar de reconstruir unos kilómetros de tuberías, han preferido ahorrarse la inversión y verter los residuos directamente al Río Debed…

Esto es sólo una parte del desastre que la industria metalúrgica ha traído a la ciudad de Alaverdi. Más aún, en las tardes de verano, una apenas puede caminar por la calle sin jadear por la asfixia. La razón son las emisiones de los conductos de la fundición de cobre pertenecientes a la Compañía del Programa Armenio del Cobre (PAC). Últimamente, las emisiones exceden 20 veces el límite permitido. El gerente de la empresa, Gagik Arzumanyan, no lo oculta: “Tenemos un problema ecológico muy importante y, si no lo superamos, tendremos que cerrar la fundición”. Pero aunque la idea se ha barajado durante la última década, la fundición sigue en funcionamiento, rompiendo todas las normativas y pagando muy honestamente todas las multas que el Gobierno le impone.

La gente de Alaverdi ya sabe que por las tardes no debe salir a la calle, sino cerrar todas las ventanas y quedarse en casa. Lo aprendieron en los tiempos soviéticos, cuando la factoría ya funcionaba sin ningún tipo de protección. Las montañas que rodean la ciudad estaban negras por entonces: el humo se acumulaba en ellas. Shushan Hovhannisyan, profesora de 50 años de Alaverdi, recuerda las consecuencias que la planta ya tenía por entonces: “Cada vez que me pillaba la lluvia fuera de casa, me agujereaba el nylon de las medias”.

Pero hoy, los problemas causados por una ecología echada a perder son aún más serios: Alaverdi tiene una alta tasa de anormalidades en el nacimiento. Los niños nacen con enfermedades extrañas y muy raras. Pero, desde luego, el Gobierno cuida de la gente de Alaverdyi: en lugar de arreglar el problema ecológico, han decidido caritativamente ayudar a las mujeres embarazadas con niños con malformaciones de una forma más barata y menos desagradable que un aborto. Acaban de ofrecerles una medicina que termina con el embarazo…

Imagen: Fundición de cobre de Alaverdi (Inna Mkhitaryan / Agencia Patker)

 

La mirada desde Yereván- Por Azniv Andreasyan

La Tierra del Jardín Negro

 

Todo comienza con la Luna bien alta en el cielo. Las ráfagas automáticas vuelan de un lado a otro de la frontera de la república no reconocida de Nagorno Karabaj. Los soldados azeríes disparan, los armenios responden o viceversa. Y, a veces, no importa quién sea el primero en disparar, porque los tiros no tienen blanco, sino un sólo propósito: hacer saber al enemigo que estamos aquí y que estamos alerta… Los habitantes de la frontera llevan 14 años oyendo los disparos cada noche en una no-guerra sin muertos… Son sólo “tiros inofensivos” después del infierno al que sobrevivieron.

Situado en la zona noreste de las montañas armenias desde tiempos inmemoriales, Nagorno Karabaj ha sido una provincia históricamente armenia y habitada por armenios. Ha sido la manzana de la discordia entre armenios y túrquicos durante siglos. El conflicto actual por el Nagorno Karabaj tiene su origen en la decisión del Gobierno soviético y de Josif Stalin de otorgar el control de la región a Azerbayán.

La palabra nagorno es rusa y quiere decir “tierras altas”. No se emplea ni en armenio ni en azerí, pero era el nombre oficial de la región durante la Unión Soviética. La palabra karabaj proviene de las lenguas túrquicas y del persa. Significa “jardín negro”. Los armenios llaman Artsaj a la región.

La Unión Soviética contuvo el conflicto durante 70 años, pero se volvió inevitable tras su caída. Ya a finales de los ’80 y a principios de los ’90, el asunto del Nagorno Karabaj resurgió. La población armenia, mayoritaria en la región, acusó al gobierno de la República Soviética de Azerbayán de llevar a cabo una política de azerificación forzada. Con apoyo material e ideológico de la República Soviética de Armenia, fundaron un movimiento para lograr la transferencia del oblast  autónomo a la República Soviética Armenia. Entonces estalló la guerra.

“No sólo los jardines, sino todo se volvió negro”, cuenta Razhden Safaryan, refugiado del Karabaj de 45 años, recordando el invierno de 1992. “Las tropas azeríes lo quemaron todo a su paso. Nuestra aldea, Vahguhas, quedó totalmente arruinada, como la mayor parte del Karabaj”, añade.

Los Safaryan recuerdan el invierno que pasaron bajo tierra con sus niños de 6 y 4 años. “La gente vivía en los sótanos de sus casas, de los colegios…”, cuenta Safaryan, veterano de guerra incapacitado. “Encontramos refugio en el sótano de los vecinos. Había bombardeos por todas partes. Los azeríes nos atacaban por el aire con misiles innumerables. Y había trincheras en el mismo centro de Stepanakert [la capital de Nagorno Karabaj], en las que la gente se escondía durante los bombardeos. Y, como estábamos bloqueados, no podíamos huir a ningún sitio. Teníamos que permanecer en la zona del conflicto con nuestras familias”.

El Grupo de Minsk de la OSCE se formó en 1992 para resolver el conflicto del Karabaj. Bajo su auspicio se ha creado un proceso negociador para preparar la Conferencia de Minsk de la OSCE, que tiene la misión de preparar el estatuto final de Nagorno Karabaj.

Con Rusia, Kirguizistán y la comisión interparlamentaria del CIS mediando en Bishkek en mayo de 1994, Azerbayán, Nagorno Karabaj y Armenia firmaron el Documento de Bishkek , en el que las partes en conflicto acuerdan un alto el fuego del 12 de mayo en adelante. Pero el estatuto final del Karabaj no quedaba decidido.

Stepanakert, antes en ruinas, es ahora una ciudad en desarrollo. Las aldeas también se están recuperando. Pero la guerra no ha terminado. La guerra es el precio de la independencia. Lo saben en Karabaj, pero ya lo han pagado con creces.

 

Imágenes: Soldados de la República de Nagorno Krabaj en la capital, Stepanakert (arriba a la derecha). El segundo  presidente de Nagorno Karabaj, Bako Sahakyan, en su toma de posesión (abajo a la izquierda). Obsérvese la bandera de Nagorno Karabaj bajo el escudo. Consiste en los colores de la bandera armenia, con una porción de ésta desgajada del resto (Anahit Hayrapetyan / Patker Photo).